jueves, 27 de febrero de 2014

TOMÁS DE IRIARTE Y NIEVES-RAVELO





Nace D. Tomas Iriarte y Nieves-Ravelo, en el Puerto de la Cruz en la casa del Mayorazgo del Capitán D. Juan de las Nieves-Ravelo, en la calle de San Juan esquina a calle Venus, el 18 de septiembre de 1750. Sus abuelos paternos D. Juan De Iriarte y Echevarría, Capitán de las milicias y Dña. Teresa de Cisneros y Escañuelas. Sus abuelos maternos D. Domingo Lorenzo Juan de las Nieves Ravelo, Teniente capitán de las milicias de infantería y Dña. Catalina Hernández de Oropesa y Pérez-Montañez. Sus padres D. Bernardo de iriarte y Cisneros (20-08-1705-17-01-1772) y Dña. Bárbara Cleta Marcelina de las Nieves-Ravelo y Hernández de Oropesa (26-04-1713-20-12-1798), se casaron el 28 de diciembre de 1732, tuvieron 16 hijos de los que algunos murieron muy pequeños, D. Tomás fue él numero 13 de sus hermanos fue bautizado en la Parroquia Ntra. Sra. De la Peña de Francia el 27 de septiembre, nueve días después de su nacimiento, por el licenciado D. Andrés José Cabeza Abogado de los Reales Consejo y examinador sinoidal de este Obispado y beneficiado de la Iglesia Parroquial Ntra. Sra. de la Peña de Francia y se le impusieron los nombres de Tomás Francisco Agustín, el padrino fue Fray Juan Tomás su hermano.
En 1760 a los diez años estudió la lengua latina y la filosofía en la Villa de La Orotava con su hermano el reverendo padre fray Juan Tomás de Iriarte y Nieves-Ravelo, de la orden de predicadores, que entonces era lector de prima de aquellas aulas y se distinguía en la religión por su talento.
El 4 de julio de 1764, le llama a Madrid su tío D. Juan de Iriarte y Cisneros, y a su lado se perfeccionó en latín, se impuso en lengua francesa, se aplicó en la inglesa, de la que ya tenia principios desde su pueblo natal, empezó los principios de griego y se dedicó a la buena literatura, especialmente la poética y retórica.
A la edad de 18 años publicó su comedia intitulada “Hacer que Hacemos”, impresa en Madrid en 1770, con el nombre de “Tirso Imareta”. Tradujo después para el teatro de los Sitios Reales las comedias de El Filósofo Casado, El Mal Gastador, El Mal Hombre, El Aprehensivo, El Enfermo Imaginario, La Escocesa, El Huérfano de China, con las pequeñas piezas de sainetes, La Pupila Juiciosa, El Mercader de Esmirna, y compuso un drama intitulado El Amante Despechado, y un sainete que titulo La Librería.
En septiembre de 1771, por la muerte de su tío D. Juan de Iriarte y Cisneros, entró a servir en el empleo de oficial traductor de la primera secretaría de estado. Este mismo año entre sus composiciones se debe contar las siguientes: Un poema latino con su traducción en romance sobre la Fiera Ruidosa del Débaudan en Francia; Otro, también latino, sobre Las Mascaras de Madrid, con la traducción en una silva castellana; Traducción de la oración latina del padre Porée sobre el peligro de la lectura de libros obscenos; La Descripción del Imperio de la Poesía, de Fontenelle. Había impreso un poema latino y castellano con ocasión del nacimiento del Infante D. Carlos y de la institución de la orden de Carlos III. Cuidó de las ediciones de la gramática de su tío y recopiló sus obras sueltas en dos tomos, traduciendo muchos de los epigramas que en ella se insertaron y de otros poemas y opúsculos latinos.
En enero de 1772 se le confió la misión de componer el "Mercurio Histórico y Político de Madrid". En este cargo siguió hasta finales de ese año, después de haber publicado once meses, lo dejó por atender por orden superior a la traducción de los apéndices latinos, francés e italiano que están en los tres tomos de Las Cartas Latinas de Alentino Filaretes, en defensa del venerable Sr. Obispo Palafox.
En 1773 vió la luz, bajo el nombre de D. Amador de Vera y Santa Clara, el papel intitulado Los Literatos en Cuaresma, impreso en Madrid en la imprenta "La Gaceta".
Desde el año 1774 hasta el de 1778 escribió a algunos de sus amigos diferentes Epístolas en verso castellano, criticando, por lo general abusos de la época, y entre tanto traducía en el mismo verso el Arte Poético de Horacio, que dió a luz con notas y el texto latino, en Madrid, en la imprenta "La Gaceta", año de 1777.
En junio de 1776 le nombra el Rey Carlos III Archivero General del Consejo Supremo de Guerra, cuyo archivo puso en buen orden sacándolo de la confusión en que estaba. A partir de entonces su prestigio aumenta y D. José Moñino Conde de Floridablanca (1728-1808) no solo le defiende de los despiadados ataques de sus mayores enemigos literarios, D. Juan Pablo Forner (1756-1797), de D. Vicente Garcia de la Huerta (1734-1787 y de D. Ramón de la Cruz Cano y Olmedilla (1731-1794) contra las tentativas innovadoras de D. Tomás, sino que le ayuda económicamente en la edición de sus libros.
En julio de 1778, habiendo publicado D. Juan Cedano el tomo IX de su Parnaso Español, y al fin de él una crítica de aquella traducción de Horacio, le respondió D. Tomas Iriarte con el librillo titulado “Donde las dan las toman”, inserta en una traducción en verso de la primera sátira, del mismo Horacio.
En marzo de 1780 publicó su obra llamada La Música. Poema, impreso en Madrid en la imprenta de La Gaceta. Este libro en octavo grande, con seis láminas excelentes, uno de los que más han acreditado los progresos del arte de la imprenta y el grabado en España, por esta circunstancia en los países extranjeros muchos papeles públicos se dieron prisa en anunciarlo a la Europa con aplauso particular. Por el mismo tiempo y en el mismo año de 1780 imprimió un romance endecasílabo denominado “La Paz y la Guerra”, con motivo del nacimiento del segundo infante Don Carlos.
En el referido año de 1780 escribió también, para el concurso de los premios de poesía, una égloga intitulada “La Felicidad de la Vida del Campo”, bajo el nombre de D. Francisco Agustín de Cisneros, castellano viejo. Y como la academia Española otorgó a esta composición el segundo lugar, habiendo creído el autor que había mediado alguna artimaña en el primer premio, adjudicando a la égloga de D. Juan Meléndez Valdés, escribió un papel con él titulo de “Reflexiones sobre la égloga titulada Batilo”, en que manifestaba sus faltas.
En abril de 1782 salieron a la luz sus “Fábulas Literarias”, en Madrid, en la imprenta Real, obra original en su invención y desempeñada con acierto. Pero habiéndose publicado luego contra ella, una sátira titulada “El Asno Erudito”, por D. Pablo Sagarra, no tarda nuestro autor en rechazarla con su papel que llamó “Para casos tales suelen tener los maestros oficiales”. Epístola critico-parenética o exhortación patética que escribió D. Eleuterio Geta al autor de las fábulas literarias. Madrid, en la imprenta de D. Antonio de Soto. Hállase en esta apología un traslado de la honorífica carta italiana que el célebre abate Pedro Metastasio, poeta Cesáreo, escribió a D. Tomás de Iriarte desde Viena, elogiando su poema de La Música. Este mismo año traduce en verso castellano las sátiras del libro del mismo Horacio, catorce fábulas de Fedro y los cuatro primeros libros de la Eneida.

A partir de los años setenta del siglo XVIII, los hermanos Iriarte D. Bernardo, D. Tomas y D. Domingo, disponían de una de las colecciones más importantes de cuadros y retratos de Madrid. Grandes aficionados a las artes, literatura y la música, D. Tomás tocaba varios instrumentos musicales, organizaron su pinacoteca en partes según géneros. Tenían dos salas dedicadas a retratos de pintores, literatos y autorretratos, y en este último grupo iban Velázquez (1599-1660), Murillo (1617-1682) y Antón Raphael Mengs (1728-1779). Coleccionaban también retratos de personajes históricos en uno de sus gabinetes. Allí habia un retrato de Turenne y Condi juntos, atribuidos a Van Dyck (1599-1641), y otro del Gran Duque de Alba y sus damas, al parecer de Tiziano (1477-1576). Otro salón importante se dedicaba a retratos pintados por Murillo (1617-1682) y Velázquez (1599-1660), entre ellos sin duda la pareja de Nicolás Ormanzur y su esposa, del primero con su calavera y su rosa respectiva, y una tercera abrigaba pinturas mitológicas, entre ellas una Venus atribuida a Leonardo (1452-1519), una Diana y una Medusa de Luca Giordano (1634-1705), una muerte de Adonis de José Ribera (1591-1652). En su conjunto de pintura religiosas había una Virgen de Antonio Pereda (1611-1678), una Sagrada Familia de Rafael Sanzio (1483-1520) ó de su taller y una boda de Santa Catalina de Mateo Cerezo (1626-1666), que alcanzo un precio tan alto como un Petrus Paulus Rubens al venderse en Londres en 1827 en una subasta. Había también algunos cuadros menos históricos y algunos más imaginativos, atribuidos a Pieter Bruegel (1525-1569), que representaban las almas buenas y malas encaminándose al infierno y al paraíso. Asimismo tenían algunos bodegones, dos con frutas que pasaron a la colección de José de Madrazo.
Destacando ejemplo del mismo género era un cuadro de Alejandro de la Torre firmado y fechado en 1626, que se solía titular la gallinera en el siglo pasado y que pertenece ahora a una colección particular madrileña.
En una descripción poética de la colección, redactada en 1776 D. Tomás de Iriarte habla así mismo de obras caprichosas y extravagantes del Bosco (1450-1516) y el Greco (1541-1614) D. Tomás decía que había siete cuartos en total, cuyas paredes estaban vestidas no de raso exquisito sino de muchos ingeniosos partos en grabados y pinturas.
Escribe varias obras para el teatro, en 1787 “El Señorito Mimado”, en 1788 “La Señorita Malcriada”, en 1790 recluído por la enfermedad de gota, en San Lucar de Barrameda Cádiz, compone” El Don de Gentes”, “El juego donde menos se piensa salta la liebre”, y él monologo “Guzmán el Bueno”.
El 20 de agosto de 1.791, D. Tomás estando ya enfermo le dirige una carta al Alcalde Real del Puerto de la Orotava D. Pedro Franchi.
“Muy Sr. Mío: Considero un deber patriótico dirigirme Vm. Para que sirva hacerlo presente a mis paisanos, el reconocimiento más profundo que he experimentado al saber por carta de Vm. que ellos se interesen por mi salud y quiero demostrárselo acompañando 20 ejemplares de mis obras publicadas para que se moleste en distribuirlas entre la juventud estudiosa de ese mi querido pueblo natal, al que le profeso igual amor que el que rinde un buen hijo a su madre a pesar de tan larga ausencia que llevo apartado de él.
Si consigo sanarme, les prometo visitarles, Dios mediante en no muy lejana época y entonces, cumpliré con estrechar una vez más en mis brazos a todos y postrarme ante el Sr. Del Gran Poder a quien ofrecí solemne promesa y rendida gratitud desde mi infancia.
Soy de Vm. Su mejor amigo y paisano, no dudando conserve la poesía que le adjunto, que leerá cuando tenga oportunidad a esos benéficos habitantes, disimulando tan solo no haber podido suscribirla con mi propia mano cual era mi deseo y satisfacción.”

CANTO A MI PUEBLO:
Junto al mar siempre agitado
y en el valle de Taoro
se alza un pueblo, que de oro
la vid hizole agraciado
él, recuerdo, fue mi encanto
al ver mis ojos la luz...
y al él le ofrezco este canto
por ser Puerto de la Cruz
solar a quién quiero tanto.

No había pasado un mes del envío de esta carta al Sr. alcalde de su pueblo cuando falleció este celebre portuense a la edad de 41 años en Madrid el día 17 de septiembre de 1791, fue sepultado en la parroquia de San Juan.(Bernardo Cabo Ramón, en:
http://bernardocabo.blogspot.com.es/2009/12/puerto-de-la-cruz-sus-gentes-y-sus.html)




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