jueves, 27 de febrero de 2014

JOSÉ DE VIERA Y CLAVIJO





Cura, Historiador, Biólogo y Escritor

Nace José de Viera y Clavijo, en El Realejo de Arriba el 28 de diciembre de 1731, fue bautizado en la misma casa de sus padres, porque nació devil y enfermizo, su padre Gabriel del Álamo Viera y Antonia Clavijo Álvarez, habían casado en La Orotava el 25 de diciembre de 1722. sus hermanos Josefa Jacinta, Antonia Florentina, Fray Andrés Domingo, María Joaquina, Nicolás, sus abuelos paternos Gabriel Rodríguez del Álamo y Magdalena de Viera y Barrios, sus abuelos maternos Diego Clavijo Perdomo y Catalina Suárez Valladares. Su padre Gabriel del Álamo, ejerció de Alcalde real del Realejo de Arriba por los años de 1731 y 1732 . En este ultimo año D. Gabriel empezó a escribir en el oficio de escribano del Puerto de la Cruz, que había quedado vacante por fallecimiento de su titular, Baltasar Vandama, por este motivo nuestro José de Viera y Clavijo paso a residir al Puerto de la Cruz al año de su nacimiento. D. Grabriel del Álamo y Viera ejerció en el Puerto de la Cruz hasta el 21 de febrero de 1747.

José de Viera y Clavijo durante estos primeros años de su vida paso su infancia con un Puerto de la Cruz cosmopolita que fue el primer horizonte del niño José de Viera y Clavijo ya que aquí vivían ingleses Irlandeses y franceses, los unos herejes y los otros más católicos, la entrada de libros de todas clases, algunos de ellos vigilados o prohibidos por el santo tribunal de la inquisición, de todas las mercancías que se traficaban en el Puerto de la Cruz, los libros tuvieron su preferencia, y desde que supo leer, fue un lector asiduo, uno de los lectores que leyó todo cuanto les caía en sus manos y que tenia la impresión de nunca ver apagada su sed, décimas, endecasílabos, glosas, quintillas, romances octavas reales, todo era bueno, así entre lecturas recomendadas o prohibidas, que le daba lo mismo. Utilizara siempre el segundo apellido de su padre.

Hizo sus estudios con los dominico en el Convento de Santo Domingo de Guzmán de La Orotava, entre su capellanía del coro en la iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia, los sermones y los ensayos literarios y poéticos pasaron los primeros años de su juventud.

En 1750 recibe las ordenes menores en San Cristóbal de La Laguna con 18 años de edad, y de manos del obispo Guillen. En 1753 era clérigo subdiácono y capellán de una de las capellanías fundada por miembros de su familia, que debía servirle para poder recibir las órdenes mayores como de echo las recibió en Las Palmas de Gran Canaria.

A finales de 1756 pasaron sus padres a vivir a la Ciudad de La Laguna, puesto que vendieron la escribania a Nicolás de Curras, José pasa a ejercer como párroco en 1757 en la iglesia de los Remedios actual Catedral de la Diócesis niveriense hasta el año 1770. Obtuvo licencia para predicar cuando tenia 32 años y aun no había sido ordenado presbítero, y en los 15 años que siguieron hasta la salida de Canarias, predico más de 160 sermones, por lo que el joven clérigo ya era bastante conocido en la sociedad lagunera de la época por la acogida que se le hizo en las mejores casas de la capital, como Tomás de Nava y Grimón, marqués de Villanueva del Prado, Cristobal del Hoyo Solorzano, Marqués de San Andrés y Conde de Buen Paso, Juan Antonio de Urtúsaustegui con los hermanos Lope y Fernando de la Guerra, todos estos Sres. Se reunían en el Palacio de Navas, por el solo placer de reunirse, conversar y cambiar impresiones sobre las ultimas noticias o los últimos libros llegados a Canarias. De estas tertulias salieron los más de 50 números de una gaceta confidencial titulada Papel hebdomadario, el cual se considero el primer periódico de Canarias. El acceso a la excepcional biblioteca del marqués de Villanueva del Prado le permitió leer a los grandes clásicos franceses y a los filósofos y moralistas como el marqués dÁrgens, Fontenelle, Voltaire, Montesquieu y Jean-Jacques Rousseau. En 1763 comienza a escribir su Historia de Canarias.

En 1770 se traslada a Madrid para publicar la primera parte de esta obra. Ya en Madrid, y por mediación de un amigo le consigue el puesto de preceptor del joven marqués del Viso, hijo único del José Joaquin de Silva Bazán Meneses y Sarmiento, marqués de Santa Cruz de Múdela, en la casa de este aristócrata, director de la Real Academia Española, recibió un trato afectuoso, realizando algunos viajes acompañando a los marqueses en sus posesiones de la mancha, experiencia que relataría en en su diario de viaje a la Mancha en 1774 Ya publicado su primer tomo de Historia de Canarias, obra bien documentada y que consideraría la mejor de la suyas, el segundo tomo lo publicaría un año más tarde, se cree que el marqués habría corrido con los gastos de impresión. En 1777 pasó a socio supernumerario de la Academia de la Historia, propuesto por Pedro Rodríguez de Campomanes, conde de Campomanes. Fue amigo de Melchor Gaspar de Jovellanos como censor y como académico, padrino de Juan Meléndez Valdés y amigo entrañable del ilustre botánico Antonio José Cavanilles y Palop. En 1779 falleció el Joven Marqués del Viso, y en 1780 acompañaría a su padre en un viaje en el que visitaron París, Turín, Nápoles, Venecia y Viena, donde en 1784 el maques de Santa Cruz de Múdela se caso con la condesa María Anna de Waldstein, siguieron visitando Alemania y los Países Bajos, Viera escribirá un diario de este ultimo viaje. En Roma obtuvo documentos importantes para su Historia y una dispensa eclesiástica para leer libros prohibidos. Aprovechó la estancia en París de casi un año para seguir conferencias y cursillos científicos, especialmente de química y física, asistió a la recepción del historiador, filosofo y abogado Voltaire en la Academia y conoció al filósofo, científico, matemático, político y politólogo Jean Antoine Nicolas de Caritat marqués de Condorcet y al filosofo y enciclopedista Jean le Rond Dàlembert. Tras esta estancia parisina se renovó su interés por las ciencias, a la que se dedicó muy intensamente.
En 1782, siendo obispo de la diócesis de Canarias fray Joaquin Herrera de la Bárcena, le nombra arcediano de Fuerteventura en la Catedral de Las Palmas de Canaria, y en 1784 abandona Madrid y se embarca en Cádiz con destino a Gran Canaria, aquí es nombrado Director de la Real Sociedad Económica de Amigos del Pais, realizando los extractos de las actas durante el periodo de 1777a 1790.
En 1790, el lagunero Antonio Polier y Sopranis marques de Bajamar, miembro del Consejo de Indias, le ofreció varios empleos en Madrid, pero no acepto. Vivió bastante activo dedicado a las ocupaciones de su cargo de la real Sociedad Económica, del Colegio de San marcial y de sus trabajos literarios y traducciones.
En 1799 escribe el Diccionario de Historia Natural de las Islas Canarias, y un año más tarde El Nuevo Can Mayor o Constelación Canaria, colección de 13 octavas reales en la que elogia a los canarios ilustres, su obra es muy extensa.
Muere en Las Palmas de Gran Canaria el 21 de febrero de 1813. Fue sepultado en el cementerio de la Ciudad, de donde fueron sacados sus restos en 19 de diciembre de 1860 para dárseles nueva y más honrosa sepultura en el mismo templo catedral del que había sido servidor la Catedral de Las Palmas en la Capilla de San José. El próximo año 2013, harán los dos siglos de su fallecimiento vanos a ver que tendrá para celebrarlo nuestro Gobierno de Canarias.  
Nuestra Ciudad del Puerto de la Cruz, tiene una Plaza rotulada con su nombre entre la Calle Valois y el barranco de Martíanez.

El Gobierno de Canarias institucionalizo el 21 de febrero día de su muerte, como Día de las letras Canarias, como homenaje a uno de los principales autores de la literatura Canaria. (Bernardo Cabo Ramón, en:
http://bernardocabo.blogspot.com.es/2009/12/puerto-de-la-cruz-sus-gentes-y-sus.html)








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