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viernes, 21 de marzo de 2014

GUANCHES CRISTIANIZADOS





Eduardo Pedro García Rodríguez

1574 ante Urtarte), casados hacia 1544;- de don Sebastián Ximénez y doña Francisca Rodríguez Guanarteme; y de don Juan y doña Juana Díaz (descendiente a su vez de don Andrés de Llarena, guanche principal del Bando de Güímar, y del Mencey de Adeje Pelinor).


1648 Diciembre 20.
Nace en Güímar la guanche doña María Delgado.

Hija de don Melchor Hernández y de doña Constanza Rodríguez (testó en 1649). Nieta de don Rodrigo Hernández Canario (testó ante Utarte en 1579) y de doña Isabel Rodríguez, casados en 1533. Bisnieta de don Rodrígo Hernández Guanarteme, canario, y de doña Francisca Viscayno, ya mencionados en su marido; y de don Mateo Monso y de doña Inés de Moreras.

1650.
Testó el criollo don Diego Francisco Benítez.

Testó ante don Salvador Fernández Villarreal. Era hijo de don Marcial Fariña "el Mayor", natural de Madeira (testó en Vilaflor ante Lázaro de Miranda entre 1596 y 1602, y ante Zambrana en 1599), y de doña María Hernández (testó en 1613-14 ante Mesa). Nieto de don Amador Hernández Guanarteme (testó en 1597) y de doña Francisca González, moradores en Arafo. Bisnieto de don Rodrigo Hernández Guanarteme, natural de Gran Canaria, descendiente de Rey y conquistador de Tenerife (testó ante Joven en 1530 y ante Utarte en 1535) y de doña Fransisca Viscayno.

Tataranieto de don Juan Viscayno, conquistador y hermano de la segunda esposa de don Hemando Guanarteme, Rey de Canaria, y de doña María Viscayno (o Pestano), hija de don Rodrigo Pestano, también natural de Gran Canaria y conquistador.


1686.
Nace en Güímar el guanche Tomás Hernández Oliva, futuro sacerdote de la secta católica.
Decidido a seguir la carrera eclesiástica comenzó sus estudios en el convento de Güímar y en 1703 recibió la primera Tonsura y las cuatro Ordenes Menores, de manos del Obispo de Canarias don Bernardo de Vicuña y Zuazo. Con el fin de obtener la suficiente
congrua para su ordenación de Presbítero, su padre fundó una Capellanía en La Laguna, por escritura otorgada ante el escribano público don Pedro de Uribarri en 1706; en ella nombró primer capellán a don Tomás Hernández y después a los demás hijos y descendientes de los dichos, prefiriendo el mayor al menor y el más docto, aunque fuese menor, al menos docto; eran piezas de esta Capellanía unas casas altas y terreras con su sitio, dos fanegas de pan sembrar en Los Majuelos o Calvario, una fanega y media en La Longuera, once almudes de viña en La Ladera, cuatro almudes y medio de viña en El Lancón, un tributo de diez almudes de trigo en Agache y un tributo de cinco reales en La Hoya del Conde. A título de esta capellanía don Tomás se ordenó de presbítero y obtuvo el título de licenciado en Sagrada Teología; ya sacerdote, en 1709 actuó como testigo en la toma de posesión del Beneficiado propio don Domingo de Páez y Galdona.

A partir de este año quedó adscrito a la parroquia de San Pedro, donde, sobre todo, colaboró con el beneficiado en la celebración de bautismos; además, aplicaba anualmente las 15 misas que le correspondían por su capellanía, así como las que muchos güimareros le dejaban en sus testamentos. En estas funciones permaneció el Sr. Hernández de Oliva hasta 1724, año en el que decidió embarcarse para América, ignorándose desde entonces su paradero. No obstante, continuó figurando como capellán, siendo aplicadas las misas de su Capellanía por don Juan Alonso Ximénez, Fray Joseph Betancourt y don Cristóbal Alonso Hernández Núñez. Los secuestrarlos de los distintos bienes con que estaba dotada la capellanía fueron nombrados desde 1755 por el presbítero don Pedro de Castro y Ledesma, en virtud de comisión otorgada por don Tomás Hernández de Oliva; entre ellos figuraron don Juan Núñez, don Juan González, don Joseph López Afonso, don DomingoCampos y don Joseph González Leonardo, quienes tuvieron que pagar las misas adscritas a la misma. En 1781 se declaró vacante la Capellanía, "por haber cerca de 60 años que D. Tomás se encuentra ausente en las Indias de su Magestad, por lo que se supone que ha falleci,o", pues no habían noticias suyas desde que se ausentó; en esa misma fecha se nombró capellán a don Cristóbal Bencomo, por entonces "clérigo de Menores y Maestro de Pages", que llegaría a ser arzobispo de Heraclea y confesor del Rey don Fernando VII.

1679.
Viene a este mundo el guanche don Juan Delgado Trinidad.

Nació en el Pago de Fasnia en 1668, siendo bautizado en la iglesia de San Pedro de Güímar por el beneficiado Br. don Salvador Pérez; actuó como padrino don Juan García, vecino de Arico. En 1716 contrajo matrimonio en el mismo pueblo de Güímar con doña Anastasia Díaz, viuda del alférez don Cristóbal Garcia Cano e hija de don Sebastián Hernández de Oliva y de doña Inés Díaz, con quien se estableció en Güímar. Fruto de esta unión fue un único hijo, el capitán don José Delgado Trinidad (1717-1789), alcalde de Güímar y fundador de las ermitas de San José en El Escobonal y de Ntra. Sra. de Belén en Chacaica, quien fundó una ilustre familia güimarera, en la que sobresalieron los militares, clérigos y políticos. Don Juan siguió la carrera militar hasta alcanzar el empleo de alférez de Milicias, que ya ostentaba en 1709. En 1738 sostuvo un pleito ante la Real Audiencia, junto con otros vecinos de Güímar, sobre las tierras de Agache, que fue fallado en su contra, por lo que apelaron la sentencia. El alférez Delgado Trinidad testó y falleció en Güímar en 1739, recibiendo sepultura en el sepulcro que había adquirido en la Capilla Mayor del convento dominico de Güímar, "para que como duelo de dicha sepultura usen para siempre de la libre elección de sepultarse en ella sus hijos y herederos ". Le sobrevivió su esposa, quien murió en 1765. Poseían esclavos, por lo menos una llamada Teresa, que en 1742 tuvo un hijo llamado Antonio, siendo por entonces "esclava de Anna Estacia Díaz, vda de Juan Delgado Trinidad".

1691.

El guanche don Manuel Pérez Delgado nació en Güímar en 1691, siendo bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol por don Gerónimo Rodríguez Arocha, actuando como padrino don Manuel Díaz Bencomo, vecino de dicho lugar. En 1719 contrajo matrimonio en Candelaria con doña María Jacinta Mauero, hija de don Jacinto Mauero y de doña Francisca Mauero, naturales y vecinos de Arafo. La pareja se estableció en este pueblo, donde nacieron sus diez hijos, que fueron bautizados indistintamente en Candelaria o en Güímar: don José (1720); don Manuel (1723), casado en 1772 con doña Josefa de Baute Fariña, que fue vecino de Arafo y testó en 1782; doña María (1726), que casó en 1756 con don José Bello de Ledesma y fueron vecinos de Güímar; don
Francisco (1729), esposo desde 1793 de doña María Casilda Curbelo; doña Francisca (1732); don Jacinto (1734); don Nicolás (1737); don Agustín (1740); don Miguel (1743); y don Antonio Pérez Mauero (1748), casado en Candelaria en 1790 con doña Joaquina Polegre. En virtud de su matrimonio, nuestro biografiado fue dueño de un tributo de 41 reales y dos cuartos en el Valle de Masca, dotado a su mujer por su padre, el cual permutó con don Bernardo Mauero "el Viejo', por precio de 620 reales, y este último le cedió "en parte de pagamento", media fanega de viña en donde dicen "la Ramblita "; asimismo poseía un "sitio y serventía ", lindando con la plaza de la parroquia de Güímar. Don Manuel, que era tataranieto del alférez don Juan Martín" el Rico ", siguió también la carrera militar, ocupando durante muchos años el empleo de ayudante del Regimiento de Milicias Provinciales de Güímar. Su sobrino don José Delgado Trinidad también perteneció a las Milicias, con el empleo de capitán. El ayudante Pérez Delgado falleció antes de 1775, pues en ese año testó su esposa doña María Jacinta Mauero, viuda y vecina de Arafo, ante don Ambrosio Miguel Ruis, escribano público.

1699.
La guanche doña María Miguel Batista Albertos, viuda del guanche don Francisco Delgado e hija del también guanche don Juan Batista Albertos, contrae matrimonio en segundas nupcias con don Bernardo Díaz, guanche de Güímar.

Nacida en Arafo y bautizada en Güímar en 1667. Hermana del alférez don Juan Batista Albertos, casado con doña Rosa María Marrero. Hija de don Juan Batista Albertos (que testó en 1693 ante Reguilón y falleció en 1715) y de doña Catalina Francisca de Arrosa. Nieta del alférez don Antón Albertos y de doña Juana Manero Ximénez, casados por el rito católico en 1615. Bisnieta de don Francisco González Portuguéz, morador en Icod, y de doña Luisa Albertos; y de don Cristóbal Ximénez y doña Beatriz Manero (testó en 1616 ante Cabrejas). Tataranieta del maestre de campo don Antón Albertos (alcalde del término de Candelaria que murió en 1555) y de doña Francisca Pérez Natural (testó en
1790. Nace en Güímar el guanche don Vicente Díaz Montijos.

Se firmaba como Vicente Díaz Montijo y fue vecino del. Pago de El Escobonal. En 1838 fue testigo en escrituras de compraventa otorgadas en el citado pago. El 21 de febrero de 1839 fue elegido por el AyuntamientoGüímar celador de montes de la jurisdicción. y el 11 de enero de 1840 fue nombrado alcalde de barrio de El Escobonal.

1711.
Fallece el guanche don Aparicio González “natural” vecino del pago del Valle del Ahijadero (Valle de San Lorenzo)

Nació en Vilaflor. Siguió la carrera militar y en 1657 ya disfrutaba del empleo de alférez de Milicias. En 1665 ya había ascendido a Capitán, empleo en el que permaneció hasta su muerte.

Como hemos dicho en el texto, contrajo matrimonio con doña Margarita de Llarena, hija del capitán don Juan Delgado y de doña Margarita de Llarena, vecinos de Tijoco, quien fue dotada por sus padres en 1635 ante el escribano de Chasna don Andrés Hernández Pinto. Una vez viudo, celebró segundas nupcias en Vilaflor en 1644 con doña María García, hija del alférez don Lucas Rodríguez y de doña Lucía Dornínguez, vecinos de la amplia jurisdicción chasnera. Fueron vecinos del "pago del Valle del Ahijadero". Fue uno de los testigos que intervinieron en 1700 en el proceso de beatificación del Hermano Pedro. En 1692 otorgó testamento ante don Pedro Alonso Betancourt y en 1706 hizo codicilo simple ante testigos. Murió de repente en Vilaflor en 1711 y fue enterrado en el convento agustino de dicha localidad. Dejó asimismo varias misas perpetuas: de las tierras del "cercado de arriba donde dicen Chimaca " se debían pagar en cada año, "para siempre jamás ", tres reales de limosna de "una misa rezada año de gracias" en el convento de San Agustín, con responso sobre su sepultura, y debía ser en el año de su fallecimiento. Asimismo, en el sitio, casas y tierra impusieron don Aparicio y su esposa las misas rezadas de luz, dejando por cada una 3 reales; una a Ntra. Sra. Del Carmen, que debía pagar su hija doña María García, esposa de don Juan Bello Domínguez, aplicada por doña María García, esposa del testador; y otra a Ntra. Sra. del Rosario, que debía pagar doña Ana de Morales, mujer de don Antonio García, a la que dejó dicho sitio y terreno, aplicada por don Aparicio. Fueron sus hijos: El alférez don Alonso González de Morales (?-1729), que murió soltero en el Valle de San Lorenzo; el también alférez don Salvador González de Morales, que casó en 1705 con doña Luisa García; doña María García, casada con don Juan Bello Domínguez; doña Ana de Morales, esposa de don Antonio García; y doña Águeda de Morales, que casó con el capitán don Gil Gómez de Morales, de Arico, alcalde de dicho pueblo y familiar del Santo Oficio.

1717.
Nace en Añazu n Chinech (Santa Cruz de Tenerife) el guanche don Jacob Antonio Delgado Sol. Fue fraile de la secta católica en la Oden Seráfica, fue P. colegial y postulado para confesor y predicador en 1744; maestro de estudiantes (1744-1745); lector de Artes y Moral (1747); comisario de la Orden Tercera Franciscana de Santa Cruz (1749); definidor (1.763-1766); provincial de la Orden Franciscana en estas islas (1766-1769); vice-comisario general de Tierra Santa; segunda vez provincial (1772-1775); comisario visitador de la provincia (1777-1778), como tal presidió el capítulo provincial celebrado en La Orotava en 1778; padre más digno (1780), elegido comisario general de la Curia romana en la vacancia que sucediere; lector jubilado, examinador sinodal, ministro calificador del Santo Oficio de la Inquisición; y provincial por tercera vez (1781-1782), cargo en el que le sorprendió la muerte en 1782 en el convento de San Pedro de Alcántara de Santa Cruz, del que fue un destacado protector.


1741.
Testó en Güímar la guanche doña María del Rosario Delgado de Medina.

Fue cofrade de las Hermandades de la iglesia de San Pedro. Fundó con su marido (También guanche) una capellanía de 15 misas cada año, nombrando primer capellán a su hijo don Tomás Hernández de Oliva.


1780.
Nace el guanche don Pedro Pérez Elías.

Nació en Agache, "Pago de San José" (El Escobonal) del Lugar de Güímar en 1780, siendo bautizado por el rito católico en la iglesia de San Pedro Apóstol. En 1806 contrajo matrimonio en la iglesia de San Joaquín de Fasnia con doña Antonia Gregoria González Jorge, hija de don Antonio Jorge González y de doña María Estévez, naturales y vecinos de este lugar en el "Pago de la Sarza"; celebró la ceremonia el Rdo. Padre Fray Roberto González, de la Orden de Predicadores y "conventual del Lugar de Guimar", a quien confirió licencia e.l cura interino don Juan de Castro y Baute; y actuaron como testigos don José Antonio González, doña Ana María Díaz y don Luís Díaz Marrero, todos guanches y vecinos de dicho lugar. La pareja se estableció en La Zarza, donde transcurrió el resto de la vida de don Pedro y donde nacieron sus cinco hijos: don Juan, don Esteban, doña María, doña Ana María y don Fernándo Pérez González. Desde entonces nuestro biografiado desempeñó varios cargos de responsabilidad en el Ayuntamiento de Fasnia. Fue regidor en 1811 y 1813; alcalde en 1815, 1818, 1824-1825 y 1838; elector de la capital en 1817 y elector parroquial en 1820; procurador síndico en 1823 y 1836; y escrutador en elecciones en 1838. En 1836 fue nombrado mayordomo de fábrica de la parroquia de San Joaquín, pero su nombramiento fue anulado en.1837, al reconocerse que "no tuvo efecto ni validación". También figuró frecuentemente como testigo en la otorgación de testamentos en la parroquia de San Joaquín. Falleció en su domicilio de la "Aldea de la Sarza", su pueblo adoptivo, en 1862, a los 82 años de edad "mas o menos"; no había testado pero sí recibido los Santos Sacramentos. En el momento de su muerte estaba viudo de doña Antonia Gonz.

1790.
Nace en Güímar el guanche don Vicente Díaz Montijos.

Se firmaba como Vicente Díaz Montijo y fue vecino del. Pago de El Escobonal. En 1838 fue testigo en escrifilras de compraventa otorgadas en el citado pago. El 21 de febrero de 1839 fue elegido por el AyuntamientoGüímar celador de montes de la jurisdicción. y el 11 de enero de 1840 fue nombrado alcalde de barrio de El Escobon.


GUANCHES CRISTIANIZADOS Y ESCLAVIZADOS-II

Eduardo Pedro García Rodríguez

En 1697. Fallece el guanche don Francisco González “natural”. Cura de la secta católica beneficiado de Adeje y capellán de Arico, donde murió.

Nació en el Lugar de Vilaflor. Siguió la carrera eclesiástica y se ordenó de presbítero, obteniendo al mismo tiempo el título de licenciado en Sagrada Teología. Ya figuraba como licenciado y sacerdote en 1657. Fue beneficiado de Adeje de 1659 a 1660.

Falleció en Arico en 1697 y recibió sepultura en la iglesia de San Juan Bautista, en un sepulcro de la fábrica parroquial; se le hizo entierro con tres pausas, vigilia y misa cantada, y 'se dieron gracias"; le acompañó la Santa Misericordia. No había otorgado testamento.


1672.
Don Salvador González Mexias, guanche, fue alcalde del Municipio de Arico durantes los años 1665 y 1669. Casó en 1672 con la también guanche doña María García del Castillo.

Tuvo cuatro hijos: doña Marta Delgado (1673), que casó en 1695 con el capitán don Esteban de Morales, dejando ilustre descendencia; don Francisco González Mexía (1674), clérigo minorista y luego capitán de Artillería, casado en Fasnia en 1708 con doña Bárbara González Trinidad, con ilustre sucesión; doña Sebastiana María (1677), que celebró nupcias con el capitán don Marcos González Peraza, también con descendencia, entre la que figura su hijo el presbítero don Marcos González Peraza; y don Salvador García o González Mexía (1679), que contrajo primeras nupcias en 1701 con doña María de Morales y segundas en 1717 con doña Brígida Pérez, ambos con sucesión.

1647.
La guanche María de Morales casó en Arico isla Chinech con el también guanche don Juan García de Vera, capitán de las milicias.

Fueron sus hijos: Don Nicolás García de Vera (1648-?); don Lázaro García de Vera (1649-?); don Juan García de Vera (1652-1724), que casó en 1!678 con doña María Miguel, con sucesión; el alférez don Diego de Torres Vera (1654-1712), que casó en Arico en 1710 con doña Luisa Hipólita Fernández de Chávez, padres del capitán don Diego Antonio de Torres; el presbítero don Esteban García de Vera (1656-1685), que murió con tan solo 28 años de edad; y doña Felipa de Morales (1659-1679), que casó en 1676 con el capitán don Carlos de Morales, con destacada sucesión. Todos ellos guanches.

1642.
Andrés Mexías, guanche de la bandas del Sur fue fraile de la secta católica.
Nació en Arico en 1642, siendo bautizado en la iglesia de San Juan Bautista por Fray
Francisco de Afonseca; se le puso el nombre de "Diego" y actuaron como padrinos sus tíos don Francisco González Mexías y doña Sebastiana María. Inició la carrera eclesiástica en la secta católica, pues en 1664 fue ordenado de Corona en el Monasterio de San José de la Orden de Santa Clara de La Orotava Achinet (Tenerife), por el obispo Fray Juan de Toledo, para lo que opositó y obtuvo una capellanía fundada por alguno de sus antepasados o parientes. Pero don Diego Delgado Mexía no pasó de clérigo tonsurado, pues en 1679 contrajo matrimonio en Arico con doña María de Linares; celebró la ceremonia don Pedro Lorenzo Gómez, actuando como padrinos el hermano del contrayente, alférez don Salvador Delgado, y la esposa de éste, doña Margarita Jorge y como testigos el capitán don Pedro García del Castillo y don Antonio Miguel Gómez.

1666.
El guanche don Salvador Delgado contrajo matrimonio con la también guanche doña Margarita Jorge. Siguió la carrera militar y en 1665 ya ostentaba el empleo de alférez de
las Milicias Canarias, en el que permaneció hasta su muerte. Los casó y veló el párroco don Bartolomé Hernández Vilar, actuando como padrinos don Salvador Hernández Mexías, alcalde de dicho lugar, y doña Catalina de Linares, mujer de don Francisco Díaz. En 1666 el alférez don Salvador Delgado y su esposa doña Margarita Jorge apadrinaron en la iglesia de San Pedro de Güímar a don Salvador García. Fruto de esta unión fueron: doña María (1669-?); doña Juana López, que casó el l0 de febrero de 1729 con el alférez don Francisco Oramas, vecino del Pago del Río, cuando ellos ya habían fallecido; y don Carlos (1689-?). Del resto de la vida de don Salvador Delgado poco sabemos, sólo que fue testigo en la boda de su primo don Salvador González Mexía y doña María García del Castillo, celebrado en 1672, y padrino junto con su esposa del de su hermano don Diego Delgado Mexía y doña María de Linares, que tuvo lugar en 1679. Todos ellos guanches.


1668.
Don Juan Delgado Trinidad.


Nació en el Pago de Fasnia en 1668, siendo bautizado en la iglesia de San Pedro de Güímar por el beneficiado Br. don Salvador Pérez; actuó como padrino don Juan García, vecino de Arico. En 1716 contrajo matrimonio en el mismo pueblo de Güímar con doña Anastasia Díaz, viuda del alférez don Cristóbal Garcia Cano e hija de don Sebastián Hernández de Oliva y de doña Inés Díaz, con quien se estableció en Güímar. Fruto de esta unión fue un único hijo, el capitán don José Delgado Trinidad (1717-1789), alcalde de Güímar y fundador de las ermitas de San José en El Escobonal y de Ntra. Sra. de Belén en Chacaica, quien fundó una ilustre familia güimarera, en la que sobresalieron los militares, clérigos y políticos. Don Juan siguió la carrera militar hasta alcanzar el empleo de alférez de Milicias, que ya ostentaba en 1709. En 1738 sostuvo un pleito ante la Real Audiencia, junto con otros vecinos de Güímar, sobre las tierras de Agache, que fue fallado en su contra, por lo que apelaron la sentencia. El alférez Delgado Trinidad testó y falleció en Güímar en 1739, recibiendo sepultura en el sepulcro que había adquirido en la Capilla Mayor del convento dominico de Güímar, "para que como duelo de dicha sepultura usen para siempre de la libre elección de sepultarse en ella sus hijos y herederos". Le sobrevivió su esposa, quien murió en 1765. Poseían esclavos, por lo menos una llamada Teresa, que en 1742 tuvo un hijo llamado Antonio, siendo por entonces "esclava de Anna Estacia Díaz, vda de Juan Delgado Trinidad".

El guanche don Manuel Pérez Delgado nació en Güímar en 1691, siendo bautizado en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol por don Gerónimo Rodríguez Arocha, actuando como padrino don Manuel Díaz Bencomo, vecino de dicho lugar. En 1719 contrajo matrimonio en Candelaria con doña María Jacinta Mauero, hija de don Jacinto Mauero y de doña Francisca Mauero, naturales y vecinos de Arafo. La pareja se estableció en este pueblo, donde nacieron sus diez hijos, que fueron bautizados indistintamente en Candelaria o en Güímar: don José (1720); don Manuel (1723), casado en 1772 con doña Josefa de Baute Fariña, que fue vecino de Arafo y testó en 1782; doña María (1726), que casó en 1756 con don José Bello de Ledesma y fueron vecinos de Güímar; don
Francisco (1729), esposo desde 1793 de doña María Casilda Curbelo; doña Francisca (1732); don Jacinto (1734); don Nicolás (1737); don Agustín (1740); don Miguel (1743); y don Antonio Pérez Mauero (1748), casado en Candelaria en 1790 con doña Joaquina Polegre. En virtud de su matrimonio, nuestro biografiado fue dueño de un tributo de 41 reales y dos cuartos en el Valle de Masca, dotado a su mujer por su padre, el cual permutó con don Bernardo Mauero "el Viejo', por precio de 620 reales, y este último le cedió "en parte de pagamento", media fanega de viña en donde dicen "la Ramblita "; asimismo poseía un "sitio y serventía ", lindando con la plaza de la parroquia de Güímar. Don Manuel, que era tataranieto del alférez don Juan Martín" el Rico ", siguió también la carrera militar, ocupando durante muchos años el empleo de ayudante del Regimiento de Milicias Provinciales de Güímar. Su sobrino don José Delgado Trinidad también perteneció a las Milicias, con el empleo de capitán. El ayudante Pérez Delgado falleció antes de 1775, pues en ese año testó su esposa doña María Jacinta Mauero, viuda y vecina de Arafo, ante don Ambrosio Miguel Ruis, escribano público.

1661.
Nació en Arico el guanche don Juan Delgado Mexía. Deseoso de seguir la carrera eclesiástica en la secta católica, opositó y obtuvo la capellanía que había dejado vacante su tío don Diego Delgado, con lo que ya contó con suficiente congrua para ordenarse "in sacris". En 1687 fue ordenado de presbítero en el Puerto de Añazu (Santa Cruz) por el obispo de Canarias don Bartolomé García Jiménez. A partir de su ordenación, don Juan Delgado quedó adscrito a la parroquia de San Juan Bautista de su pueblo natal, donde colaboró estrechamente con los distintos párrocos que estuvieron al frente de ella a lo largo de su vida (don Andrés Xuárez de Castro, don Juan Ordoño Morales de Cabrera, don Salvador Quixada del Castillo y don Diego García Farrás). Así, celebró frecuentes bautismos en dicha iglesia entre 1700 y 1719; actuó como capellán en entierros desde 1712 hasta 1722; y fue testigo en diversas bodas celebradas en Arico,
sobre todo entre 1692 y 1695. En 1689 apadrinó a su primo Carlos, hijo del alférez don Salvador Delgado y de doña Margarita Jorge. Obtuvo el título de licenciado en Sagrada Teología, pues como tal figuraba desde 1712. Además, como era frecuente por esa época, fue un rico propietario, hasta el punto de que poseía esclavos; uno de ellos, María, fue sepultada en Arico en 1706. Junto con el cura del lugar, don Diego García Farrás, don Juan hizo una petición al Cabildo en 1719, en la que manifestaban que, faltándoles agua para el abasto público, pedían autorización para tomarla de los manantiales qúe existían en los parajes llamados de Brezo, Añaza y Albardero. Hizo memoria de testamento ante testigos en 1722 y en ese mismo año falleció en su casa de Arico.

martes, 25 de febrero de 2014

GUANCHES CRISTIANIZADOS-VI



  



La imagen de la Diosa Chaxiraxi (Virgen de Candelaria) descrita por Espinosa ¿Es la “aparecida” en la Playa de Chimisay?

Está vestida a lo antiguo, con una ropa toda dorada desde la garganta hasta los pies, entera sin abertura alguna.” El dominico afirma en 25 de octubre de 1590 que: “a pesar de los muchos años que la imagen tenía el manoseado en el vestir y desvestir y las miles de procesiones, la imagen estaba tan perfecta que parecía obra de ángeles… que para haber de hacer esta relación la ví desnuda.  (A. Espinosa, 1980:75).

Al parecer el dominico desconocía o prefirió soslayar el hecho de que la imagen que con tanto interés describió no correspondía a la supuestamente aparecida en la playa de Chimisay, a juzgar por un importante documento hecho publico por el investigador e historiador don Lorenzo Santana Rodríguez, el cual por su indudable interés para el tema que estamos tratando me permito reproducir parte del mismo:

   “Sepan cuantos esta carta vieren cómo yo, Pedro Goçón, cl[é]rigo presbítero, beneficiado de este término de Güímar, que es en esta isla [d]e Tenerife, y cómo nos, Pedro Delgado, y Juan Gaspar, y Juan Hernández, y Juan Castellano, y Luís Hernández, y Juan Castellano, y Luís Hernández, y Pedro Madalena, y Juan de Santa Cruz, y AntónGutiérrez, y Juan de Baltazar, y Juan de Tacoronte, y Luis García, y Pedro Hernández y Luís Hernández de Ibavte, vecinos y naturales de esta isla de Tenerife, moradores en el dicho término de Güímar y de Nuestra Señora Candelaria, por [n]os y por los demás vecinos y moradores del dicho término, por los [c]uales hacemos y prestamos voz [y]caución (… otorgan poder general de Gutierre de Trejo, clérigo presbítero, beneficiado de Nuestra Señora de la Consolación de Santa Cruz, para…) pedir y suplicar que no c[on]sientan ni den lugar a que la iglesia de Nuestra Señora d[e] Candelaria, que al presente est[á …] se mude del lugar dond[e …] está hecha y edificada […] allí dondeestá nosotr[os y nuestros] padres la ayudaron a [… edi]ficar con limosnas que […] dieron. Y, así mismo, [… pue]da pedir que la ima[gen de Nuestra] Señora no se saque ni […] dicha iglesia para la ll[evar …] a otra parte, por[que donde(?) al(?)] presente está ha esta[do …] continua desde que la [dicha(?) imagen(?)] se hizo. Y, así mis[mo, pue]da pedir y pida [que en la dicha] iglesia de Nuestra Señor[a de(?) Cande]laria se nos admini[stren los(?)] sacramentos de la Igles[ia …] bautismos, como de vela[ciones …] entierros y otras cosas […] todo no se hace en la dich[a iglesia] por estar en po[der(?)…] de la Orden de Santo Domingo, de que todos nosotros y los demás vecinos del dicho término padece[m]os por no tener quién en la dicha iglesia de Nuestra Señora nos administre los dichos sacramentos. Este documento se haya incompleto por la acción de los ratones, como se constata por las marcas de sus dientes, pero afortunadamente se conserva la minuta o borrador de esta escritura notarial, lo que nos permite confirmar la transcripción: En XI de septiembre de 1544 años. Pedro Goçón, beneficiado del beneficio de Güíma[r …] de Nuestra Señora Candelaria, y Pedro Delg[ado], Juan Gaspar, Juan Hernández, Juan Castellano, Luis Hernández, Pedro Madalena, Juan de S[anta] Cruz, Antón Gutiérrez, Juan de Baltaz[ar], Juan de Tacoronte, Luis García, Pedro Hernández, Luis Hernández de Bavte, vecinos del dicho término, por sí y los demás vecinos del dicho término, que prestan caución, dieron poder a Gutierre de Trejos, clérigo presbítero, beneficiado de la iglesia de Nuestra Señora de la Consolación de esta isla de Tenerife de Santa Cruz, especial para que por ellos y en su nombre pueda parecer ante Sus Majestades y ante otra cualesquier justicias eclesiásticas y seglares que de la causa deban y puedan conocer, y pueda pedir que en la dicha iglesia de Nuestra Señora Candelaria, donde al presente está la imagen de Nuestra Señora, que de allí no se saque ni mude la imagen para otra parte, y se administren lo sacramentos, porque ellos ayudaron a hacer la dicha iglesia y imagen. Y pueda hacer y pedir todo lo demás que a su derecho convenga en la dicha causa, de manera que ellos tengan en la dicha iglesia quién les administre los sacramentos, donde al presente la dicha imagen está; hacer los autos que convengan con sustitución en forma. Testigos: Juan de Lucena, y Gaspar Comin y Gonzalo Martín, espartero, por los demás en nombre.

   Como dicen los guanches en la minuta: «porque ellos ayudaron a hacer la dicha iglesia y imagen»; o como dicen en el documento que se elevó a público: «porque donde al presente está ha esta[do …] continua desde que la dicha imagen se hizo».

   Por la significación o novedad que supone esta afirmación, hemos optado por reproducir la minuta en su totalidad y el poder en su mayor parte, pues para defender sus derechos sobre la imagen los guanches manifiestan, sin ninguna clase de reparos o dudas, que tienen memoria de cómo sus antepasados ayudaron a hacerla, es decir que ayudaron a costear su pago, lo que entra en flagrante contradicción con el relato de Espinosa, que afirma que ésta había aparecido en una playa a los naturales ciento y cinco años antes de la Conquista de Tenerife.  La cuestión que nos proponemos clarificar es que en el caso de la Candelaria, al igual que en el la Virgen de Pino de Gran Canaria, se produjo una sustitución de la imagen original, y en ambos casos, aunque inicialmente no parece haberse planteado un problema devocional, finalmente se acabó ocultando este hecho. El profesor Hernández Perera dató hacia la década de 1440-1450 la imagen de la Candelaria, la que los conquistadores encontraron en la cueva de Achbinico y que desapareció arrastrada al mar por el aluvión de 1826. Valiéndose de los testimonios gráficos que nos han quedado de la misma estableció esta fecha aproximada en base a su análisis estilístico. Esta fecha ha confundido a los historiadores, pues está tan arraigado el relato de Espinosa que hasta la fecha de hoy se ha aceptado, sin cuestionarlo, que la imagen a la que se refiere la narración de la aparición tenía que ser necesariamente la que estaba en la cueva de San Blas. Es por esta razón, por citar a modo de ejemplo un solo historiador, que Rumeu de Armas, que un primer momento la relacionó con las misiones mallorquines-catalanas de finales del XIV, tras la publicación del estudio de Hernández Perera rectificó su parecer inicial.” (Lorenzo Santana Rodríguez, 2009).


lunes, 24 de febrero de 2014

GUANCHES CRISTIANIZADOS-V





DON PERICO BENITEZ (GUANAJAO)

1500 Noviembre 20. Granada. Orden al Ido. de Maluenda, juez de términos de Sevilla, para que informe al Consejo sobre la petición presentada por el bachiller Alonso de Sepúlveda, procurador de pobres, para que continúe el pleito que ante los alcaldes de casa y corte seguían Perico Benítez, canario, hijo de Bartolome Benítez, que antes de ser cristiano se llamaba Guanajao, y Bartolomé Benítez, vecino de Sanlúcar de Barrameda, en el que quedó demostrado que Perico Benítez era libre y que su padre lo había entregado a Bartolomé Benítez para que lo instruyese en la fe, confiándole a su muerte la herencia de su hijo, consistente en tres o cuatro esclavos, seiscientas cabras, y tierras y casa valoradas en 150.000 maravedís, a pesar de lo cual Bartolomé Benítez consiguió, frandulentamente, detener el pleito y que Perico Benítez le entregase cuatro castellanos, para lo cual lo puso a soldada con otras personas, mientras declaraba inte- resadamente la libertad de Perico Benítez y ofrecía 1.000 maravedís a Alonso Sepúlveda, para sobornarlo. Episcopus ovetensis. Felipus. Johannes licenciatus. Martinus. Zapata. Ruiz de Castañeda. Pérez.

BUENA JAURE. Antr. Citado como padre de Pedro el Canario, isleño que pleitea ante la corte castellana por su condición de hombre libre (23-III-1500).Buenahuar < *we-n-ahwar, comp. m. lit. ‘éste es el antecesor’.*wa-n, we-n, pl. wi-n, m.; ta-n, pl. ti-n, f. loc. det. de [W/T+N] ‘el/la de’.*azwar > ahwar, n. vb. m. sing. de [Z·W·R > H·W·R] ‘hecho de preceder’. (Ignacio Reyes)

1512. Fallece Pedro Bueno Guanche bautizado después de las guerras de conquista. Junto con sus hermanos Gaspar Hernández y Elvira Hernández recibió una data de 400 fanegas en Abona con sus cuevas y manantiales (l0/11.1505), por que, dice el Adelantado, eran todos criados suyos; la mujer, Elvira, era además su ahijada y estaba por casarse. Pedro falleció antes de 1512. Había casado con María Alonso, también guanche. Fueron padres de Leonor de Castro, casada con Rodríguez  Yánez, y de otro Pedro Bueno, que era menor en 1518, quien entraba a soldada con Diego de Armas y falleció antes de 1522.

¿Qué opinaban los invasores de los guanches?
Cuando llegaron los invasores conquistadores, se encontraron con unos hombres nobles, valientes y defensores de su libertad, como pocos pueblos en el pasado.
Este gesto de honor y valentía, que llegó a maravillar a los propios conquistadores, continúa resonando en la Historia como el testimonio de un pueblo grande, que odiaba el sufrimiento, la esclavitud y amaba la libertad.


MISCELANEA DE HISTORIA DE CANARIAS (XV)





NOTAS AL DIARIO DE LAS HERMANAS CASALON (VII)
 
 
Eduardo Pedro García Rodríguez

   
Bentor. Mencey de Tahoro, posiblemente estuvo casado con una hermana del Mencey de Abona, sabemos que tuvo un hijo y una hija, el primero cuyo nombre exacto ignoramos, (pero que seguramente se trata de Derimán, quien fue conocido como Cristóbal Hernández de Tahoro o Tahodio) fue vendido como esclavo por Lugo en dos ocasiones, la segunda llamada Ana Gutiérrez, casó con Juan de Mena  y tuvieron los hijos siguientes: Pedro de Mena; fue alguacil del campo de la isla, el 3 de febrero de 1555, en que testificó en informaciones que hizo Hernando del Hoyo, casado con Polonia de Lugo, quienes tuvieron a Ana Bentor de Mena, quien el 28 de  junio de 1589, revocó poder que tenía dado a favor de María Sarmiento, otorgando uno nuevo a favor de Andrés de Armas, vecino de la isla del Hierro, para hacerle valer los derechos que pretendía corresponderles de la herencia de su abuela materna. Juan de Mena y Sebastián de Mena, éste último caso con Leonor de Ayllón, y tuvieron a: Antón de Mena Benchorhe; Ana Vélez; Pedro de Mena, quien caso con María de los Olivos; Juan de Mena (el viejo) que casó con Melchora Verde; Sebastián de Mena enlazó con Margarita Hernández, de este matrimonio nacieron: Simón de Mena; María Sebastiana de Mena y Gaspar de Mena. De Juan de Mena (el viejo) y Melchora Verde procrearon a: Juan de Mena Betancort (el mozo), quien casó en la parroquia de San Marcos de Icod, el 14 de octubre de 1604 con Francisca de Carminatis, hija de unos mercaderes milaneses establecidos en Tenerife; Martín de Mena que casó con Isabel Martínez, y tuvieron una hija, María de Mena que casó con Pedro Alonso Berganciano (guanche), en su testamento fechado en 1665 declara haber tenido once hijos, cuatro varones y siete hembras; Melchora Verde, contrajo matrimonio en la Parroquia de Santa Úrsula de Adeje, el 6 de julio de 1619 con Hernán García del Castillo. Mateo De Bentancort; Águeda de Munguía quien casó con Pedro García del Castillo. Diego de Mena, que otorga escritura en Vilaflor en 1674.
 
    Andrés de Llerena procrea con su esposa Margarita González a: Catalina González, casada con Juan de Betancort; Bárbara González, que contrajo matrimonio con Hernando de Ibaute, Miguel; Andrés; Alonso; Diego.
 
    Del matrimonio de Bárbara González y Hernando de Ibaute nació Margarita de Llerena, quien casó con el Capitán Juan Delgado de Adexe.
 
    Tegueste II, llamado después de bautizado Juan de Tegueste casó con Catalina Ramírez y Afonso, de este matrimonio nacieron Juan Teguazo / Teguaco; Tegueste (el apellido de éste hijo de Tegueste II, se ignora.)
 
ALGUNOS DE LOS CONQUISTADORES ISLEÑOS CRISTIANIZADOS
 
    El aporte de nombres y apellidos españoles en la isla de Tenerife se produce desde el mismo momento en que se inicia la invasión y conquista, y con seguridad mucho antes, debido a las continuas razzias que sufría la isla, y al establecimiento del primer eremitario cristiano en Güímar, según se desprende de unas declaraciones de Diego de Herrera en la información de Cabitos (1477), quien se expresa en los siguientes términos: «...el obispo de las dichas islas ha estado en las dichas islas e sus clérigos; e en la dicha isla de Tenerife han entrado azas veces frayles e tienen su iglesia e hay en ella azas gente baustizada». Entre las huestes reclutadas por Alonso de Lugo en España, y en las islas ya conquistadas figuraban un buen número de isleños que ostentaban nombres y apellidos españoles. Muchos de los esclavos y horros canarios vieron una oportunidad de regresar a sus islas alistándose en las banderas de la conquista, con el beneplácito de sus dueños y en algunos casos acompañando a estos, posteriormente algunos esclavos y horros canarios importados desde Portugal e isla de la Madeira para trabajar en los ingenios de azúcar  eran avecindados como portugueses y naturalmente portaban nombres y apellidos portugueses, este fue el caso del maestro azucarero  “portugués” Juan de Galdar.
 
    La población guanche deportada como esclavos a la isla de la Madeira alcanzó tal magnitud que llegó a constituir un verdadero problema para los colonos portugueses, habituados los guanches a los terrenos agrestes, fueron empleados preferentemente en el cuidado de ganados menores, cabras, ovejas y cerdos, el carácter indómito de la raza pronto les indujo a revelarse contra la situación impuesta por los esclavistas europeos y muchos de ellos optaron por refugiarse en las montañas tratando de llevar una vida similar a la que les habían obligado a abandonar, al tiempo que hacían partícipes de su espíritu de libertad a los negros de la colonia y a sus hermanos, tantos horros como esclavos que moraban en los poblados, constituyendo el grupo de los guanches alzados de la isla. La inseguridad creada a los esclavistas fue tal, que obligó a las autoridades de la metrópolis portuguesa a tomar cartas en el asunto, así el Duque regente comunica a la colonia en fecha 12 de noviembre de 1483 que: «En cuanto a lo que dicen que hay muchos esclavos canarios que sus dueños ocupan como pastores de ganados en la sierra y ellos se amotinan y merodean por la sierra, y destruyen los ganados ajenos (...) tengo por bien que se remedie de esta manera: que los jueces ordinarios hagan averiguación seguidamente, y así de aquí en adelante cada año, sobre cuáles son los canarios que andan amotinados en la sierra y hacen daños a los ganados y que aquellos que encuentren tener culpa (...) se ocupen de aprisionarlos y los entreguen a la justicia...».
 
    Las medidas represoras no debieron tener mucho éxito, por el contrario, el descontento creado por los alzados entre los negros y los canarios que habitaban en los poblados fue en aumento, hasta el punto de que el descontento amenazaba con una insurrección generalizada, situación que decidieron a las autoridades portuguesas decretar la expulsión severa de los canarios en 1490, en los siguientes términos: «En dicha isla (Madeira) no habrá canarios de la Gran Canaria ni de la isla de La Palma ni de Tenerife ni de La Gomera, ni horros ni cautivos, entendiéndose los hombres y muchachos a partir de los diez años de edad. Las esclavas puede tenerlas quien quiera, pero las mujeres horras de estas mismas islas que se marchen. Tendrán de plazo para marcharse hasta fines de Octubre del presente año; si se les encuentra a partir de esta fecha los que fueren cautivos y sus dueños pagarán seis mil reales y además cada uno recibirá cincuenta azotes públicamente y será expulsado fuera de la isla...».
 
    La aplicación de estas medidas drásticas no gustó a los maderienses por varias razones; la primera, porque los hacendados se verían privados de una mano de obra especializada que dominaba los trabajos en los ingenios azucareros, la segunda porque el tiempo dado era corto y los dueños de esclavos no podrían venderlos como lo harían en una situación normal de mercado, lo cual les crearía un grave quebranto económico, la tercera, que la comunidad de guanches horros era importante en el desarrollo del comercio de la colonia. Por tanto los hacendados mantenían ocultos en sus ingenios y plantaciones a sus maestros azucareros canarios, mientras gestionaban ante la corte portuguesa la moderación del decreto de 1490. Y así, el Duque vuelve a escribir sobre el mismo asunto en 1491. «...Y porque también acerca de los canarios cautivos y horros me ha sido requerido que ellos se queden en esta isla y no sean expulsados como yo quise y había ordenado por consejo de algunos principales de vosotros, ahora me place que de la misma manera que se ha de proceder con las mieles se proceda con dichos canarios.».
 
    A continuación reseñamos algunos de los nombres de conquistadores y primeros “repobladores” que se han salvado del anonimato.
 
    Guillén Castellano, canario, conquistador y regidor perpetuo, formó parte del primer Cabildo de Tenerife, la primera sesión documentada a la que asistió Guillén Castellano fue el 15 de agosto de 1498.
 
    Pablo Martín Buendía, canario, soldado de a caballo que lanceó y remató al ya mal herido Chimenchia (Tinguaro), en la sierra de Sejeita, (San Roque) durante la batalla de La Laguna. Fue generosamente datado por el adelantado entre otras obtuvo datas en: Una cueva que era auchón del rey de Tacoronte, q. cabo la mar que agora vos teneis (1497).En la Rambla de los Caballos, debajo del camino que va a Daute, 2 caíces unas cuevas y una fuente (1502). 2 caíces de tierra de sequero...desde la cruces donde murió la mujer en la lomada hacía la mar (1501).  Conjuntamente con Pedro de la Lengua-también canario-obtuvieron las tierras de Charco del Pino (Chimiche) Granadilla, cuya data transcribimos: «...Pedro de la Lengua y Pablo Martín. Una lomada de ta. en Abona en Arcamaze, dende el barranco donde están los charcos e un pino hasta otro barranco q. esta hacía Agache, a donde está un drago, e por arriba unas montañas e aguas vertientes a la mar, con las cuevas q. hay dentro deste cercoito  con una fuente q. esta a la parte de arriba del drago, cabo unos pinos, hasta  en cantidad de 8 c. 4. para cada uno, e más vos doy dentro de las mismas tas. Dos asientos de colmenas, así como conquistadores q. fuiste desta isla. Digo q. vos doy 3 c. Con los asientos de colmenas. 24-XI- 1511.».
 
    Ibone de Armas, Maxorero, destacado guerrero. Capitán en la conquiste de Tenerife. «Ybone de Armas. 5 f . con su agua q. es en el barranco del Baradero a par de Juan Sanches en pasando el dho. barranco. Si otros alvalaes hoviere antes deste q. por cuanto non han sido deficadas vos las do para q. las defiqueis. Vos do las dhas. 5 f . para viña con tal q. pongais luego sarmientos. 2-I- 1505.»
 
       
 
    Alonso Bentagaire/a, casado con Juana Sanches,  fue datado con 3. c. a las cabezadas de López Fernández, con un día de agua para regar cada dos meses, 13-VIII-1503, en el mismo año se le concede la siguiente data: «...Alonso Bentagayre, marido de Juana Sanches, 3. c. De ta. de s. q. lindan Pablo (¿) Sánchez y Sancho Cosme y la fuente donde ha de bever el ganado; las tas. Son donde sembraba el Rey de  Ycode encima de la tas. de Diego de Mesa. Q. vos den 2 c. Lunes 13-VIII-1503.».
 
    Pedro Maninidra, natural de Gran Canaria, (más conocido por una anédocta que creemos no fue cierta que por sus hechos de armas.) fue capitán de las tropas indígenas de Gran Canaria en la invasión española de Tenerife, muriendo en las costas del continente en una de las entradas realizada por el adelantado a la razzia de esclavos.
 
    Está debidamente documentado el hecho de que Alonso Fernández de Lugo, obligaba a sus próximos a seguirle en estas correrías, lo que obligó a algunos isleños a presentar denuncia ante la corona por estos atropellos. Era práctica habitual en el adelantado solventar sus chanchullos políticos y económicos dando liberalmente datas de las tierras que había usurpado a sus legítimos propietarios, pero era remiso e incluso avaro cuando los solicitantes eran isleños, como se puede apreciar por esta data concedida a la hija de Maninidra: «Pedro Maninidra. Constancia Ferrandes.«Yo don Alonso Ferrandes de Lugo, Adelantado de las Islas de Canaria, Gobernador de la Islas de Tenerife e San Miguel de la Palma por la Reina dona Juana, nuestra señora digo q. por cuanto Pedro Manynydra, canario de la Gran Canaria, por servir a Sus Altezas en difinsión de nuestra santa fe católica fue muerto en Saca por los moros e demás desto fue conquistador en esta dcha. Isla de Tenerife e la ayudó a ganar en satifacion e remuneración de los susos dho. Doy a vos Constancia Ferrandes, fija del suso dcho. Manynydra, dos f. De ta. de r. En Tahoro, en término del Araotava, para poner cañas e  así mismo en el dho. Término vos dos 2 f . De tas. para q. para poner viñas donde no sea dado e dovos estas dhas. Cuatro f. De tas. para q. sean vuestras e de vuestros fijos q. Dios vos diere, e por ésta mando a los repartidores de las tas. de Tahoro q. vos selañalen estas dha. tas. como dho. Es, e por esta mando a Atón de Vellejo, escribano del Cabildo, q. lo asiente en el registro, y así mismo mando al repartidor del agua q. vos la q. pertenece por su dula a las dhas. Dos f. de tas. Fecha a 20 días del mes de XI de 1503 años. El Adelantado. Amaro Gonçales, repartidor del agua del Arautaua: yo vos mando q. deis su parte del agua q. le pertenece por 2 f . de ta. q. yo le di en el Arautaua de r. Lo cual haced luego visto este mi mandamiento. Fecha a 19 de II DE 1508 Años. El Adelantado».
 
    Alonso de Córdoba, Canario. Un pedazo de ta. q. está debajo de Tafuriaste junto con otras 6 f .q. vos di q. será de hasta 7 f . Linderos Pedro de Madalena y Juan de Cartaya. Y 2 c. en el lomo donde di a Juan Vizcaíno y a Juan Gnçales. Q. digo q. vos do las 6 f . De ta. donde decis y si 7 f . Hubiere, q. así mismo vos las do. Q. digo que vos do un c. en el lugar q. decis. S.F. Registro 22-VIII- 1508.
 
    Martín Benteno/Veinteno//Venteno. En 1513, pide 100 fanegas de tierras de sequero, le conceden 50.
 
    Juan Bermudes, sobrino de Pedro Gentilmanao, ( de gentil, Manao o Marao) canario, conquistador, 3. c. En  Yga, entre el barranco de Ygan y un pino y queda la lomada a la mano derecha del pino (1506) se le asienta 3 caíces lindando con tierras de Juan Delgado y Pedro Gentilmarao (1502).
 
    Juan Cabello. «de la grand Canaria, vº y conquistador. 3 c. de s.en Tahoro en este cabo del lomo de las tas. de Gonçalo Rodrígues, çapatero, abajo del camino por donde vamos al Realejo. Q. digo q. el tomillar q. cupo a Fernando de Leon y Rodrigo el coxo, q. no se entienda por ella lo q. está vera del camino, salvo los dos pedazos q. abajo dél. 12-V-1501.»
 
    Pedro Cabello. «Ago merced a vos, Alonso Gonçales e Juan Vizcaíno e Rodrigo Hernádez e Rodrigo Cosmes e Martín de Vera e Pedro Tehindarte e Pero Cabello e Alonso López a cada uno de 4. c. en el Reino de Guymad, e ansí mismo algún asiento de colmenas q. son linde de la parte de fazia La Laguna el barranco seco q. viene de Garatinmo e de la parte de abajo las sabinas junto a las tas. de s. serraron Juan Felipe y su hermano» les da sólo 2 c. cada. 18-XI-1517
 
      Fernando Carne de Agua. “Fernando carne de Agua. Pedro Gentilmarao, “Yo Alonso de Lugo, gobernador destas cuatro islas por el Rey e  Reina nuestros señores, por poder q. de Sus Altezas tengo fago repartimiento e do a vos Fernando Carnadagua en el lomo d Arotava donde d´a Fernando Guanarted, tres cahises de ta. de sequero y otro cahis en decendiendo del paso de Taoro arriba del camino, y más do a vos Pedro Axitimanao ajunto con las tas. q. di a Juan Delgado, defunto, q. se llama Ayacter ronte, cuatro cafises”.6-XI-1502.
 
    Juan de Cartaya (y Pedro Madalena). 2 c.en el lomo de Tafurasase (Tafuriast?) linderos el camino real debajo y tas. de Alonso de Córdova, darriva mis tas. 12-XII-1497. en 1499 obtiene 3 c. lindando con Pedro Mayor y la mar junto al Mocanal.
 
    Juan Dana/ Juan de Ana, natural de la Gran Canaria, obtuvo varias datas, vemos algunas: 2 c. en Tahoro más alla de un barranco arriba de un pino, de abajo linda con Francisco Mayor y de arriba con la montaña. 13-VIII-1503. En Icod, conjuntamente con su suegro Rodrigo “el cojo” también canario, quien recibe 1c. y él 20 f . 18-IX- 1501. Con Pedro Delgado (canario), había recibido un manantial, ...arriba del auchón del rey grande de Tahoro, más 7 f . de sembradura junto a dicho manantial. 22-I- 1501. En 1504 le dan una nueva data consistente en unas tierras que están en Icode en un barranco...”y dos más una fuente d agua q. nace en el dho. Barranco e dós más un c. de ta. de s. junto con el dho. Barranco”.
 
    Bartolomé Delgado, canario y conquistador fue datado con 3 cahizes de tierras.
 
    Diego Delgado, a quien Alonso de Lugo llama “mi criado” “Un pedazo de ta. q. está en tegueste debajo de la tas. Hervás haza la mar, de 2 c. 24-IX- 1507.” “ ...Dos f. en el barranco del Realejo, debajo de Albornoz. 4-IV- 1499.” . “Una suerte de t. De riego en el Araotava, bajo de Lope Gallego. 11-I- 1505.” .
 
   Juan Delgado, conquistador, tierras en la “Rambla Honda” Acentejo.
 
    Juan Delgado de las Islas, vº.  “Un pedazo de ta. s.q. puede haber 6 o 7 f . q. son delante de Benijo, dos leguas adelante q. se dice valle del Draguillo, para lo podais sembrar o poner de viñas o colmenas e para una crianza de puercos con más una fuentezuela de agua q. está en dho. valle. Digo q. vos do las dicha 7 f . sin el agua, salvo que vos aprovechéis della, q, sea realenga. 17-III- 1517.” .
 
    Antonio Díaz, canario, como conquistador, una lomada de Tas. en Acentejo, q. es entre Pedro García Antón de la Sierra, canarios, hasta 2 c. 14-V- 1499. Antonio Díaz e Isabel vuestra mujer. 5 f . en las laderas de La Laguna que van a San Lázaro, las son para viñas. 20-VI- 1511.
 
    Juan Díaz Fernández, canario, “Juan Fernandes el viejo. Una f. con una fuente pequeña con una cueva questá junto, lo cual es en Tacoronte q. alinda con la mar y tas. de vos 7-VI- 1500.” . Además tuvo importantes propiedades en Acentejo, La Orotava, Icod y Tacoronte.
 
    Juana Fernández, canaria, casada con Juan Gonsales, criado del Adelantado, reciben conjuntamente 3 f . de riego en la Orotava en 4-XII- 1503.
 
    Ibone Fernández,  vº 5 c- en Heneto lindan con Diego de Espino, una montañeta donde Lopes tiene unas cuevas. Vos do 50 f . en el dho. lugar. 6-XI- 1507.
 
    Diego  Fernández de Gran Canaria, conquistador, obtuvo importante data en la Orotava.
 
     Pedro García, natural de la Gran Canaria, criado del Adelantado “Hago merced a vos del barranco de Azeraque q. está entre vtra. ta. y la ta. de Juan Delgado e todas las cuevas de dho. barranco de arriba abajo como dice vuestra tas. e un asiento de colmenar en el dho. barranco. Más un un pedazo de ta. q. está encima q. será de 8 f . e linda de la banda de arriba con camino real, con Guillén Castellano e con Juan Delgado; llámase la dha. ta. Azeraque. 12-V- 1503.” .
 
    Martín Cosme, Juan Ramos, Diego Pestano, Martín de Vera y Rodrigo García, canarios, naturales de la Grand Canaria. Obra de 6 c. de tas. de s. q. está en Ycoden desde la fuente de la Guancha q. dicen, hasta el camino de bajo la mar y junto con la montaña hasta el barranco q. viene a donde estaba la orchilla del Ginovés; así mismo dos fuentes q. están cabe las dhas. Tas. con 2 f . de sembradura y más todas las cuevas y corrales de ganados q. están en las dhas. ta. 8-XII-1499.(Al dorso traslado de 1521).
 
    García de la Grand Canaria. Un pedaço de ta. q. es tras la  casa de Rodrigo de la Grand Canaria el coxo.
 
    Juan Cabeça e Marina Izquierdo Esquierdo, vuestra esposa aute, . 50. f . de s. término de D linderos tas. de Juan de Regla, de abajo el risco q. que está sobre la hacienda de Matheo Viña e de Micer Agostín y de la parte de hacia el Realejo el barranco de los Tiles. Digo que vos do las dhas. 50 f . 15-I- 1516.
 
    Teresa Delgada, Pedro G.Itilmarao. (¿ de gentil, Marao?) “Muy magnifico señor, mi señor, Teresa Delgada (sic). Beso las manos de Vuestra señoría a la cual fago saber  como Pedro Xintjumanao me dio un pedazo de ta. con una alvalá de vuestra señoria para mi y para mi fijo q. tengo e con él, el cual tengo aquí y no tiene nada ni yo tampoco para dalle, mal pecado; la cual ta. está daquel cabo del barranco donde se derriscó Bentorey del camino para arriba, la cual ta. será de tres cafizes, por lo cual soplico a vuestra señoría pues q. me las dio por ante testigos vuestra señoria nos la confirme, pues somos pobres y emos miedo q. no nos las confirmando vuestra señoria me metan a pleyto otros. Nuestro señor acreciente vida y estado de vuestra señoria como desea, amen. Fecha xiij de abril de M d v años. Q. vos do los dhos. Tres cahyses de ta. en el dho. lugar, los cuales dhos. Cahyses vos confirmo por fallecimiento de Pedro Syntirmarao. El Adelantado”. (verso: El 28 de  enero la presentó Pedro Delgado por el menor de Pedro Syntylman...e pidió le fuese confirmado). 
 
    Alonso Gonzales, canario. ½ f. de ta. con un hilo de agua q. tiene dentro en una fuente, linderos un barranquillo de agua q. está más allá del Francés como van a Ycoden, la cual fuente vos doy más ½ f. de sequero. 9-VI-1507.
 
    Antonio Gonzales, canario. Un pedazo de ta. para unas casas en Tahoro, cabe casa de María Fernández, linda con casa de Andrés el Negro y de Fernando el Negro. 4-XII-1505.   
  
    Lanzarote Gonzales, 4 f . para viñas. 22-XI-1513.
 
    Gonzalo Guaneca/ Guanyçar/Guanyquyar. Vº. 3. ta. de s. en Heneto y se llama la ta. Axafie debajo de un tagoro de los guanches. Q. vos den 15 f . 26-III-1505.
 
    Juan Juanyacas/ Juaniacas, guanche. “A vos Guanyca 3 c. en Axafencte en Heneto, un poco más arriba de Alº de la Hijas, arriba más allá de la montaña junto a un barranco. Q. digo q. vos den 20 f . 16-III- 1505.” .
 
    Diego Benytes, fijo de Guany Acas. vº desta isla 3 cuevas, la una el Corbo y la otra en Benyço y la otra Alabisguan, q. es término desta isla, y asimismo vos doy en vecindad e repartimiento un c. de ta., la mitad en Labisguan y la otra mitad Ajauguan en los campos llanos. 28-I-1513.
 
    Miguel de Agoymad vº e natural deste dha. isla. Dos c. de t. des s. en el Reyno de Aguymad con una cueva q. está en la misma ta. en el varranco de la Candelaria q. ha por nombre la cueva Azmigua y la ta. Xoba. Digo q. vos asiente un c. de ta. en el dho. lugar sin perjuisio de tercero, el cual vos do en nombre de la Reyna N.S. El Adelantado. Miguel de Guymar. 19-II- 1512., ...60 f. de tas. de s. en unos xaguarçales q. son en el término de Guymar encima de N.S. Candelaria, q. eran campos de los guanches, q. se llamaba en tiempos de guanches Xiban. Digo q. vos do 2 c.de ta. 7-I-1514. En 7-I-1514 años la presentó M. De Guymad para se tomar traslado e ponerse en el libros de repartimiento, e así se fizo.
 
    Francisco Hara, gomero vº 4 c. de s. q. son en Chinamata encima de Aramuygo, bajo de Açadan. Digo q. vos do 30 f . 8-VIII-1506.
 
    Francisco de Flandes, natural de la gomera. 10 f . de s. que son al canto de la Punta del Hidalgo, entre el Valle Seco, entre las cuale había dos fs. Para hacer viña. Vos las do. 26-VIII-1511 Y está en estas ts. Una fuentezuela de agua.
 
    Creemos que, con esta sucinta relación de isleños portadores de nombres y / o apellidos españoles queda contestada la pregunta de por qué, ¿si somos descendientes de guanches, tenemos apellidos españoles y en algunos casos portugueses y en menor cuantía de otros países de Europa?. Para no hacer demasiado tediosa la relación concluimos con una serie de nombres perfectamente documentados pero que omitimos dar detalles sobre los mismos por la razón expuesta.
 
    Por otra parte, debemos tener en cuenta que apenas sometidos los menceyatos de guerra, Alonso Fernández de Lugo se vio obligado a licenciar a las tropas mercenaria españolas, pues ya le era prácticamente imposible continuar sosteniendo económicamente a las mismas, este extremo queda ampliamente documentado en las muchas solicitudes que presentaron los mercenarios expedicionarios en reclamación de sueldos atrasados a Alonso de Lugo, ante el consejo de Castilla, así como otras muchas presentadas por los socios capitalistas de la empresa conquistadora por similares motivos. Por esa época el oro fácil de América, era un atractivo al cual no podían sustraerse los mercenarios de la santa hermandad, por ello una vez licenciadas las tropas de Lugo, fueron pocos los conquistadores que quedaron en la isla, entre ellos algunos de los “foraxidos” indultados por la corona española a cambio de servir a su costa en la conquista de Tenerife, principalmente algunos de los más destacados capitanes de la empresa los cuales están debidamente documentados.
        
    Así pues, este reducido grupo de nuevos dueños de la isla no podían sentirse seguros en sus recién adquiridos feudos a pesar de que los territorios conquistados estaban diezmados y en desorden, más que por las consecuencias directas de la guerra, por las consecuencias de la primera guerra química de que tenemos noticias en la edad moderna, ésta guerra química que los españoles denominaron “modorra”, fue causada por el envenenamiento de los pozos y nacientes de agua, práctica ésta, que si bien era conocida en el continente, en las islas no se había utilizado hasta la llegada de Lugo, es posible que el envenenamientos de las aguas fuera ejecutado por moriscos reclutados en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, con la ayuda de los guanches de los bandos de paces, perfectos conocedores de la orografía insular. Curiosamente, la terrible epidemia de la “modorra”, solamente afectó a los bandos de guerra, estando como hemos dicho el país asolado, aún así, los conquistadores no se sentían seguros (de hecho estuvieron inseguros durante casi cincuentas años) por el gran número de guanches alzados que resistían en las fragosas cumbres de la isla, por ello tuvieron que utilizar el apoyo de sus aliados de las otras islas así como el de los guanches de los bandos de paces, a pesar de que éstos tampoco les ofrecían excesiva confianza.
 
    Para ganarse la fidelidad de los isleños el futuro Adelantado fue pródigo repartiéndoles a éstos grandes cantidades de tierras de sequero, y distribuyéndolos estratégicamente en los bandos que habían sido de guerra e incluso en los de Anaga y Güímar,  a pesar de que, teóricamente eran aliados de los españoles, no gozaban de la plena confianza de Lugo, entres otras cuestiones por  que éste era consiente de la traición de que  hizo objeto a los súbditos de Añaterve a raíz de la derrota de Acentejo, malestar que los güímareros pusieron de manifiesto con su actitud al no intervenir al  principio en la batalla de Agüere.
 
    Teniendo en cuenta que según la costumbre de la época, esclavos, vasallos y peones, estaban obligados a tomar las armas por sus amos en cuanto estos lo exigiesen, si cada asentamiento contaba con una media de 6 a 10 hombres, el Adelantado se aseguraba con estos repartimientos, el contar con unos destacamentos armados insertados en el corazón de los territorios ocupados dispuestos para intervenciones rápidas de represión contra los alzados guanches.
 
APORTES POSTERIORES DE POBLACIÓN EUROPEA EN CANARIAS
 
    En tiempos modernos apenas ha menguado el éxodo de los canarios hacía tierras americanas, y en pleno apogeo del régimen franquista, Madrid, prepara la segunda y más grave ocupación de Canarias, con un plan perfectamente estudiado, a partir de los primeros años sesenta del pasado siglo comienza un trasvase de población española hacía las islas, con el fin premeditado de ir ocupando los puestos de trabajo que se iban creando a la sombra  del incipiente turismo y otros sectores de servicios. Así el gobierno español, al tiempo que aliviaba su ingente bolsa de parados desviándolos hacía Canarias, afianzaba la presencia poblacional española en nuestro país y, una vez más a costa de los sufridos canarios. Es en esta  época cuando comienzan a surgir en nuestras islas las llamadas “ciudades dormitorios” o “ciudades satélites” en el caso de la isla de Tenerife, tenemos entre otras: Las Chumberas, El Cardonal, Princesa Iballa, Santa María del Mar Añaza, etc. Estos núcleos los construyeron, como es natural en estos casos, empresas españolas enviadas a las islas con este propósito, y las viviendas fueron ocupadas por una pléyade de funcionarios, empleados, policías etc., y aunque oficialmente cualquier ciudadano canario tenía acceso a ellas, las trabas burocráticas y económicas eran un hándicap para los canarios. Paralelamente, un importante grupo de las gentes del país continuaba- y continua- viviendo en chabolas y cuevas en los barrancos.
 
    Coincidiendo con esta segunda ocupación más sutilmente preparada, comienzan a proliferar apellidos pocos conocidos o del todo desconocidos en nuestras latitudes, apellidos que hoy en día a fuerza de oírlos y en sólo dos generaciones nos parecen que son de origen local.
 
    Otra gran avalancha de población española se produjo a causa del vergonzoso y traidor abandono de las hasta entonces “provincia” española del Sahara. En el precipitado abandono del pueblo saharaui en manos de Marruecos y Mauritania, haciendo caso omiso España de la recomendación de las Naciones Unidas sobre la independencia del territorio. Asegurándose así, el capitalismo español y alemán, continuar explotando indirectamente a través de Marruecos los yacimientos de fosfatos de Bu Cras, más los inmensos yacimientos de petróleos y gas natural que posee el país. En este proceso de venta enmascarada tuvo una gran participación el partido socialista español, entonces liderado por un tal “Isidoro”. Ante el proceso de abandono, el gobierno de Madrid  se encontró con un importante sector de la población de la ex colonia que por lo visto era poco deseable en la metrópoli, y que debían ubicar fuera del Sahara, por consiguiente se estimó que el lugar más idóneo para asentarlos era la otra colonia, es decir Canarias, así las islas vieron aumentada su población con una ingente aportación de legionarios, taberneros, prostitutas, consumidores de hachís, etc.,etc.
 
Octubre de 2011.