martes, 18 de febrero de 2014

Echeyde, Eheida, Echeide






El papel de la montaña, como nexo de unión entre el cielo y la tierra, morada de seres sobrenaturales, es una constante en la mayoría a de las tradiciones religiosasTambién las montañas, los roques,los promontorios y otros espacios singulares del paisaje están presentes en las manifestaciones religiosas de los antiguos habitantes de Canarias. El Teide, visible desde todas las islas, fue un referente simbólico para los pobladores del Archipiélago, jugando un papel fundamental en la cosmovisión de los propios guanches (Tejera A., 1988; Tejera a A.y Montesdeoca M., 2004).

El Teide fue también la representación del volcán y sus efectos negativos Los estudios que se han venido haciendo sobre la última fase volcánica a de Tenerife han ido precisando la naturaleza y la frecuencia de las erupciones en época prehispánica. (Carracedo, 2003, 2004, 2006). Las dataciones proporcionadas permiten comprobar que los antiguos habitantes de la isla pudieron haber presenciado algunas erupciones, que sin duda influyeron en la distribución territorial de los asentamientos, la disponibilidad de determinados recursos, y, de forma importante, en su cosmovisión y relación con la naturaleza. Cuando llegaron los primeros conquistadores europeos, los guanches manifestaron su temor al fuego del volcán. Decía L. Torriani, por ejemplo, que «los antiguos isleños s lo llamaron Eheide que significa infierno, por el fuego espantoso, ruido y temblor que solía hacer por lo cual lo consideraban morada de los demonios» (Torriani L, 1978:). Los estudios filológicos llevados a cabo sobre el término Echeyde, Eheida, Echeide, relacionan siempre este vocablo con significados de contenido negativo (área fatídica, lugar maligno, acceso al infierno). Tenerife fue denominada «Isla del Infierno» por los primeros navegantes y exploradores bajomedievales, y con ese nombre apareció en la primera cartografía a del siglo XIV (Wölfel D, 1965; Álvarez Delgado o J., 1945; Tejera A., 1988; Reyes García I., 2004; Aznar E. et al., 2006).

Maria Gómez Díaz
Febrero de 2014.

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