sábado, 31 de marzo de 2018

JUAN ALBERTOS GUIRALDIN


                                        CAPITULO XII 
1557 Octubre 24.

22.-Pedimento de Juan Albertos Guiraldín.

En la Noble Ciudad de San Cristóbal a 24-X-1557 ante el muy magnífico señor Lcdo. Juan López de Cepeda, Gobernador e Justicia mayor de Tenerife e de La Palma por sus Magestades, y en presencia de mí Juan López de Açoca, escribano mayor del Concejo e público, uno de los de Número desta dicha ysla por sus Magestades, pareció presente Juan Albertos Guiraldín, vo desta dicha ysla, e presentó un título, su tenor del cual es éste que se sigue :


«Digo que vos do cien fanegas de ta. en el dicho lugar en nombre de sus Magestades, sin perjuicio de tercero». El Adelantado.

En 24-X-1557 ante el Sr. Gobernador pidió el Concejo su mayor información.

E luego el Sr. Gobernador mandó que el dicho Juan Albertos diese ynformación de lo susodicho e ésta proveerá justicia. Juan López de Açoca.

E después de lo susodicho en 27-X-1557 por J. A. fue presentado por testigo a Diego Hernández, estante en esta ysla, el cual juró en forma e dixo que sabe e tiene noticia de las tierras en el dicho título contenidas de más de dizeocho años a esta parte por las haber visto y estado en ellas, las cuales tiene este testigo por de Juan Albertos e por tales suyas las ha oído nombrar y tener, y en ellas le vido  tener mucho tiempo su ganado ovejuno e por tales suyas son habidas e tenidas y este testigo no ha visto ni oido decir que otra persona ninguna tenga título a ellas y que ésta es la verdad so cargo del juramento que hizo y no firmó porque dijo que no sabía escribir.

En este día Bernaldino de las Cuevas juró en forma dixo que muchos años a que J. A. le mostró a este testigo el título e data contenido en el pedimento que así agora le a sido mostrado y le dixo J. A. a este testigo que demás del heredarniento de Güymar tenía e poseía las tierras en el dicho título contenidas e traya en ellas sus ganados obejunos e otro género de ganados suyos e que esto mismo que oyó decir a J. A. oyó ansymismo decir a otras personas de cuyos nombres no se acuerda, que las dichas tierras contenidas en el dicho título heran de J. A. e por tales suyas las poseía e traía en ellas sus ganados e por tales suyas heran avidas e tenidas e que de veinte e cinco años a esta parte este testigo no a visto ni oydo que otra persona alguna aya en ellas entrado ni ocupado e que ésta es la verdad so cargo del dicho juramento. Bernaldino de las Cuevas.

E después desto en 4-XI-1557 J. A. Guilardín presentó por testigo a Alonso Núñez, vecino desta ysla, el cual juró en forma de derecho e siendo preguntado dixo que este testigo ha visto el dicho título en poder de J. A. dende que suena ser hecha e luego que le dio e la del Lcdo. e Repartidor desta ysla se lo mostró a este testigo y desde entonces hasta agora este testigo ha tenido e tiene las dichas tierras contenidas e deslindadas en el título por de J. A. e por suyas las ve tener y son habidas e tenidas y es público y notorio en las dichas tierras como en suyas ha tenido e tiene J. A. su majada y asiento de ganado e que esto es la verdad so cargo del juramento que hizo e firmólo de su nombre. Alonso Núñez.

E después desto en dicho día, mes e año susodicho el señor Gobernador visto lo susodicho, dixo que mandava e mandó dar a J. A. mandamiento de posesión de las dichas tierras en el dicho título contenidas sin perjuicio de tercero que fue hecho e dado a J. A. en forma. Juan López de Azoca. (Datas de Tenerife, libro V de datas originales)



jueves, 1 de marzo de 2018

¿QUIENES SOMOS LOS MAZIGIOS CANARIOS?






Capitulo IX

Eduardo Pedro García Rodriguez

 




LA RELIGION DE LOS PRIMITIVOS IMAZIGHEN CANARIOS

Desde que el hombre comenzó a tener conciencia como ser diferenciado de otras especies, posiblemente, empezó a ver a sus  semejantes como  a individuos de la misma familia, y no como a posibles presas. Conforme fue aumentando su capacidad de comprensión, descubrió que aguzando una vara por uno o por sus dos extremos le permitía  herir a su presa desde cierta distancia, este importante descubrimiento tecnológico le permitió abandonar el método de acoso, y remate de las piezas con piedras. Cuando aprendió a usar el fuego, no dejo de maravillarse de que un elemento tan poderoso, que era capaz de ahuyentar el frió proporcionándole el benéfico calor, al mismo tiempo, era capaz de causarle daño, con tremendos dolores si no lo manipulaba con respeto y veneración. Al instalar sus campamentos en las orillas de los ríos y lagos, al ser los mejores lugares para caza, no dejo de sorprenderse de que aquellas masas de agua que le calmaban la sed y le proporcionaba excelentes cazaderos, cuando se desbordaban, le podían causar enormes daños e incluso muertes, el hombre no dejo de sorprenderse ante estas y otras manifestaciones de la naturaleza, no entendía porque después de sonar unos enormes ruidos en el cielo caía gran cantidad de llovía, todo ello, fue conformando en las  primitivas mentes un sentimiento de temor e Incluso de terror ante lo que para ellos eran terribles y desconocidas fuerzas devastadoras, al mismo tiempo que creaba en sus espíritus un sentimiento de temerosa reverencia.
MUERTOS
Quizás a partir de ese estado evolutivo surgió el culto a los antepasados, el chamanismo, los brujos y agoreros, y con ellos los primeros rudimentos de la religión. Por tanto, la historia de la religión es tan antigua como la del hombre mismo. Por lo menos, eso es lo que se desprende de los planteamientos de arqueólogos y antropólogos. Hasta en las civilizaciones más primitivas, se encuentran pruebas del chamanismo, la brujería y algún tipo de adoración. De hecho, la The New Encydopoedia Britannica dice que <<hasta donde ha llevado la investigación a los eruditos, considerando todo lugar y tiempo, nunca ha existido que no fuera de alguna manera religioso>>.
El antropólogo ingles Edward Tylor (1832-1917) desarrollo una teoría denominada animismo. <<En ella su autor propugna que experiencias sueños, visiones, alucinaciones y la ausencia de vida en los cadáveres hicieron que la gente primitiva  concluyera  que un alma (latín anima) habitaba el cuerpo>>. Según esta teoría, puesto que la gente solía  soñar con sus seres queridos que habían muerto, supuso que el espíritu seguía viviendo después de la muerte; que salía del cuerpo y moraba en árboles, rocas, rió, y así por el estilo. Con el tiempo se adoro como dioses a los difuntos y a los objetos en que creían que moraba el espíritu. Y así surgió la religión.

Ahondando mas en el tema, el antropólogo ingles, R.R. Marett ( 1866-1943) propuso un perfeccionamiento del animismo, llamando a su planteamiento animatismo. Después de estudiar las creencias de los melanesios de las islas del Pacifico y de los nativos de Afrika y los Estados Unidos, Marett concluyo que en lugar de tener noción de un alma personal los pueblos primitivos creían que habían una fuerza o poder sobrenatural impersonal que lo animaba todo; Aquella creencia despertó en el hombre emociones de reverencias y temor que se convirtieron en la base de su religión primitiva. Para Morett la religión era principalmente la repuesta emocional a lo desconocido. Su declaración favorita era que <<mas bien que pensar (en lo religioso), el hombre lo danzaba>>.

También en 1890, el escocés experto en folklore antiguo James Frazer (1824-1941), dio a conocer su obra La rama dorada, y en ella afirmo que la religión se había desarrollado en la magia. Según Frazer, al principio el hombre trata de controlar su propia vida y su entorno mediante imitar lo que veía que pasaba en la naturaleza. Por ejemplo, creyó que podría atraer la lluvia si rociaba agua sobre el terreno mientras le acompañaba con golpes de tambor que imitaban el sonido de los truenos, o que podría causar daños a sus enemigos mediante meter alfileres en una efigie del mismo, naciendo así la magia simpática o por alcance. Esto llevo al uso de ritos, hechizos y objetos mágicos en muchos campos de la vida. Cuando nada surtía el efecto esperado, entonces el hombre trataba de apaciguar a los poderes sobrenaturales o suplicaba su ayuda, en vez de tratar de controlarlos. Los ritos y conjuros se convirtieron en sacrificios y oraciones y así empezó la religión. En opinión de Frazer <<la religión es ganar el favor o benevolencia de poderes superiores al hombre>>

El estudio del fenómeno religioso no escapa al estudio del padre del psicoanálisis Sigmund Freud, quien dedicó un libro al tema, Toten y Tabu, en el que trata de explicar el origen de las religiones. Fiel a su profesión, en el mencionado libro explica que en las religiones más antiguas se desarrollaron lo que el autor llama una neurosis en cuanto a una figura paternal. Teorizando que, como sucede entre los caballos y animales salvajes, en la sociedad primitiva el padre dominaba al clan, Los hijos, que a la vez odiaban y admiraban al padre, se rebelaron contra él y lo mataron. Para adquirir el poder del padre, alega Freud, <<estos salvajes caníbales se comieron a su victima>>; Después por remordimiento, inventaron ritos y ceremonias como expiación por lo que habían hecho. Por lo que con el transcurso del tiempo, la figura del padre llega a ser Dios, los ritos y ceremonias llego a ser la religión más antigua, y el que los hijos se comieran al padre muerto se convirtió en la comunión que es práctica habitual en muchas religiones, especialmente en la católica, donde el canibalismo sicretizado es practicado a diario por los más devotos, los cuales mediante la ingesta de la hostia, lo que realmente están comiendo es el cuerpo de Cristo, mientras que el sacerdote oficiante no solo participa del cuerpo, sino que además, es el único que mediante el vino de la consagración bebe la sangre, es decir el fluido vital, la esencia del dios.

El tema de las practica religiosas de los antiguos mazigios canarios, no fue recogido por los cronistas e historiadores de la conquista con la amplitud y profundidad deseable. Esta actitud es comprensible si tenemos en cuenta que estos cronistas, la mayoría de ellos frailes, estaban guiados por un etnocentrismo exacerbado y cuyo principal interés consistía en erradicar de las islas cualquier tipo de practica religiosa que no fuese la católica. Por ello, es prácticamente imposible el reconstruir la religión practicada por los antiguos imazigen canarios. No obstante, usando de algunas veladas referencias recogidas por los cronistas, y sobre todo guiándonos por la información que nos ha sido trasmitida por la tamusni, trataremos de acercarnos al mundo espiritual de nuestros antepasados, cuyos conceptos morales y éticos eran muy superiores los impuestos por los conquistadores. Fue precisamente este desarrollo moral superior, el que permitió la implantación con inusitada rapidez en el pueblo guanche, de la nueva religión predicada e impuesta por los  invasores católicos.

Los cronistas, nos han trasmitido algunas referencias sobre las creencias de los antiguos mazigios canarios. Veamos algunas de ellas, las que trataremos de comentar en  páginas posteriores.


Según Azurara, los antiguos guanches creían que había dios, Cadamosto por su parte asegura que los primitivos tinerfeños <<adoraban al Sol,  la Luna y otros astros>>, y no tenían especiales practicas rituales, y Diego Gomes, dice que: <<adoraban al Sol como a un dios>>. Torriani ahonda un poco mas en el tema y dice: <<Antes de la predicación de Blandano y Maclovio, todos eran gentiles y sin religión, sin ley y sin justicia>> (afirmaciones ´estas totalmente simplistas como veremos mas adelante.)

            <<Decían que el alma no tenia pena o gloria (...) a el alma tenían mortal, ni hauia pena ni gloria>> (A. Cedeño, en costumbres del pueblo guanche.) Edi. Benchomo.

            <<tenían algún conocimiento de la inmortalidad de las almas y del castigo de los malos>> (Scory, en Buenaventura Bonnet, 1936: 54)


<<Los guanches, naturales de la isla, afirman estar aquí el infierno, y que los espíritus de sus predecesores que han sido malos están detenidos en aquel lugar>> (Scory, en Buenaventura Bonnet, 1936: 51)

<<...que han sido hombres de bien y valientes, van (sus espíritus) a un valle graciosísimo en el cual esta hoy fundada la ciudad de La Laguna>> (Scory, en Buenaventura Bonnet, Revista de Historia, 1936: 51)

Antonio Tejera Gaspar, expone que: <<Durante el ceremonial en que se entroniza al nuevo Mencey se establece comunicación con el mundo de los antepasados a través del hueso de un antecesor del nuevo jefe, al entrar en relación con el primer antecedente del linaje de quien depende el poder que le ha sido conferido por el valor sagrado que poseen aquellos. Esta comunicación con los muertos se renueva con ocasión de la muerte de un Mencey >>

<<Y tienen la costumbre de que, cuando muere un rey, le extraen las viseras, y las colocan en una cesta hecha de hojas de palmera. Y hay, allí, en aquel monte, un lugar peligroso que da sobre el mar cortado a pico, y aceptan que voluntariamente uno de los naturales de la tierra lleva consigo las viseras del rey y vaya a lo mas alto que pueda de aquel lugar escarpado, se arroje al mar, de donde no puede salir mas; desde lo alto al fondo hay mas bien 500 pies. Están allí los demás mirando y diciendo, algunos de ellos. <<Te encomiendo al padre>>, otros: >>Al hijo>>, otros, a su amigo muerto, y <<dile que sus cabras están muy gordas o flacas, o si se han muerto o no. Y todas las noticias que saben de sus reyes y parientes le envían a sus reyes y parientes difuntos por medio de aquel que se arroja al mar>> (Diego Gomes, en Buenavantura Bonnet, 1941: 98-99)

La figura del mensajero al más allá, queda patente en este texto y en otro similar de Cadamosto, como tendremos oportunidad de ver. Tejera Gaspar, deduce de la lectura de este texto que, <<resulta muy explicito sobre la comunicación con los antepasados a través de un emisario joven, por medio de un autosacrificio. Esta información no se hace extensiva al resto de la población, seguramente porque a través del Mencey difunto recibirían todas las noticias, al repetir en el mundo de los muertos, igual modelo social que el de los vivos>>.
No entendemos que pretende decir el señor Tejera Gaspar, cuando afirma que <<Esta información no es extensiva...a través del Mencey difunto recibirían todas las noticias...>> . Veamos, si el Mencey difunto se convertía en portavoz general de la comunidad, ¿para qué era necesario el sacrificio del mensajero?. El hecho de que el mensajero que decidía auto sacrificarse, se convertía en portavoz en el mas allá de todo el pueblo, lo podemos contrastar con el hecho de que esta costumbre (la de enviar mensajes al mas allá mediante los difuntos, no la del auto sacrificio) estuvo vigente en muchos lugares de nuestras islas, hasta bien rebasada la segunda mitad del siglo XX, y que aun hoy en día, se sigue practicando de manera enmascarada en algunos caseríos, de nuestras islas, como tendremos oportunidad de ver. Veamos un testimonio recogido en la isla de Ghumara. (Gomera) En los llamados <<velorios de angelitos>>, ritual que hunde sus raíces en lo más profundo de nuestra alma mazigia afrikana.
Acostumbraban a cantarle y bailarles a los niños fallecidos, a son del tambor y chácaras (Tajaraste), cuando los fallecidos eran menores de 9 años, sus padrinos y parientes les daban mensajes para que los llevara a los más allá, teniendo en cuenta que los fallecidos, por su corta edad, era probable que no retuvieran en la memoria todos los encargos, se le colocaban en la mortaja y en la caja cintas de colores sujetas con alfileres para que no se olvidaran de los encargos. <<Cuando se moría, se amortajaba. Quien primero lo agarraba era la madrina, daba vueltas a la casa con el niño en brazos. La segunda vuelta el padrino, después la gente bailaba>>.
Se entendía que el niño <<iba directamente al cielo>>.  Era frecuente que el mismo traje del bautizo sirviese de mortaja, Existía la consideración de que era “pecado” llorar ya que ello obstaculizaba el camino recto del angelito hasta el cielo: <<Llorar por dentro se llora, aunque por fuera se canta>>. <<Cuando falleció en Arure María del Pino, una niña de pelo y ojos acastañado. <<Antes cuando se morían los niños cantaban (los parientes y vecinos) anteriormente, pero del siglo pasao, no del siglo este, porque yo nací en el pasao y no recuerdo eso. Sí recuerdo que mi madre hacía los cuentos: que tenía, se murió una hija que le decía María del Pino y entonces, pues, la primera que tuvo, se reunieron a cantar (en el velatorio) y entonces... Usted sabe que pa un (que) se le muere un hijo cantar o quiera que sea tiene que  un poco... Porque ya el particular lo hace tranquilo. Y entonces el padrino era el más embullao, es decir, él que era un hombre que era algo inteligente, el más inteligente que había allí y eran compadres. Y entonces (...) bueno hay que empezar a cantar, el primero fue el padrino y ella la habían puesto (la llamaban) María del Pino. Entonces le puso píe de romance. Dice: 

                        Sube al cielo María del Pino
                        y ruega por tu padrino

Y entonces (...) bueno pues ahora comadre le toca a Usted. Y entonces ella dice:

                        Al cielo subes María
y tu madre esternecía

que no pudo cantar más, no siguió cantando. Esternecía quiere decir atacaa, (apenada, acongojada) no poder hablar del sentimiento (...) Ya dicen que era grandita>>.
Pero el tambor, << que viene de los antiguos>>, no sólo aberrunta alegría o tristeza. Ha sido también un medio de lucha.
En esta maravillosa vivencia recogida en Ghumara, podemos observar una de las grandes contradicciones en que nos vemos envueltos los mazigios canarios, pensando como pensamos en mazigio, nos vemos obligados a expresarnos en castellano, lengua ajena a nuestros ancestros, por ello, nos es difícil expresar a través de ella nuestros más profundos sentimientos, tanto es así, que incluso los individuos de nuestra sociedad académicamente mejor preparados, son incapaces de escribir correctamente un texto en castellano sin la ayuda de un diccionario.
    Cadamosto en su crónica, recoge una  versión similar a la expuesta por Diego Gomes, de la tradición del mensajero al más allá, en esta reseña podemos apreciar que la ceremonia no se lleva a efecto en un acantilado en el mar, sino en un valle, y a la ceremonia asiste todo el pueblo. A pesar de que la traducción es bastante deficitaria creemos que se entiende bastante bien el sentido de la narración.
<<. y en además de aquella costumbre, hay otra que esta echa de esta manera, que creado el señor, la señoría puesto sin otro impedimento, habrá, algunos de sus subditos a su señoría la presenta, y a aquella para onorar la fiesta se ofrece de si mismo matar, y pòr tal cosa ver, o sea el efecto de la ofrenda echa todo el pueblo se reune en un cierto valle profundisimo, y aquello, que de morir  por  el señor mismo se ofrece, a altisima rupe accede, y después de algunas semonias echas, y alguna palabra en laude de su señor dichas, subido en de aquella rupe altisima  se tira, por aquella  no queda nada más que en el fondo del aquel Valle en pedazos combertido, donde  después del pueblo es encontrado, y el señor por tal efecto, a sus parientes de mucho agradecido le queda.>>

Es indudable que el Sr. Tejera Gaspar, es un fiel seguidor de los antiguos frailes cronistas, y como tal, imbuido de un espirito católico que le hace ver incluso la posibilidad de un purgatorio en la religión de los mazigios canarios. Esto se desprende del siguiente texto del mencionado Sr. Tejera:

<<Quisiéramos referirnos en este apartado a la posible existencia del viaje de los espititas, o si se quiere, al lugar definitivo en que se hallan, puesto que  si atendemos texto de Scory, citado ut supra, las <<almas>> de los que han sido malos <<están detenidas en aquel lugar>>, no como una situación definitiva, sino como un paso previo antes de su ubicación final en el Sol. Para ello hemos de recurrir a unos pocos textos muy confusos, a trabes de los que se pueden detectar algunas cuestiones de la lectura que proponemos: los guanches y, con toda probabilidad, el resto de las poblaciones insulares, creían que los espíritus de sus antepasados iban a parar al Sol, astro que, como se estudia en otro lugar, consideraban como Ser Superior por excelencia y era por tanto, objeto de adoración...>>

La astrolatría de los canarios precoloniales pervive en nuestros días en diversas localidades de nuestras islas, especialmente en el culto al Sol, sincretizados bajo la advocación católica de San Juan Evangelista, siendo múltiples las fuentes que se ocupan del particular. Algunas de estas prácticas han ido degenerando en el trascurso del tiempo, pero se han conservado en la memoria colectiva aunque en muchos casos quienes las practican no tienen pleno conocimiento de porque lo hacen, si se les pregunta el por que realizan estas practica,  responden que lo hacen porque lo hacían sus padres y sus abuelos, o porque viene de los antiguos. En esta línea, si se les pregunta el porque adoran a Cristo y a la Virgen, responden que porque es la religión de sus padres y la de los padres de sus padres. Es bien sabido que las clases populares Canarias, no tienen el concepto claro de un Dios omnipotente y único, generalmente, se venera a una Virgen, un Cristo o un Santo protector personal o colectivo, creemos que esta manera de practicar la religión en pueblo canario, es debido a que subsiste un trasfondo de las antiguas creencias en las prácticas actuales. Es sintomático el hecho de que cuando se acompaña a un difunto, en el sepelio la mayoría de los hombres se quedan fuera del templo mientras se ofician las honras fúnebres, siendo las mujeres las que participan de las mismas.

(Chinech: El Escobanal.)

El que el día de San Juan, antes de salir el sol, le tira tierra a la copa de una higuera de leche, no le criara talaraña ni  se le carcome la hoja. En este día baila el sol, porque Dios dispuso que bailara solo este día.

(Chinech: Güimar.)

“El día tempranito” acostumbra la gente desde muy antiguo irse a dar un baño al mar con el fin de llegar vivos hasta el siguiente año que lo repitan. En el día de San Juan, muchos se levantan a “ver bailar el sol” al salir por el horizonte, no bailando en los demás días.


(Chinech: Candelaria.)

La víspera, a la noche, los vecinos que no le hagan a San Juan su hoguera...También esta indicada noche acostumbran los jóvenes poner tantas hojas de higuera negra, como pretendientes tengan, atravesadas con un palito, cada una con el nombre de ellos. El día de San Juan la que amanece mas estirada es porque aquel que representa, la quiere mas... Tantos higos tunos con la flor en capullo como pretendidos tenga una chica, cada uno con sus nombres y puestos en agua, el que amanezca florido, es el que quiere a ella y si hay varios, el que tenga la flor mas abierta... . Poner la indicada víspera tres montones de sal, representando los meses de Diciembre, Enero y Febrero. Si el día amanecen derretidos prueba que llueve y tanto mas, cuando más derretidos estén; y si amanecen secos, no llueve nada... Por la mañana temprano, se levantan todos a ver bailar el sol. En este día, es costumbre ir al mar a comer, pescar y bañarse, llevando ganados y bestias, para lavarlos.


(Chinech: Arona.)

En la mañana de San Juan se ve la isla de San Borondón, así como los encantamientos porque la vista se pone mas clara. La isla de San Borondón se ve por las galletas para afuera... En la víspera aquellos que tienen dolores en las piernas, etc. saltando la hoguera se ponen buenas. Los pájaros cantan este día antes de salir el sol. También cantan las zarzas. Recogen el agua antes de salir el sol para beber y regar las casas, porque esta ese día el agua bendita. El que da fuego a una hoguera la víspera de San Juan “gana gracia”.

Otro gran amusnau, y sin lugar a dudas el mejor conocedor de la indosincracia de nuestros magos isleños, que dio el pasado siglo. Hupalupa (Hermogenes Afonso de la Cruz), nos dice: <<En Canarias, la costumbre de hacer hogueras por el día de San Juan no vino, de ninguna manera, con los conquistadores. Esta ya era una práctica anual muy habitual entre los canarios precoloniales. Lo que sí es cierto, es que dicha celebración se traslada del día 21 de junio al 23 de junio. Nuestros antepasados, que celebraban el principio de año el día 22 de dicho mes, cuando su Dios bailaba, y por ello hacían grandes fiestas que duraban nueve días aunque fuese entre enemigos, tuvieron que adelantar dos días dicha celebración del día mas largo del año – el 1º del año nuevo – hasta la festividad cristiana de San Juan>>.

El medico y poeta de Eguerew (La Laguana), Viana nos dice:

                        Estaba todo aquel umbroso valle,
                        corte del Rey Bencomo de Taoro,
                        esclarecido assi de luminarias,...

                        Mostró serena su nocturna sombra
                        la quieta Tetis, y el oscuro manto
                        con las estrellas claro y refulgente,
                        y clarifican el umbroso valle
                        los resplandores de los grandes fuegos
                       y de las encendidas luminarias.
                       


El historiador canario, Tomas Marín de Cubas, nos confirma la fecha exacta de la fiesta solsticial de nuestros antepasados: <<contaban el año llamado Acano por las lunaciones de veinte y nueve soles desde el día que aparecía nueva empesaban por el estío, quando el sol entra en Cancro a veinte y uno de junio en adelante la primera conjunción, y por nueves días continuos hazian grandes bailes y convites, y casamientos ...>>

<<Los amasikes del Alto Atlas y del Anti-Atlas celebran la Achura, una antigua ceremonia que debía tener lugar primitivamente en la primavera o en el solsticio de verano. Durante esta ceremonia, que ya cristianizada comienza el 23 de junio con las hogueras y toda una serie de rituales en torno a estos fuegos, se conmemora la muerte de una divinidad representada por un viejo asli “novio”, al que ellos hacen, un poco antes del amanecer, solemnes funerales. Mas tarde, una vez realizados los ritos en demanda de lluvias, hacen retornar al mencionado novio, bajo el aspecto de un asli joven y ardiente que se unirá a una tasli “novia” que personifica los deseos de fecundidad. A esta unión le seguirá una gran fiesta de amor, siendo el momento en que se celebran los matrimonios del clan. (Laoust 1921) >>. Mas adelante, nuestro entrañable amusnau continua: <<LaTafaska de la Achura es para los africanos del norte, para los amasikes, mauros, magos o mahoreros, la herencia cultural – trasmitida por sus pasados – de una fiesta solsticial de inigualable belleza religiosa: Puntualmente, cada 21 de  junio, nuestros aborígenes africanos ofrecían el sacrificio de un animal al sol, a la luz, al fuego, a la fertilidad de las tierras y ganados, a la fertilidad de las mujeres, a la vida; en definitiva, a la sabia naturaleza>>.

Don  Francisco Hernández Graja, de Túnez  (Arona, Chinech), que dedico gran parte de su vida a ejercer como pastor (sobre 1890) dice: Que los guanches acostumbraban un día del año en el mes de junio, que cree que era el mismo día de San Juan, la víspera, hacer una hoguera y echar dentro reses degolladas con un faime (cuchillo) de madera de sabina, hasta que el humo saliera derecho al cielo que creían en esto como si fuera cosa de religión. Que no sabe mas, pero que esto lo oyo muchas veces a los pastores viejos.

En este culto participa siempre una victima, generalmente un cordero, al cual después del sacrificio, es desprovisto de  una de las partes de su cuerpo (cabeza o rabo que sepamos) que se echa al fuego con el objeto de que el estimado desprendido por la quema del miembro, sea beneficioso para la purificación del ganado. En otras ocasiones se echaba al fuego al animal entero, según se desprende de algunos Pireos encontrados por Benthencourt Alfonso y otros investigadores, los cuales contenían huesos de cabritos y cochinos que habían sido quemados enteros.

Hupalupa, en su continuo e incansable caminar por nuestros campos en busca de nuestras raíces por boca de los ancianos, detentadores de la Tamusni tuvo la oportunidad de entrevistar en una apartada finca de Igueste de Candelaria a un mago, don Florencio Dorta Dorta, cuyo testimonio recogido por Hupalupa con el corazón, como solo él  podía poner en las cosas de “sus magos”, creo que encierra buena parte de la filosofía popular de nuestras gentes.

<<Don Florencio, un encantador anciano amasik de 81 años de edad, natural del pueblo de Tejina de Guía – en el extremo suroeste de la  isla de Tenerife-, cuando yo le pregunte si Florencio Dorta  Dorta eran sus datos personales, me contesto que “el no se llamaba así, lo llaman así. Don Florencio se pasa todo el día desde que se levanta hacia las 4 o 5 de la mañana, haciendo cachimbas, arados y chácaras y pega gran parte del tiempo haciendo sonar esas chácaras que toca tan bien. Eso es lo que le gusta y le hace vivir. Su esposa y él, además están permanentemente contándose cuentos y cosas que ocurrieron en los tiempos de su juventud u otras que escucharon de los mas viejos; Los relatos que se decían cuando la gente de antes pegaban a hacer la tafeña ‘grano tostado’ y cuyas largas charlas y envites dialécticos  de tradición oral, continuaban así mismos cuando sé molía para obtener el preciado manjar del pueblo amasik: el gofio. En ese aspecto, nuestro mago pueblo ha sabido conservar una culta costumbre de los amasikes desde la protohistoria africana.

Cuando hablamos del Sol, Florencio Dorta Dorta, mago tinerfeño, cuya sabia cultura oral -la de los magos-  aun no ha sido valorada como se merece, no hizo vibrar. Y yo me pregunte, -¿para qué voy a hacer este libro si resulta que mi pueblo esta asumiendo de antemano muchísimas más verdades que su pobre contenido? ¿Qué le voy a enseñar yo a un mago como don Florencio? Ellos no son lectores porque su gran libro es el cerebro; en sus sabias y viejas páginas se conserva la información directa y también genética que sus mayores les trasmitieron.

La víspera de San Juan –nos dice don Florencio- reuníamos tomillos pa jacer la fogalera en la lomada de Herques; La fogalera era empezando a oscurecer, pos pal día de San Juan había que levantarse temprano. Cuando la fogalera de tomillos estaba bien ardiendo, pa jeringar a los de enfrente –los que hacían la otra hoguera en Herques, Tejina de Guía-, pegábamos a dar vueltas en redondo, a la derecha siempre, con muchos rejijides; Ellos contestaban de allá igual.

Dispués, antes de acostarnos, los chicos poníamos tres jigos picos (pencas indias) sin enflorecer dentro de agua, tras la puerta de nuestra casa, y cada jigo era una chica; a la mañana siguiente, cuando volvíamos de ver el baile del sol, mirábamos los jigos: Estaban enflorecidos unos más otros menos. La jembra del mas enflorecido era la que me quería.

En todo el año no hay una mañana tan bonita como la mañana de San Juan, -continua don Florencio-. El Sol baila por la mañana tempranito. Baila el Sol y el Sol –cuando yo era chico-hacia otras cosas que ahora mismo no me acuerdo, pero las hacia. Que mañana tan bonita la de San Juan en Guía, en Tejina de Guía y en todos esos pagos. El Sol bailaba de frente en redondo y toda la gente lo miraba desde las casas pa verlo bailar. El Sol asoma allá abajo a la altura de Herques, y de salir del horizonte a verlo bailar demora de un cuarto a media hora; después pegaba a dar vueltas y bailaba enredador; bailaba como una fiera. A veces llegábamos tarde cuando él estaba afinando a bailar, y ya no lo veíamos bailar. Cuando diamos a ver bailar el Sol, también aparecía la isla de San Borondon por el naciente del Sol. Donde único baila el Sol en aquellos pagos. Aquí yo no he podido ver bailar el Sol.

El culto que nuestros antepasados precoloniales rendían a Achaman, seguía marcando una costumbre del pueblo amasik de Canarias hasta casi cinco  siglos luego de la conquista española.
La transcultura colonial se vio imposibilitada a extirpar la subconsciente información que guardaban y conservan los magos. Don Florencio, se convertía –al menos para mí- en esencia ancestral de nuestro pueblo:

-Mire Vd., prosigue don Florencio, nosotros semos moros. -¿Cómo va a ser eso?, le conteste yo.-Si, semos moros. Vd. también es moro, porque las islas son del Africa y el Africa es de los moros. Lo que pasa es que ese Gobierno llego aquí nos abraco a todos y ahora tenemos otras modas. Pero siempre semos moros. Y esto no es España, esto es Africa, yo vide que los moros son igual que nosotros semos. Y me fije también que se arrodillaban y miraban al Sol.

-Pero don Florencio, ¿Vd. quiere decir que adoraban al Sol igual que lo hacían Uds. Antes?. –Si, me contesta sorprendentemente para mí, -Si yo vide que eso era lo mismo que ver bailar el Sol, cuando éramos niños, además –me dice con medio enfado-, no me llame don Florencio, llaméeme Florencio, pos el don es comprado con perras.

La comteporanea creencia de los canarios en el baile del Sol, es una manifestación cultural mas que nos indica nuestro indiscutible acercamiento hacia la astrolatría de nuestros antepasados precoloniales.>>


domingo, 9 de abril de 2017

NOTAS SOBRE HISTORIA

acer un recorrido por toda la Historia de Canarias, señalando los elementos que han caracterizado los distintos períodos de dicha historia, no resulta una tarea sencilla. Sin embargo, intentaremos aprovechar el espacio de que disponemos para, en la medida de lo posible, dar una visión panorámica del devenir histórico del Archipiélago resaltando, sobre todo, aquellos aspectos que, en mayor medida, contribuyen a explicar el presente de las islas.Comenzaremos por acercarnos a las culturas aborígenes que habitaron las Islas en el período prehispánico, pasando, a continuación, a tratar del proceso de su conquista e incorporación al Reino de Castilla. En tercer lugar, abordaremos el Antiguo Régimen (siglos XVI, XVII y XVIII) en Canarias y las circunstancias que tipificaron esos trescientos años. Por último, trataremos de la evolución contemporánea canaria señalando el origen reciente del conjunto de elementos socioeconómicos y políticos que conforman la realidad actual de la Comunidad Canaria.
Población prehispánica de las Islas 

En los últimos años el desarrollo de la investigación arqueológica ha ido aportando la suficiente información sobre la población prehispánica de las Islas como para ir desbancando a las crónicas o a los mitos como principales fuentes históricas para conocer este período.
 Abordar la prehistoria de Canarias significa conocer tanto el origen de la población prehispánica como las características de su asentamiento y adaptación al medio natural que conforma el espacio geográfico de las distintas islas.
Actualmente consideramos que la población aborigen canaria tuvo su origen entre los pueblos bereberes del Norte de África que se van desplazando hacia el sur movidos por dos tipos de circunstancias:
- En primer lugar, el progresivo proceso de desertización norteafricano que empuja a los pueblos del sur de la cordillera del Atlas a buscar nuevas tierras de cultivo y pastos para sus ganados.
- En segundo lugar, los restos humanos y de hábitat más antiguos hallados por los arqueólogos en las Islas, se corresponden con un período comprendido entre los siglos I antes de Cristo y I después de Cristo, lo que lleva a los historiadores a pensar en la expansión del &laquo;limes&raquo; o frontera del Imperio Romano en el Norte de África hacia la cordillera del Atlas sahariano y el rechazo por parte de algunos sectores de la población de la zona a integrarse en dicho Imperio, como causa del desplazamiento de estos pueblos por la costa atlántica norteafricana y su posterior paso a las distintas islas del Archipiélago Canario, pretendiendo encontrar en ellas los medios de vida y sustento que no hallaban en su lugar de origen.
Probablemente, el poblamiento de las Islas se realizaría en diferentes oleadas migratorias, aportando cada una de ellas grupos de pobladores que, con un mismo origen, conformarían diferentes estratos culturales.
El bagaje cultural que cada uno de estos grupos de población trae consigo desde África por un lado, junto a la necesidad de generar medios que les permitan adaptarse a las características del nuevo espacio geográfico que presenta cada una de las islas en las que recalan, por otro, van a conformar distintas formas de vida, de organización social y de aprovechamiento de los recursos económicos de los que puedan disponer.
 De esta forma, los asentamientos aborígenes se producirán, en general, junto a fuentes y manantiales que les aseguren el abastecimiento constante de agua. Dichos asentamientos tomarán la forma de poblados constituidos por edificaciones con una primitiva estructura arquitectónica (por lo general, de planta circular, paredes de piedra y techo vegetal), aunque también nos encontraremos, sobre todo en lugares altos y de difícil relieve, con un hábitat en cuevas tanto naturales como excavadas.

La economía practicada por estos pueblos variará de una isla a otra en función de las posibilidades del medio. Así, la de La Palma y Fuerteventura será esencialmente ganadera, la de Gran Canaria fundamentalmente agrícola y, combinando indistintamente la agricultura y el pastoreo, la de Tenerife, La Gomera, El Hierro y Lanzarote. Es pues una economía muy básica, y dirigida al autoconsumo de cada grupo humano, desarrollada con unos medios muy rudimentarios y sujeta de forma constante a las inclemencias climáticas u otros condicionamientos naturales (sequía, agotamiento y limitaciones del suelo agrícola y de pastos, etc.). La cultura material, por otro lado, será muy rudimentaria, siendo la piedra, el barro, la piel de los animales o la madera las principales materias primas.
[1. Cerámica (G.C.)]
En lo que a organización social se refiere, en general, nos encontramos con sociedades más o menos complejas, divididas en estratos o grupos sociales, que se distinguen entre sí por su diferente nivel de riqueza y grado de apropiación de los medios de producción (fundamentalmente la tierra y el ganado). Así pues, constatamos la existencia de una nobleza aborigen tanto en Gran Canaria como en Tenerife, erigida en grupo social dominante, junto a los sectores mayoritarios de la población compuesta por grupos económicamente dependientes de los poseedores de los recursos económicos.
 En general, parece que existieron formas de jerarquización política según estructuras o formas de gobierno basadas en la monarquía (menceyes en Tenerife, guanartemes en Gran Canaria, o distintos jefes de tribu en las islas más pequeñas). Dichos monarcas ejercen su poder sobre una parte de la isla o bien sobre una isla entera. Así, nos encontraremos un solo jefe de tribu para toda la isla de Lanzarote y lo mismo en El Hierro; Fuerteventura aparecerá dividida en dos reinos, La Gomera en cuatro, La Palma en doce, Gran Canaria en dos y Tenerife en nueve demarcaciones territoriales.
[2. Banot. Vara de madera utilizada por los guanches como arma]
Junto a estos monarcas o jefes de tribu estarán los nobles de cada reino, conformando castas privilegiadas tanto a nivel político como religioso, que suelen asesorar a su jefe y, a veces, en determinadas circunstancias, participar en la toma de decisiones de gobierno.
En general, la religión de estos pueblos se basaba en el culto a elementos naturales, principalmente al Sol, que favorecían o perjudicaban las condiciones de vida. Poder político y religioso van siempre íntimamente unidos a toda la población (jefes o monarcas incluidos) en disposición de acatar los designios divinos para obtener el favor permanente de los dioses y no provocar su ira atrayendo la desgracia (hambre, enfermedades, etc.) sobre la población.
Este va a ser el panorama que se van a encontrar los exploradores, navegantes y conquistadores europeos que a partir de la Baja Edad Media llegan a las costas canarias iniciándose un proceso histórico que culminará con la integración del Archipiélago en el reino de Castilla a finales del siglo XV.

Conquista de Canarias 

La conquista de Canarias hay que situarla en el contexto de la expansión atlántica de los distintos estados europeos en su afán por abrir rutas y vías de comunicación con las Indias, circunnavegando el continente africano para proveerse de las especias, sedas, esclavos o metales preciosos. En este sentido, el Archipiélago ofrecerá una base de escala y avituallamiento muy importante, para los barcos que naveguen por estas rutas, o también, aprovechando sus posibilidades humanas y materiales, para obtener recursos demandados en los mercados europeos tales como esclavos, o la orchilla y la barrilla de las que se lograban colorantes para una floreciente industria textil.
El proceso conquistador es lento (durará casi todo el siglo XV) y se realizará, en líneas generales, en dos fases cuyas características condicionarán la evolución histórica posterior de cada isla.
 La fase inicial es la identificada como fase señorial, ya que durante la misma las islas que se conquistan (Lanzarote, Fuerteventura, La Gomera y El Hierro) van a serlo por parte de nobles europeos (franceses como Jean de Béthencourt o castellanos como Hernán Peraza o Diego de Herrera) que poniéndose al servicio de los monarcas de Castilla emprenden la conquista como una empresa particular, obteniendo de ello derechos señoriales o feudales sobre las tierras y los pueblos conquistados. Derechos que tendrán un carácter hereditario y condicionarán las formas de explotación económica y el control social y político de las islas mencionadas hasta bien entrado el siglo XIX.
[3. Jean de Béthencourt, conquistador de Lanzarote, Fuerteventura,
El Hierro y La Gomera., retratado por B. Moncornet.]

La segunda fase en el proceso de conquista de Canarias viene dada por la conquista realenga, llamada así porque en la misma los reyes de Castilla se implican de forma directa, colocando a las islas en esta época conquistadas (Gran Canaria, La Palma y Tenerife), bajo su directo control señorial y político. Aquí habrá que distinguir tres agentes que intervienen en el proceso: los monarcas que disponen y ordenan la conquista, los comerciantes y banqueros (fundamentalmente genoveses) que la financian a cambio de concesiones económicas importantes sobre las islas conquistadas y, por último, los conquistadores, que organizan las huestes militares, someten a la población aborigen y se verán beneficiados por el reparto posterior de las tierras conquistadas; reparto que se realizará teniendo en cuenta el distinto lugar que en la jerarquía militar y política ocupe cada uno de ellos.
Hacia el año 1496, con la culminación de la conquista de Tenerife, la última en ser sometida, se integra el Archipiélago Canario en la Corona de Castilla. En general, el proceso conquistador no siempre siguió las mismas pautas, dependiendo éstas en cada momento de las pretensiones de los conquistadores y de las actitudes de los aborígenes. Así pues, podemos encontrar desde situaciones de conquista más o menos pacífica (Jean de Bethencourt en Lanzarote), a operaciones de auténtico genocidio (Diego de Herrera en La Gomera). La actitud de los aborígenes también ofrecerá diferencias, de tal manera que junto al colaboracionismo de Fernando Guanarteme en Gran Canaria, o los llamados &laquo;bandos de paces&raquo; o menceyatos que se someten pacíficamente en Tenerife, nos encontraremos la resistencia a ultranza de los demás (Doramas en Gran Canaria, los &laquo;bandos de guerra&raquo; en Tenerife, Tanausú y los suyos en La Palma, etc.). Incluso, nos hallaremos a cuerpos de tropas aborígenes que colaboran con los conquistadores para acabar con los focos de resistencia. En este sentido, habría que señalar el papel jugado por guerreros gomeros reclutados por los castellanos en la conquista de Gran Canaria y, posteriormente, en la de Tenerife.
El final de la conquista supone el fin de la cultura y las formas de vida aborigen, algunos de cuyos rasgos persistirán durante algunos años, para sucumbir, con el paso del tiempo, ante la marginación o la persecución que sufrirían aquellos que se empeñaran en mantenerlas.

Canarias a partir del siglo XVI 
La historia del Archipiélago Canario a partir del siglo XVI vendrá condicionada por la colonización del mismo por parte de grupos diversos de pobladores que se asientan en él atraídos por las posibilidades de progreso económico que se le ofrecen: tierras de cultivo, la participación en los circuitos comerciales atlánticos entre las Indias y Europa, el abastecimiento de manufacturas a las islas, etc.
La mayor parte de los pobladores serán españoles (gallegos, castellanos, andaluces, aragoneses, etc.) que se dedicarán a la agricultura, bien en sus propias tierras, bien como trabajadores al servicio de otros propietarios. También llegarán portugueses, genoveses y flamencos, a desarrollar la explotación y comercialización del azúcar, primer cultivo de exportación canario, generador de grandes fortunas y a través del que se integra la economía canaria en los mercados internacionales. Asimismo, encontraremos a grupos de población morisca y negros africanos, que llegan a las islas después de ser capturados para utilizarlos como esclavos en las plantaciones de caña de azúcar, en los ingenios, o en el servicio doméstico. Por último, llegarán ingleses e irlandeses atraídos por la producción y exportación del vino, producto, éste último, que a partir de la segunda mitad del siglo XVI, sustituirá progresivamente en importancia económica a la caña de azúcar.
Los distintos grupos de población reseñados se integrarán rápidamente, conformando un entramado social que aportará a la población canaria una idiosincrasia propia y un peculiar carácter cosmopolita y abierto a las influencias externas.
La economía canaria durante esta época va a girar en torno a la producción y comercio de determinados cultivos de exportación demandados por los mercados internacionales (sobre todo europeos). Dichos productos se daban bien en las Islas gracias a su clima y solían, además, reportar grandes beneficios a quienes controlaban su comercio.
Durante el siglo XVI, los principales productos de exportación fueron el azúcar de caña y, en menor medida, la barrilla. Desde finales del siglo XVI, todo el siglo XVII y gran parte del XVIII serán los vinos canarios el producto más demandado en el exterior.
La producción de cultivos de exportación no afectó por igual a todas las Islas. Unas desempeñaron un papel más relevante que otras. Así, la producción de caña de azúcar se dio fundamentalmente en la isla de Gran Canaria, mientras que el vino se localizó sobre todo en Tenerife, lo que convierte a esta isla en el centro económico y político de Canarias durante estos siglos.
Con el capital que aporta la comercialización de estos productos se traen a las islas productos manufacturados, que desde Gran Canaria o Tenerife, a su vez, son distribuidos por el resto del Archipiélago.
Al mismo tiempo, en las islas en que no se dan productos de exportación se desarrollará una agricultura dirigida al abastecimiento interno, al mercado interior canario, es decir, se comercializan en aquellas islas que por su mayor número de habitantes o por dedicar parte de sus tierras a cultivos de exportación no producen lo suficiente para su autoconsumo.
El mecanismo económico descrito no siempre funcionó eficazmente. En determinados momentos de la Historia de Canarias, los productos mencionados dejaron de exportarse, bien de forma coyuntural, bien definitivamente, por las guerras o por la competencia que con esos mismos productos podían ofrecer otros países (por ejemplo, la caña de azúcar de Canarias no pudo superar la competencia de la producida en las colonias americanas). Como consecuencia de ello, dejaba de llegar capital a las islas, se reducían las importaciones, y se vivían momentos de escasez y empobrecimiento. Gran parte de la población padecía entonces hambre y miseria, lo que obligaba a mucha gente a optar por la emigración en busca de medios para vivir.
[4. Los mercaderes tenían que depositar una fianza para trasladar
dinero de una isla a otra. Aduana del Puerto de la Cruz.]


La sociedad de las islas durante el Antiguo Régimen será compleja y estará muy dividida, conformándose cada grupo social en función del grado de apropiación de las tierras de cultivo y de su participación en los circuitos comerciales canarios. De forma genérica podemos hablar de:
- La nobleza y el clero que serán grandes terratenientes, propietarios de la mayor parte de la tierra y del agua. Tendrán una posición social privilegiada y desempeñarán importantes cargos políticos en los cabildos o ayuntamientos de la época, las milicias, la inquisición, etc.
- Los grandes comerciantes, en su mayor parte de origen extranjero, que llegan a Canarias para comerciar con la caña de azúcar o el vino, además de otros negocios: trata de esclavos, importación de manufacturas, tabaco, café, etc. Acumulan grandes riquezas, y muchos de ellos accederán al status nobiliario debido al matrimonio con miembros de la aristocracia o a la compra de títulos.
- Los labradores, medianos y pequeños propietarios de tierra y de agua, que obtienen de sus propiedades lo necesario para vivir aunque no lo suficiente para enriquecerse. Incluso a veces deberán trabajar para otros propietarios cuando sus propias cosechas no sean buenas.
[5. Labradora de Tenerife. Grabado de Juan de la Cruz.]

- Los pequeños comerciantes y los artesanos. Son un grupo poco numeroso. Vivirán en las ciudades. Tendrán un nivel de vida semejante al de los labradores.
- Los campesinos sin tierras trabajaban para los grandes propietarios como arrendatarios, aparceros o, también, jornaleros. Suelen vivir malamente y constituirán la mayor parte de la emigración cuando lleguen los malos tiempos.
- Por último, nos encontramos con los mendigos y esclavos que componen el espectro más bajo de la sociedad, formando un grupo verdaderamente marginado.
Canarias durante esta época formará parte del reino de Castilla, y estará gobernada por un virrey, representante de la autoridad real. Su sede estará en Tenerife. Al mismo tiempo, cada isla formará un único municipio administrado por un Cabildo. Finalmente, el poder judicial estará desarrollado por la Audiencia, cuya sede estará en Gran Canaria.
Durante más de trescientos años la imagen del Archipiélago vendrá determinada por el conjunto de circunstancias descritas, y será a partir de la segunda mitad del siglo XIX cuando comiencen a producirse los cambios que dan lugar a la inserción de Canarias en la época contemporánea.

Historia Contemporánea
La Historia Contemporánea de las islas se caracterizará:
- En primer lugar, la desarticulación del modelo económico anterior, pues aunque se mantenga, por una parte, la existencia de productos de exportación (la cochinilla durante el segundo tercio del siglo XIX, y luego el plátano, el tomate y las papas) a los que actualmente hay que unir la industria turística como principal medio de atracción de capitales; sin embargo, por otro lado, se romperá el equilibrio entre cultivos de exportación y los dirigidos al consumo interno, atendiéndose éste, cada vez en mayor medida, con la importación, lo que aumenta el grado de dependencia exterior de la economía canaria.
[6. Goleta del comercio canario-americano del siglo XIX.]

- En segundo lugar, Canarias se aprovechará del proceso de internacionalización del sistema capitalista a partir del fenómeno imperialista y colonial de finales del siglo XIX.
A partir de la consecución de los Puertos Francos en 1852, los puertos canarios y sobre todo, el Puerto de La Luz en Gran Canaria, aprovecharán su situación como punto de escala obligada en la navegación de barcos europeos hacia las colonias africanas y asiáticas, así como hacia los mercados latinoamericanos, generándose al amparo del puerto numerosos negocios y actividades económicas que dan lugar a la formación de grandes fortunas y a la demanda de numerosa mano de obra. Esto último provocará un intenso movimiento migratorio hacia las principales ciudades (Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife) desde los campos o desde las islas periféricas.
- La sociedad canaria irá desarrollándose a partir de la posición que ocupará cada grupo en el proceso económico descrito. En líneas generales, nos encontraremos con una burguesía, que controlará la exportación del plátano, los tomates y las papas, a lo que actualmente se suma la actividad turística, y junto a ello, la importación de mercancías y el abastecimiento interno.
Al control de esta burguesía sobre los recursos económicos canarios hay que añadir la presencia del capital extranjero invertido en las actividades antes mencionadas, elemento más o menos permanente en la economía isleña desde finales del siglo XIX.
Al amparo del desarrollo económico contemporáneo canario, vendrá la configuración de una clase trabajadora urbana desde finales del siglo XIX, en un proceso más tardío que el europeo, lo que a su vez da lugar a la formación, también tardía, de sindicatos u otras organizaciones sociales y políticas obreras.
El proceso de urbanización se produce a costa del progresivo y sin contrapartidas despoblamiento rural, proceso agudizado a partir de 1960/1970 con el desarrollo turístico.
[7. Progresivas inmigraciones de población a mediados
del siglo XIX en Santa Cruz de Tenerife.]
- Por último, el desarrollo contemporáneo canario viene condicionado por los cambios políticos que se producen desde el siglo XIX en España motivados por el proceso de implantación del Estado Liberal, en el que la participación ciudadana se canaliza a través de los partidos políticos. Dicho proceso en Canarias estará fuertemente mediatizado por la existencia del llamado Pleito Insular entre Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, a través del cual los grupos sociales dominantes de las dos capitales competirán por atraerse el favor del poder central en aras de conseguir el control político y económico de las Islas. Dicho proceso se materializará en la práctica en la adopción permanente de posturas antagónicas al abordar la resolución de los problemas del Archipiélago, e impedirá la articulación de una conciencia regional canaria, a semejanza de otros territorios del Estado Español.. La lucha por conseguir la capitalidad de la provincia única canaria a principios del siglo XIX primero, o por la división provincial después (que se hará efectiva en 1927 durante la Dictadura de Primo de Rivera), serán ejemplos destacados de un Pleito Insular que ni aun la ley de creación de los Cabildos Insulares en 1912 logra atenuar.
Por otra parte, la formación de partidos políticos y su consolidación a nivel regional vendrá también condicionada por el posicionamiento de éstos ante el Pleito; de ahí la dificultad de articular organizaciones políticas cohesionadas en todo el Archipiélago.
Actualmente, las posibilidades de desarrollo de Canarias como Comunidad Autónoma dentro del Estado Español, en el marco de la Constitución de 1978, dependen en gran parte de la superación de la pugna interinsular y de la adquisición de una auténtica conciencia social y política de construcción regional canaria.
[8. Sede del Diputado del Común.]

Bibliografía 
de carácter general
ALEMÁN, J. A. y otros: Ensayo sobre Historia de Canarias. Taller de Ediciones JB, Madrid, 1978.
Breve e interesante ensayo por las líneas de interpretación historiográfica seguidas. Aporta un buen esquema para la construcción de una idea general acerca del devenir histórico de las Islas.
ARBELO CURBELO, A.: Población de Canarias siglos XV al XX, y sus fenómenos demográficos sanitarios 1901- 1981. Fundación Mutua Guanarteme.
Se trata de una monografía sobre los comportamientos demográficos en Canarias y su evolución histórica desde la Conquista.
BETHENCOURT MASSIEU, A.(Ed.): Historia de Canarias. Cabildo Insular de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 1995.
Texto colectivo en el que de forma pormenorizada se abordan los distintos períodos de la Historia de Canarias. Es una obra importante por el esfuerzo de actualización historiográfica que en ella se realiza.
DE PAZ, M.: Textos de Historia de Canarias. Santa Cruz de Tenerife, Centro de la Cultura Popular, 1991.
El autor presenta una interesante selección de textos que permite unas posibilidades de uso didáctico de las fuentes históricas reseñadas.
LOBO CABRERA, M. y otros: Textos para la Historia de Canarias. Cabildo Insular de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 1994.
Textos escogidos con la pretensión de ofrecer un recorrido detallado sobre distintos aspectos de la historia de las islas.
MILLARES TORRES, A.: Historia General de las Islas Canarias. Edirca. Santa Cruz de Tenerife, 1977.
La obra de Agustín Millares Torres sobre la Historia de Canarias se completa con la colaboración de autores contemporáneos profundizando sobre aspectos económicos, sociales, políticos, etc.
VV.AA.: Historia de Canarias. Prensa Ibérica S.A., Las Palmas de Gran Canaria. 1991.
Obra fundamental para el conocimiento histórico del Archipiélago en la que se agrupan las aportaciones de distintos autores; ofreciendo un compendio documental e interpretativo del pasado desde una lograda y necesaria actualización historiográfica.
VV.AA.: Geografía de Canarias.. Interinsular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1985.
Se analizan en esta obra aspectos de geografía ,tanto física como humana, cuyo análisis y estudio contribuyen de forma importante al mejor conocimiento de la historia de Canarias.

Prehistoria de Canarias 
Sobre el Archipiélago en general:
ARCO AGUILAR, M. C. del y J. F. NAVARRO MEDEROS: Los aborígenes. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1987.
En esta obra se hace un recorrido por todas las culturas aborígenes de las islas atendiendo a sus diferentes manifestaciones y al origen de la población prehispánica canaria.
 TEJERA GASPAR, A. y R.GONZÁLEZ ANTÓN, R.: Las culturas aborígenes canarias. Interinsular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1987.
En este libro se actualizan los conocimientos sobre la prehistoria de Canarias atendiendo al análisis tanto de los factores comunes de todas las islas como de los elementos que marcan su diversidad cultural.

Sobre cada una de las islas:
CABRERA PÉREZ, J.C.: Fuerteventura y los majoreros. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1992.
CABRERA PÉREZ,J.C.: Lanzarote y los majos. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1992.
JIMÉNEZ GÓMEZ, M. C.: El Hierro y los bimbaches. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1992.
JIMÉNEZ GONZÁLEZ,J.J.: Gran Canaria y los canarios. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1992.
MARTÍN RODRÍGUEZ, E.: La Palma y los auaritas. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1992.
NAVARRO MEDEROS, J. F.: La Gomera y los gomeros. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1992
TEJERA GASPAR, A.: Tenerife y los guanches. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1992.
En las obras señaladas se informa acerca de los aspectos económicos, sociales, políticos, culturales, etc., que caracterizarían las sociedades aborígenes establecidas en cada una de las islas.

Conquista de Canarias 
AZNAR VALLEJO, E.: La integración de las Islas Canarias en la Corona de Castilla (1478-1520). Cabildo de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 1992.
En el libro se aborda el proceso de conquista y colonización de las islas de realengo. Su incorporación al Reino de Castilla y el modelo con que posteriormente se desarrollará la colonización.
 LADERO QUESADA, M. A.: Los primeros europeos en Canarias. (Siglos XIV y XV). Colección La Guagua. Mancomunidad de Cabildos, Las Palmas de Gran Canaria, 1979.
El libro trata del proceso que va desde las primeras exploraciones y contactos de europeos con las islas hasta su posterior conquista.
 MORALES PADRÓN, F.: Canarias: crónicas de la conquista. Cabildo Insular de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 1978.
Esta obra aporta una recopilación de textos que ilustran la conquista de Canarias y ofrece un enorme interés didáctico.
 SUÁREZ ACOSTA J. J. y otros: Conquista y colonización. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1988.
Análisis actualizado del proceso de conquista y colonización. Interesa el esfuerzo por aportar claves de interpretación historiográfica para abordar este período.

Antiguo Régimen 
ARBELO GARCÍA, A.y M. HERNÁNDEZ GONZÁLEZ: El Antiguo Régimen (siglos XVII y XVIII). Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1988.
El libro supone una interesante síntesis sobre la historia del período en la que se refleja el panorama general de la época, a la vez que se señalan las principales líneas de investigación actual.
 MACÍAS HERNÁNDEZ, M. A.: &laquo;Canarias en el siglo XVIII: una sociedad en crisis&raquo;, en Fernández, R.(Ed.): España en el siglo XVIII. Homenaje a P. Vilar. Crítica, Madrid, 1985.
La importancia de esta obra radica en la aportación de modelos de interpretación historiográfica contribuyendo a un conocimiento exhaustivo de esta fase histórica, así como en el análisis de hechos hasta el momento insuficientemente conocidos.

Historia Contemporánea 
BRITO GONZÁLEZ, O.: El tránsito a la contemporaneidad. Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1989.
- La encrucijada internacional (1876-1931). Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1989.
- La Segunda República (1931-1936). Centro de la Cultura Popular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1989.
En estas obras se hace un recorrido por los principales acontecimientos de la historia de Canarias desde principios del siglo XIX hasta la Guerra Civil española.
BRITO GONZÁLEZ, O.: Historia del Movimiento Obrero Canario. Editorial Popular, Madrid, 1980.
A través del estudio del movimiento obrero canario se abordan aspectos importantes de la historia social de las islas en la época contemporánea.
HERNÁNDEZ BRAVO DE LAGUNA, J.: Franquismo y transición política. Centro de la Cultura Popular Canaria. Santa Cruz de Tenerife, 1992.
Constituye una importante síntesis sobre el franquismo y la transición a la democracia en Canarias, aportando claves de reflexión e interpretación que ayudan a comprender con claridad lo acontecido durante esos años.
MARTÍN RUÍZ, J. F.: Dinámica y estructura de la población de las Canarias Orientales (Siglos XIX y XX). Mancomunidad de Cabildos de Las Palmas y Cabildo Insular de Gran Canaria, Madrid, 1985.
Esta obra supone un completo estudio sobre la evolución demográfica de Canarias, analizando en cada momento los factores que han condicionado los diversos comportamientos poblacionales.
VV. AA.: Canarias siglo XX. Edirca, Las Palmas de Gran Canaria, 1983.
Interesante análisis de la historia reciente del Archipiélago (desde 1940 en adelante). La información económica es detallada y valiosa para el conocimiento del período.
VV.AA.: Canarias: la economía. Centro de la Cultura Popular Canaria. La Laguna, 1995.
En esta obra se analiza la disponibilidad de recursos humanos y económicos de las Islas, su aprovechamiento y su reparto. Asimismo, se describen los principales problemas existentes en este sentido y las posibilidades de desarrollo futuro del Archipiélago.

Ilustraciones 
1. Gran Enciclopedia Canaria. Tomo III, Ediciones Canarias, Santa Cruz de Tenerife, 1995, pág. 758.
2. Gran Enciclopedia Canaria. Tomo II, Ediciones Canarias, Santa Cruz de Tenerife, 1995, pág. 532.
3. Geo. Especial Canarias, pág. 59.
4. TORRES SANTANA, Elisa: &laquo;Monedas y finanzas.&raquo; Historia de Canarias, n.&ordm; 22, Prensa Ibérica, Valencia, 1991, pág 396.
5. MILLARES TORRES, Agustín: Historia General de las Islas Canarias. Tomo IV, Edirca, Las Palmas de Gran Canaria, 1977, pág 136.
6. Gran Enciclopedia Canaria. Tomo V, Ediciones Canarias, Santa Cruz de Tenerife, 1995, pág. 1065.
7. MILLARES TORRES, Agustín: Historia General de las Islas Canarias. Tomo IV, Edirca, Las Palmas de Gran Canaria, 1977, pág 332.
8. Gran Enciclopedia Canaria. Tomo V, Ediciones Canarias, Santa Cruz de Tenerife, 1995, pág. 1298.



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martes, 21 de junio de 2016

domingo, 12 de junio de 2016

ACHU N MAGEK 2016

ACHU N MAGEK 2016


AÑO NUEVO GUANCHE

Fecha: 21 de junio

Hora: A partir de las 20 PM. (8 Tarde-noche)


Lugar: Playa del Abrigo, Los Roques, Fasnia


martes, 7 de junio de 2016

CARTA A LAS NACIONES UNIDAS

A LA ATENCIÓN DE LA ASAMBLEA GENERAL DE NACIONES UNIDAS (ONU)

Carta dirigida al Comité de Descolonización de la Onu



Don/Doña _______________________________________________, mayor de edad,

de profesión__________, con domicilio en____________________________ en la calle _________________________, nº.__________________. Código Postal: _______.Isla_______________ provisto por imperativo legal del DNI. nº _________________ Teléfono: ___________________________. (Correo electrónico:____________________, comparece ante ese Comité y como mejor proceda, expone:

Primero.- En base al Derecho Internacional el Archipiélago Canario tiene derecho a la Independencia y Descolonización. Este derecho también está reconocido en el artículo 1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, hecho en Nueva York, el 16 de Diciembre de 1966, ratificado por España el 13 de Abril de 1977, que preceptúa que todos los pueblos, incluido el Pueblo Canario tienen el derecho de libre determinación, y de establecer libremente su condición política y proveer su desarrollo económico, social y cultural. Este Derecho Supremo, es amparado por la Constitución Española en base a su artículo 96, que también vincula al Estado español en relación con el Archipiélago Canario, obligándole a cumplir lo ordenado en el artículo 73, de la Carta de las Naciones Unidas.

Artículo 94 de la Constitución española.

1. La prestación del consentimiento del Estado para obligarse por medio de Tratados o convenios requerirá la previa autorización de las Cortes Generales, en los siguientes casos:
a. Tratados de carácter político.
b. Tratados o convenios de carácter militar.
c. Tratados o convenios que afecten a la integridad territorial del Estado o a los derechos y deberes fundamentales establecidos en el Título primero. Tratados o convenios que impliquen obligaciones financieras para la Hacienda Pública.
e. Tratados o convenios que supongan modificación o derogación de alguna Ley o exijan medidas legislativas para su ejecución.

2. El Congreso y el Senado serán inmediatamente informados de la conclusión de los restantes Tratados o convenios.

Artículo 95.
1. La celebración de un Tratado internacional que contenga estipulaciones contrarias a la Constitución exigirá la previa revisión constitucional.
2. El Gobierno o cualquiera de las Cámaras puede requerir al Tribunal Constitucional para que declare si existe o no esa contradicción.

Artículo 96.
1. Los Tratados internacionales válidamente celebrados, una vez publicados oficialmente en España, formarán parte del ordenamiento interno. Sus disposiciones solo podrán ser derogadas, modificadas o suspendidas en la forma prevista en los propios Tratados o de acuerdo con las normas generales del Derecho Internacional.
2. Para la denuncia de los Tratados y convenios internacionales se utilizará el mismo procedimiento previsto para su aprobación en el artículo 94.

Segundo.- La metrópoli: el Reino de España, en tal resolución por fin y después de varios siglos ha reconocido expresamente que su colonia constituida por las tierras ocupadas por la fuerzas de las armas entre 1402 y 1496, puede optar en base al derecho internacional a ser en su día un País Independiente y Soberano, si así lo exigiera el Pueblo Canario. Por lo que ese Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, debe tomar cartas en el asunto y ocuparse de la Cuestión Canaria o Caso Canario de una vez por todas.

Al respecto, es conveniente recordar que existe por encima de cualquier norma interna nacional o del citado tratado que pretende establecer una Constitución Europea en una colonia europea, una Constitución Mundial, admitida por todos los países del mundo, inclusive España y que fue acordada en San Francisco el 26 de Junio de 1945, en la que se establece en su artículo 1, punto dos, que la O.N.U., debe: "Fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos…"

Así mismo la Declaración Solemne de la Organización de la Unidad Africana, OUA, que tuvo lugar en la ciudad de Argel, el 20 de julio de 1963, con motivo de la Sexta reunión de Jefes de Estado de esta organización africana, antecesora de la actual Unión Africana (UA) en la que reconoce explícitamente la situación colonial del Archipiélago Canario.

Para la Carta de la O.N.U. o la Constitución Mundial las demás organizaciones que se constituyan en el mundo son Organizaciones Regionales u Organismo Regionales. La UE es una organización regional, cuyos países también han acatado la referida norma suprema mundial. El Reino de España, la potencia administradora está cediendo ilegítimamente parte de la soberanía del pueblo canario a dicha organización, constituyéndose todo un camuflaje jurídico ad hoc destinado a perpetuar fuera de todo control internacional, el dominio colonial del territorio canario, que coadministra ilegalmente ahora también la UE.

Tercero.- El derecho internacional de descolonización no se ha aplicado todavía al Pueblo Canario. El Reino de España ha vulnerado sistemáticamente en relación con su colonia el artículo 73 de la Carta de las Naciones Unidas y los intereses de sus habitantes, no cumpliendo las siguientes resoluciones que al respecto ha acordado la Asamblea General de la ONU: La R. 66 de 14 de Diciembre de 1946. La R. 334( IV) de 2 de Diciembre de 1949. La R. 567(VI) de 18 de Enero de 1952. La R. 742(VIII) de 27 de Noviembre de 1953. La R. 1467(XIV) de 12 de Diciembre de 1959. La R. 1514 de 14 de Diciembre de 1960, en donde se establece con claridad que la sujeción de los pueblos a una subyugación, dominación o explotación extranjera constituye una denegación de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y de la cooperación mundiales.

La Resolución 1541 de 15 de Diciembre de 1960, que reitera y además precisa el concepto de pueblo colonial, considerando tal aquél que no ha alcanzado aún la plenitud del gobierno propio y habita en un territorio que está separado geográficamente del país que lo administra y que ha sido colocado arbitrariamente en una situación de subordinación (¿hay mayor arbitrariedad que la invasión y la conquista por la armas del Archipiélago Canario, por parte del gobierno del Reino de España?).

Al respecto hay que decir que la identificación de una situación como colonial ha venido dada por su inclusión en una lista confeccionada por el Comité de Descolonización, al que me dirijo, creado en 1961, en virtud de la R. 1654(XVI) de la A.G., lista en la que tendría que haber sido incluido el Archipiélago Canrio. La R. 2625 adoptada por la Asamblea General de 24 de Octubre de 1970, en donde se establece expresamente en su declaración de principios tanto el derecho de autodeterminación de los pueblos como el deber de todos los Estados de respetar el derecho en cuestión (aquí incluso la UE debe respetar este derecho) del que se desprende el deber de prestar asistencia a la ONU, en orden a poner fin al colonialismo, teniendo debidamente en cuenta la voluntad libremente expresada de los pueblos de que se trate, en este caso de la voluntad del Pueblo Canario y además el deber de abstenerse a recurrir a cualquier medida de fuerza que prive a los pueblos de este derecho.

Resulta por tanto, que el Pueblo Canario podrá pedir y recibir apoyo de conformidad con los propósitos y principios de la Carta, y obtener ayudas políticas, financieras y logísticas por parte de terceros Estados.

Es importante subrayar que la declaración de principios contenida en la Resolución 2625, precisa que el territorio de una colonia, como en el caso del Archipiélago Canario en virtud de la Carta de las Naciones Unidas, ostenta una condición jurídica distinta y separada de la del territorio del Estado que lo administra, o sea del Reino de España, conservando dicha condición hasta que el pueblo colonial haya ejercido su derecho de libre determinación.

Hay que tener claro que en base al derecho internacional cualquier acuerdo que la potencia colonial tuviera por efecto frustrar el ejercicio del derecho de autodeterminación del Pueblo Canario sería nulo de pleno derecho. En base a ello, todo el citado camuflaje jurídico-político-administrativo (provincia, comunidad autónoma, constitución española, estatuto de Autonomía, gobierno canario, ahora la constitución europea, etcétera..) que el Reino de España, ha implantado durante el transcurso de los siglos en su colonia han impedido ilegitima e ilegalmente, la aplicación de este derecho internacional de descolonización a un territorio no autónomo como es el Territorio Canario. Por ello, además se ha impedido y en base al Derecho Internacional, que pueda controlar su riqueza territorial y su zona económica exclusiva y pueda explotar sus recursos naturales. Lejos de ello, la potencia administradora ya ha concedido a empresas españolas y de otros países concesiones para la explotación de tales recursos que pertenecen por derecho internacional exclusivamente al Pueblo Canario.

Cuarto.- A fin de que el Pueblo Canario pueda ejercer pacífica y libremente su derecho a la independencia completa, en base a las citadas resoluciones de la A.G., tiene que cesar por parte del Reino de España toda medida represiva contra el Pueblo Canario y deberán tomarse inmediatamente medidas para traspasar todos los poderes al mismo, para permitirles gozar de una libertad y una independencia absolutas. Lejos de ello, hasta la fecha, la metrópoli ha hecho todo lo contrario, ha efectuado una represión brutal contra los Movimientos de Liberación Canarios e independentistas canarios y ha impedido por todos los medios que la Cuestión Canaria o Caso Canario figure en el Comité de Descolonización al que me dirijo.

Tengo que decir que no deberían caer en saco roto las palabras que fueron emitidas por el ex Secretario de la ONU, el Sr. Kofi Annan: "Hay todavía mucho que hacer para cumplir los requerimientos establecidos en la Carta de las Naciones Unidas y en las Resoluciones 1514 y 1541, que contienen la declaración sobre la descolonización y los principios que deben guiar este proceso".

Por todo lo expuesto, el abajo firmante solicita AL COMITÉ DE DESCOLONIZACIÓN DE LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS y en base a la Resolución de la A.G. 1654(XVI) del 27/11/61, y a las otras resoluciones ut supra citadas y demás concordantes, y en concreto a la Resolución (A/RES/55/146) de 8 de Diciembre de 2000, en la que se declara el periodo de los años 2001 al 2010 como segundo decenio internacional para la eliminación del colonialismo, que acuerde:

1º.- Incluir en la lista de los territorios a descolonizar a los Territorios Canarios y elaborar un Plan siguiendo el procedimiento oportuno para la descolonización del Archipiélago Canario, para que antes del año 2010 se constituya en un Estado Independiente, con las recomendaciones al Reino de España y a la UE que al respecto hubiera lugar y en concreto para que se abstengan de realizar cualquier medida de coacción o represión que impida la libertad, la soberanía e independencia del Archipiélago Canario y su Pueblo.

2º.- Reunirse una comisión de ese Comité en Territorio Canario, con los Movimientos de Liberación Canarios, y en general con todos los grupos, sindicatos y formaciones Independentistas Canarios. (Las personas adecuadas, si lo estima ese Comité, se comprometen a convocar a tales reuniones a todo el campo independentista canario, en las fechas que se le indiquen y a buscar los lugares para dichos encuentros)

OTROSI DICE: Y para que ese Comité comience a tomar conciencia de la realidad histórica, política, económica y social del Pueblo Canario, con el presente escrito se acompaña copia de los siguientes documentos:

Documento que expresa la situación geográfica del Archipiélago Canario.

Breve resumen histórico de la invasión del Archipiélago Canario por los Ejércitos del reino de España.

En el Archipiélago Canario a 11 de diciembre de 2008.

Fdo. ______________________________
Ciudadano/a del Archipiélago canario.