Mostrando entradas con la etiqueta MUJERES AFRICANAS SINGULARES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MUJERES AFRICANAS SINGULARES. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de abril de 2015

Miradas de mujer: homenaje a las mujeres rurales.



Son la cara invisible del campo canario. Durante décadas, su trabajo pocas veces ha sido considerado como una actividad económica. La Asociación Insular de Desarrollo Rural de Gran Canaria (AIDER) las inmortalizó ya hace un tiempo en el proyecto de investigación Todo pueblo tiene sus mujeres. Los retratos de 63 luchadoras isleñas que, a lo largo de tres generaciones, ofrecen una mirada de historia viva, un viaje al pasado, presente y futuro de un paisaje agrícola y ganadero que muchos se resignan a ver desaparecer. Hoy día siguen sufriendo el síndrome de la invisibilización.
 María Isabel León.- Nació en San Bartolomé de Tirajana en 1966. Trabajó algunos años en la hostelería hasta que se casó y se trasladó a vivir a Artenara, lugar del que se siente parte. Su oficio es la alfarería. Sus conocimientos le vienen de su suegra, Carmela Luz, una de las alfareras más antiguas de Lugarejos.
 Carmen Cardona.- Nació en la Cruz de Firgas, en el seno de una familia agricultora. Desde pequeña ayudaba a su padre, ganadero, a coger pasto para los animales. Luego en casa ayudaba a su madre. Recuerda las cogidas de millos y las fiestas que se hacían a continuación. Ahora cuida a su madre y su marido, ambos enfermos, y participa en distintas actividades del pueblo.
 Eva Trujillo.- Es una joven de 24 años, originaria del barrio de El Secuestro, en Teror. A pesar de su juventud, ejerce una profesión tradicionalmente realizada por hombres: es repartidora de Aguas de Teror. Empezó ayudando a su padre y su hermano, hasta que hace cuatro años decidió ser autónoma. Maneja un camión de 18.000 kilos, uno de los más grandes de la empresa.
 Irene García.- Tiene 34 años y nació en Camino de la Madera, en Vecindario (Santa Lucía), en una familia aparcera de la que aprendió el oficio al que se dedica. Muchas generaciones de su familia se dedicaron a lo mismo y ella se siente orgullosa y realizada.
 Coralia González.- Nacida en Fagajesto (Gáldar) hace 28 años; aunque estudió auxiliar de clínica, es ganadera. Su trabajo es elaborar quesos junto a su madre. Del resto de las labores se ocupan su padre y su hermano. A pesar de su juventud, es presidenta de la Cooperativa de Quesos del Norte de Gran Canaria.
 Lolita Herrera y Mari García.- Son madre e hija de Agaete, y comparten actividad, que se dedican a la venta ambulante de pescado. Lolita comenzó a vender con su madre a los 17 años, pero también ayudaba a su padre a calamariar y a levar las nasas.
 Fina Suárez.- Nace en Tejeda hace 43 años. Es una mujer emprendedora que ha logrado imprimir dinamismo a su municipio. En la actualidad regenta un hotel rural, aunque también ha gestionado apartamentos rurales, e incluso un restaurante.
 Celestina Hernández nació en el Valle de Agaete en 1945, en la misma casa en la que vive hoy día. Regenta una curiosa tienda de aceite y vinagre que heredó de sus tíos, pero no se olvida de cuidar su finca de árboles frutales, ni de su trabajo como artesana de cestería, cuyas piezas ella misma expone y vende.
 Clara Cabeza tiene 52 años, y aunque se ha dedicado a casi todo, al final ha vuelto a Fataga, el lugar de origen de sus padres, donde mantiene abierta, junto a su marido, una casa rural, de la que se enorgullece por ser una de las viviendas más antiguas del pueblo.
 Eva Trujillo es una joven de 24 años originaria del barrio de El Secuestro, en Teror. Pocos la creen cuando cuenta que su profesión la tiene buena parte del día subida a un camión con el que reparte el agua que ha hecho famoso a su municipio.
 A primera vista, estas tres mujeres, con vidas y edades diferentes, poco tienen en común. No es cierto. Representan tres generaciones que muestran, con un solo golpe de vista, la transformación del mundo rural en Canarias.
 La filosofía del proyecto desarrollado por Aider, y que viajó por toda la geografia grancanaria en forma de exposición, llamada Todo pueblo tiene sus mujeres, pasa también por lograr el reconocimiento social que ha sido negado durante mucho tiempo a las mujeres rurales. Ya sea como trabajadoras asalariadas, empresarias autónomas o como integrantes de negocios de carácter familiar, las mujeres que han colaborado en el estudio comparten un nexo común: la necesidad de autonomía y desarrollo personal, y así lo reflejan las conclusiones del trabajo elaborado por Rosa María Henríquez y Lourdes Tejera.
 Agricultoras.
Las 63 colaboradoras que han prestado su voz demuestran que las actividades de las mujeres en el ámbito rural no se limitan a la agricultura (aparceras, jornaleras...).
 La percepción del mundo rural tiene muchos matices, según la experiencia de quien la valore.
 Así, la tranquilidad, el ritmo y la calidad de vida que defienden algunas de las entrevistadas se contraponen con la progresiva pérdida de los lazos comunitarios que antaño unían a las gentes del mundo rural. Marusa Dámaso, cultivadora de café de Agaete. lo tiene claro: Hoy en día, el que se lo propone, y teniendo un terrenito o arrendando una finca... lo que pasa es que hay que trabajar... Pero Dominguita, de Valsequillo, que hace quesos desde los ocho años, reconoce que las nuevas normas de producción agrícola han acabado con la ayuda mutua. Antes nos ayudábamos, había una convivencia; hoy, con el jodío cajón ese que es la tele, ni se habla ya.
 Las mujeres del mundo rural aseguran que aún hoy día siguen sufriendo el síndrome de la invisibilización. El papel de las mujeres en las actividades agrarias ha sido siempre considerado como un complemento al del hombre, no como una actividad económica independiente. Cuando se analiza este aspecto, cobra importancia la necesidad de reivindicar este reconocimiento.
 El testimonio vivo de 63 mujeres que representan a tres generaciones de canarias demuestra que la aportación femenina al mundo rural es mucho más que económica. Son transmisoras y herederas de un patrimonio que deben mantener y transmitir. Sólo por eso, la sociedad canaria debe un reconocimiento a las abuelas, madres e hijas que son legado vivo de la tradición.
 También desarrollan otras labores que, remuneradas o no, han contribuido a la economía familiar y por lo tanto han sido determinantes en la pervivencia de los municipios rurales. Sin embargo, la agricultura de subsistencia, con cultivos dedicados muchas veces al consumo familiar, llenó gran parte del tiempo de muchas mujeres que, como Marusa Dámaso, de Agaete, han podido revalorizar con los años. Todo el día estaba cogiendo cafés, estábamos días enteros tendidos en el suelo, cogiendo café grano a grano. Ya hoy trabajo en mis propios cafeteros, cuenta.
 La presencia de las mujeres en la agricultura de exportación como mano de obra, aparcera o incluso empresarias, ha sido determinante en el despegue de productos que, como el tomate, han sostenido a comarcas enteras, como la del sureste grancanario. Irene García, de Santa Lucía de Tirajana, lo sabe muy bien. Se dedica a la aparcería porque lo viví toda la vida. Mis abuelas ya eran aparceras. Después mis compañeras se fueron a limpiar apartamentos, pero a mí eso no me llena.
 Pastoras y Marineras.
 La ganadería y la pesca son dos de las actividades tradicionales que más diferencian las labores masculinas y femeninas. En el mundo ganadero, los hombres se dedican al pastoreo y las mujeres ordeñan o elaboran queso. Sin embargo, en Gran Canaria aún quedan mujeres pastoras que ordeñan, pero que también se dedican a la venta de ganado, por ejemplo. Las mujeres de los marineros también han mariscado, jareado, preparado escabeches y toda aquella actividad que le permitiera tener a sus hijos con ellas. Claro ejemplo es Rosario Martín, de Mogán. Yo soy marinera fina, explica. Los padres de mi madre eran marineros, mi padre era marinero y también lo fue mi hermano.
 Artesanas.
 Aunque hoy en día han perdido su utilidad doméstica, los productos artesanales siguen imprimiendo su sello personal, que tiene un claro nombre de mujer, por ejemplo en la alfarería.
 La alfarera Teresa Sarmiento, de Moya, defiende que su arte es una tradición, es parte de nuestra identidad aunque mucha gente lo utiliza por decoración. Mari Luisa Artiles, caladora de Ingenio, asegura que no había una persona en Ingenio que se casara, que no llevara un juego de cama, una camisa de dormir una mantelería y un pañito para adornar el salón.

  (Aguayro (nº 244) Publicado en el número 289 de BienMeSabe)

Publicado en la revista Aguayro de julio/agosto de 2007, número 244.


domingo, 29 de marzo de 2015

MUJERES AFRICANAS SINGULARES



APUNTES BIOGRAFICOS

SOR ANA ÁNGELA ARROYO  Y RIVERO (1668-1725)

Nacida en Garachico (Tenerife), profesó como monja  en 1701. Estuvo  en el Convento de las Bernardas de Los Silos, así como en el Convento de Quinta  Roja.

Escribió numerosos  poemas de los que sólo se conserva uno: Gloriosa eres tú, mi santa:

Gloriosa eres tú mi santa Ana, Madre de María. Ruégale a Cristo que un día a su cielo me conduzca como premio de esta vida. Honor será que yo luzca inmaculada y rendida corona de gran valíao palma que el mártir busca.

También sería conventual en el de las Bernardas de Los Silos (Tenerife), entre 1710 y 1715. Provisora del convento de Quinta Roja. Falleció con fama de santa.
SOR JOSEFINA DEL SACRAMENTO (s. XVIII)

Monja del monasterio de Santa Catalina (La Orotava,  Tenerife siglo XVIII).  Escribe en verso, poesías sueltas, y una obra Sobre la visita general que el Ilmo. Sr. Don Juan Francisco Guillén  hizo a la diócesis, escrita en verso y prosa. Es citada por Viera y Clavijo y Millares Carlo.


ANTONIA DE CORONADO (1700-?)

Nacida en La Laguna, se traslada con 20 años a vivir a Gran Canaria, en la ciudad de Las Palmas.  Allí se defendió de la maledicencia de que fue objeto con sus versos en forma de décimas. También escribió poemas en contra de lo que oyera en algunos  sermones.
Fue rechazada socialmente. No se recoge nada  sobre su muerte.

DOMINGA SPÍNOLA BETHENCOURT (1802-1876)

Nació en Teguise. Es la segunda de once hermanos, entre los cuales hay hermanas que destacan en pintura, escultura y poesía.
Es autora de una obra de teatro, Los compadres de Rubicón. Su segunda obra no se pudo publicar por la censura de la época; en ella cuestionaba  la edad para reinar de Isabel II. Esta obra se ha perdido en los archivos del Ayuntamiento de Arrecife hace ya treinta años.
Su obra El hallazgo (1849) no se ha representado. Sin embargo su obra primera se escenifica en los teatros de Lanzarote.  Muere en 1876.

VICTORIA VENTOSO CULLÉN (1827-1910)

Nacida en el Puerto de la Cruz, su obra Dos Guanartemes,  escrita en romance, enfrenta a Guanarteme  el Bueno  con el rebelde Bentejuí.
Dos temas centran su obra: el mar y el campo. Dos influencias grandes se perciben en su poesía, las de Espronceda y Rosalía de Castro. En octavilla escribió El canto de un pescador.
Escribió Ensayos poéticos (1854), libro inédito, y poemas sueltos que se publican en la revista El Eco del Comercio (1853-1854).

CANDELARIA GARCÍA HERVÁS (1832-1879)

Nació en Conil, Lanzarote. Su padre era poeta y latinista.
En el periódico La Crónica de Lanzarote  publica los poemas Al mar, A mi hermano Manuel y unos sentidos poemas a la visita del obispo Joaquín Lluch Garriga. Estos últi- mos se publicaron a su vez en Cádiz en una revista religiosa.
También  colaboró con varios periódicos literarios. Muy mística, pasó los últimos años dedicada a la contemplación. Muere en 1879.
ENCARNACIÓN CUBAS BÁEZ (1832-1915)

Nacida en el año 1832 hija de Juan Cubas y Dolores Báez.
Encarnación  fue la esposa del historiador, novelista, compositor y escritor Agustín
Millares Torres.

Ella fue mujer de gran sensibilidad y una poeta muy completa.
Falleció el 20 de marzo de 1915 sin haber publicado su obra. Posteriormente su nieto el eminente  Doctor Juan Bosch Millares dio a conocer en la prensa la obra de su abuela.

A la luna

Ya se tiñe el horizonte de indecisa claridad. Silenciosa está la noche
y en su lecho duerme el mar. Las estrellas palidecen cansadas de velar ya,
y la luna se despide
otro mundo a iluminar. Su mirada cariñosa
al tenderse con afán sobre las doradas tierras
que en su curso alumbrará, sólo llanto y desconsuelo
por do quiera va a encontrar.
¡ Oh, luna, tal vez por eso es tan triste tu mirar!

……

Tal vez por eso, si advierto que el día cercano está
y del sol la mirada
mis párpados van a quemar, en los últimos destellos
que al despedirte nos das, quisiera envolverme, oh luna, para en tus brazos volar.

(Archivo de Lola de la Torre, transcripción de su nieto Mauricio González Trujillo)

FERNANDA SILIUTO BRIGANTY (1834-1859)

Poeta lagunera muerta a los 25 años en el Puerto de Cruz.
Publica sus primeras poesías en la revista “El Eco del Comercio” en el año 53.

Las biografías poéticas de la isla recogen poemas suyos. Muestra una gran religio- sidad que se palpa en toda su obra. Su obra Meditación  es la más completa. Está escrita en serventensios.
El escritor Sebastián Padrón Acosta en su obra Poetas Canarios,  le dedica a Fernan- da el apartado “La vida romántica de Fernanda Siliuto”.

VICTORINA BRIDOUX  Y MAZZINI (1835-1862)

Retrato de Victorina Bridoux. Litografía. 1863.
Nacida en Manchester, hija de la poetisa Ángela  Mazzini,  vive junto  a su madre  en Gibraltar y posteriormente se trasladan  ambas a Tenerife.
En Santa Cruz se casa.  Su poesía muy femenina (según crónicas de aquel tiempo) refle- jan el sentimiento  del aislamiento,  que es recu- rrente, así lo expresa en su poema El Aura y posteriormente en Quiero partir, premonitoria de su muerte. Su obra se recoge bajo el título  de Lágrimas y flores (1863-64/2 volúmenes).
Muere de la fiebre amarilla a los 27 años. Su madre  le sobrevive (1809-1894) y sigue colaborando en revistas de Santa Cruz.

Texto 1

Vivir y morir

…El que inquieto desespera ese si muriendo vive;
mas el que incauto recibe su ignorado porvenir
no sabe si vive o muere, si no inclina la balanza
a compás de su esperanza entre vivir y morir.


El Aura

Escucha: cuando el aura viene liviana a estremecer sus alas en mi ventana, tiendo mis rizos:
que los cabellos sueltos tienen  hechizos.
Y en la red que ellos forman miro apresada
El aura juguetona y enamorada:
pugna por irse,
Pero al fin en mi seno viene a dormirse


ANA MARTÍN (1845-?)

Poeta grancanaria, sabemos que en 1879 casó con el tinerfeño Ramón Gil Roldán. Siendo novios él marcha  a Santa Cruz y le escribe el poema Adiós.  Ella escribe versos donde describe la soledad y la tristeza por la ausencia del amado. Viviendo ya en Tenerife dedica poemas a su isla, a sus padres y a los amigos que dejó.


LEOCRICIA PESTANA FIERRO (1853-1926)

Poeta palmera, fue una mujer libre pensadora, seguidora de la obra de Voltaire, lo que le produjo el rechazo de la sociedad palmera de entonces. Dejó su obra en periódicos. Nunca se recopiló en libros. Perteneció al Partido Republicano y simpatizó con los masones.

ISAURA DE LAS CASAS MARTÍN (1860-?)

Fue también  poeta palmera. Desde pequeña dejó la isla de La Palma y se trasladó con su familia a la Laguna y allí vivió y murió. A los 18 años escribe sus primeros poemas. Colabora en “La Ilustración de Canarias”, “El Eco de La Laguna” y “El Heral- do” de La Orotava.
Comenta Sebastián Padrón Acosta que el poema La caridad y la indigencia recoge la amargura y penuria que sufrió en los últimos años de su vida. Ella solía recitarlo como si fuera una justa reivindicación. Otros poemas suyos son A mi Patria y A La Orotava.

ISABEL POGGI DE LLORENTE (¿1860?-?)

Nacida en Sta. Cruz de Tenerife entre 1860-1870. Poeta y filósofa. Colaboradora en el “Museo Canario” y “El Eco de la Laguna”. Su obra no se ha publicado.
Escribe poemas como Una noche Serena, y A las Horas (décimas). De sus escritos filosóficos cabe resaltar La Verdad y El mundo y el recién nacido.

LIA TAVÍO (1874-?)

Poeta, prosista y pintora. Natural del Puerto de la Cruz, fue redactora de “La mujer del porvenir”. Colaboradora en Gente Nueva y en La Atlántida.

CARMENGONZÁLEZ DEL CASTILLO (1880-1905)

Poeta de La Orotava,  quien se casó con el poeta Martín Fernández-Neda. Murió en
Madrid,  lo que hizo que su esposo se suicidara ante su tumba en 1905.

IGNACIA DE LARA HENRÍQUEZ
(1880-1940)

Nacida en Las Palmas de Gran Canaria, esta poeta modernista,  admiradora de Tomás Morales y de Saulo Torón, fue una mujer íntima, muy católica, casi mística.
Es autora de dos libros de versos: Para el perdón y para el olvido (1924), prologado por Tomás Mora- les, y Entre paisanos. Cantares (1930). También escribe cuentos y colabora en casi todas las publica- ciones canarias y en muchas peninsulares. Es autora asimismo de una novela corta, Tiré de un recuerdo y como las cerezas (1922).
En el año 1932 presidió “Acción Popular de la Mujer”. Colaboró con ella en esta tarea la Doctora en Ciencias Pedagógicas Concepción San Juan Déniz.
En este mismo año fue requerida gubernativamente  para que cesara en sus actividades por considerarlas “perjudiciales”. Dichas actividades consistían en preparar intelectualmente a las mujeres, especialmente a aquellas que no podían llegar a la enseñanza.
Escribe Sebastián Jiménez Sánchez a propósito de Ignacia: “Fue incomprendida y criticada no sólo por las fuerzas políticas afines, sino por su propia familia, que mucho velaba por su tranquilidad espiritual”.

Tras su muerte, ocurrida en 1940, Saulo Torón le dedica un poema y en septiembre de 1956, la revista literaria “Mujeres en la Isla”, dedica el número  21 completo a su memoria,  recogiendo parte de su obra y con una portada firmada por el pintor Carlos Morón, con un retrato de esta polifacética mujer.

¡Adelante!

Un esfuerzo, remeros interiores
que acaso no está lejos
la curva acogedora de la orilla.
¿Estará ya cercana, por fortuna? Boguemos sin desmayo, gondoleros, bajo el puente de plata de la luna.

Pero es preciso que la quilla deje una estela bendita,
cuando la barca
–que no habrá de tornar– presto se aleje.

Por ello, tenazmente
Deshojemos el alma blandamente como una margarita.

Adelante, barquilla;
suavicemos el duelo del fracaso, mirando a la otra orilla.

Y el alma combatida, tal vez no temblará para forzar las puertas del rudo cautiverio.
Siento que soy amada secreta del Misterio, y aspiro a las celestes nupcias del más allá.

MERCEDES PINTO (1883-1976)

Su nombre completo es Mercedes Pinto Armas  de la Rosa y Clós. Nacida en La Laguna, en 1909 se casa con el catedrático de la Escuela Náutica de Las Palmas Juan Foronda y Cubilla, con el que tiene tres hijos y un desgra- ciado matrimonio.
Hacia 1920 se traslada sola, huyendo de su vida pasa- da, a Madrid,  donde conocerá a su segundo esposo, Rubén Rojo, con el que tendrá  a sus otros dos hijos, Rubén y Gustavo Rojo (actores de cine).
Allí comienza a escribir en la prensa y entra a formar parte del grupo de mujeres feministas liderado por la escritora Carmen  de Burgos,  ambas defensoras del divorcio. En 1923 dará una charla en la Universidad  Central de Madrid  bajo el título El divorcio como medida higiénica.

Mercedes pidió a Primo de Rivera la supresión de la ley que marginaba  a mujeres solteras madres. Ello hizo que el dictador pidiera su destierro.
En 1924 con pasaporte falso huye a Uruguay, acompañada por Rubén Rojo y publica su primer libro de poemas, Brisas del Teide, permaneciendo  en el exilio hasta 1932.
En 1926 publica en Montevideo (Uruguay)  su novela Él, la cual inspira a Luis Buñuel una de sus películas durante su etapa mexicana en Argentina. Posteriormente publica Ella, obra autobiográfica.

En 1930 estrena su obra teatral Un señor cualquiera  donde analiza el conflicto generacional a través de una joven moderna enfrentada a la sociedad establecida.

Funda la Asociación Republicana Española en Montevideo y la Asociación Canaria.
En 1936 se traslada a La Habana (Cuba). Interviene en programas  de radio. Regresa en
1953 a Tenerife por un periodo breve de tiempo. Desde 1943 hasta su muerte en 1976 vivió y escribió en México D. F.

Mercedes  Pinto  escribió novelas,  poesías,
teatro, programas radiofónicos y colaboraciones en prensa; dirigió su propia compañía artística y sobresalió como conferenciante en diver- sos países americanos.
Se declaró republicana,  feminista  y perteneciente a la masonería. El “Día de las
Letras Canarias” de 2009 fue dedicado a su figura.

Texto 1

¿Cómo va un médico que examina la sangre y el pulmón de un hombre a saber que en no lejano día el negro sadismo se levantará cruel y silencioso entre las sombras de la alcoba nupcial?
¿Cómo puede el médico adivinar las torturas a que la infeliz esposa va a verse sujeta?  ¿Cómo  la verán sus ojos de doctor y humanista con los dedos retorcidos y la garganta doblada bajo las presiones y las mordidas que han de dar al sádico el esperado goce?
Las infinitas  crueldades que un enfermo  del  cerebro puede desarrollar en el matrimonio  sólo puede concebirlas la mente más exaltada,  los celos más insospechados,  las manías  más torturantes, los insomnios más tétricos, las bajezas más bochornosas…

(El divorcio como medida higiénica)

Texto 2

Salí ayer de mi patria, y ni un temblor estremeció mis párpados,
y el alma
permaneció tranquila y sosegada, esperando, serena, un horizonte con menos sombras...
Yo considero mi potente esfuerzo
como el del águila caudal, que huyese de donde el cazador le persiguiera
y va a parar su vuelo
en una roca abrupta en lejanía que nunca conociera.
Y aquél será su nido,
y allí tendrá sus hijos,
y sobre aquella roca hospitalaria creará sus amores y su patria...!


La patria es voz absurda de tiempos medioevales.
El estado del alma de los seres dice cuál es la patria.
La patria es la que tiende la mano al caminante;
la patria es aquel suelo
donde se encuentra redención y aliento;
la patria es una tierra, cerca o lejana,
donde se enjugan lágrimas candentes y se convierten en ardientes besos...!!

(Cantos de muchos puertos)

Texto 3

...El problema se plantea indiscutiblemente de carácter psicológico y ético. Psicológico porque se refiere a la formación del espíritu humano en general y en especial del espíritu  en su aspecto pensante, como formador de ideas, juicios, raciocinios. Ideas con alma, con contenido afectivo, con sentido alto y humano. Ideas motrices dirigidas positivamente. Ético, porque supone a todo acto humano,  una razón moral. ¿Qué moral? La que cada uno quisiera para sí y para todos los hombres.  del mundo. No una moral de lo malo y lo bueno  encasillados en normas, sino una moral basada en el afecto, en el deseo de comprensión y de mejoramiento. La enseñanza sería, pues, una moral en acción, traducida en amor al trabajo, en ética profesional, en compañerismo, ayuda mutua, desarme espiritual.

(Sobre la Reforma de la Educación)

ESPERANZA SPÍNOLA RAMÍREZ (1891-1964)

Nació en Teguise en 1891. Hija de Francisco Spínola Gómez, natu- ral de la isla de Cuba,  y de Doña Juliana Ramírez Vega.
Imbuida  por el ambiente fami- liar, desde muy pequeña trabaja en el grupo de teatro colaborando en la pintura  de decorados. Fundó una escuela donde altruistamente enseñaba a los más jóvenes.

Doña Esperanza (así la llamaba su alumnado) se quedó ciega, pero no por ello dejó de trabajar con su taller de teatro, ayudada por su hermana Manuela. De hecho, siguió trabajando  hasta el final de sus días y hasta pocos días antes de su muerte seguía animando a los actores. Falleció el veintisiete de noviembre  de 1964. Desde entonces, el Grupo de Teatro de Teguise lleva su nombre.

El Ayuntamiento creó el Premio de Poesía Esperanza Spínola y el Taller-Escuela  de
Teatro Hermanas Manuela y Esperanza Spínola.
En el centenario del nacimiento  de esta especial mujer,  en 1991, el Grupo de Teatro de Teguise celebró un homenaje en el que se reunieron más de 120 personas que habían estado bajo la dirección teatral de la gran mecenas del arte y la cultura.


LUISA MACHADO (1892-1984)

Autora de poemas de carácter costumbrista que alcanzaron gran notoriedad. Fue, además, una figura muy singular, una mujer de grandes iniciativas, cofundadora del Orfeón “La Paz” de La Laguna.

MARÍA MORALES TOPHAM (1896-1975)

Nació en Arrecife. Su familia se traslada, siendo ella muy pequeña, a Tenerife, donde estudia música  e idiomas. Ejerció como profesora de francés en el Instituto  de Arrecife Blas Cabrera Felipe.
En el año 1971 publica su primer libro de poemas titulado Blanca sencillez. En realidad, su primero y único libro. Falleció en Arrecife en el año 1975.
Para Jorge Rodríguez Padrón, María fue la primera mujer lanzaroteña que publicó un libro de poemas. Este libro fue impreso en la imprenta que Pedro Lezcano tuvo en la calle Ángel Guerra de Las Palmas  de Gran Canaria  y fue prologado por Agustín de la Hoz. Según opinaba entonces José Mª Pemán, los versos de María  “estaban llenos de fervorosa inspiración”.
María  colaboró tocando el piano en asociaciones y actos culturales en la Isla. Así se recoge en El Eco de Canarias, La Provincia del 28 de junio de 1972 en la sección “Ecos de Lanzarote”, donde se da cuenta  del éxito de la Coral Polifónica San Ginés en un concierto lírico celebrado en el Teatro-Cine Atlántida,  donde también colaboró al piano María Morales, que fue calurosamente felicitada por el Alcalde Sr. Tenorio de Páiz.
Fue una mujer muy piadosa, iniciadora y propulsora de la bajada de la Virgen de los Dolores desde su santuario  a la capital, Arrecife. El Mar, la mar, siempre han estado unidos al puerto de Arrecife y a su patrón San Ginés. Allí en el mar apareció su retrato.

Cuando el agua está mansa y refleja los cielos
con pincelada azul,
la mar canta en silencio que solo oye el alma!

Cuando la mar rizada con su dulce sonrisa, los cánticos marinos
que le impulsa la brisa.

!Por el viento movidas cantan las olas blancas al besar las arenas
de mis playas doradas!

Y canta la mar brava con furor y con fuerza cuando choca en las piedras, y rueda entre callaos!

La tempestad le azota y canta con bramidos, y ruge con ronquidos
que estalla en las ondas, que se quejan y lloran rodando en el vacío! ... bajo impulso secreto
de un poder infinito!.

(La mar canta)

(Más información de María Topham en la web
www.memoriadelanzarote.com/listado.php).


BOHEMIA SALAZAR (1897-?)

Poeta gomera, nacida en Vallehermoso en 1897, fue una mujer muy melancólica. Así lo refleja su obra. Colaboradora en periódicos como “La voz de Junonia” o “La Verdad” y en la revista Hespérides. No se ha podido constatar la fecha de su muerte.


INOCENCIA ALDANA LORENZO (1897-?)

Nació en Teguise. Su padre, Agustín Aldana, fue Secretario del Ayuntamiento de Teguise. Su interés por la literatura la transmitió  a todos sus hijos, pero fue Inocencia la que tomó y demostró más interés a lo largo de su vida. Desde muy joven comenzó a escribir cuentos y poesía.

Doña Inocencia colaboró en el semanario  Pronósticos y en Antena  con el seudónimo de “Doña Clarines”.

La obra, tanto de Inocencia como la del recordado doctor y filántropo José Molina Orosa, se encuentra en la publicación de Nazario de León y José Perdomo “Acercamiento poético”.
Tenemos que destacar que la casa familiar era el punto de reunión de lo más selecto de la sociedad de entonces en Arrecife; en estas reuniones se recitaban poemas propios o de otros poetas.
Cuando el periódico “Pronósticos” anunció su próximo cierre, Doña Inocencia publicó en primera página un poema donde reivindicaba y exigía su continuidad, poema que siguió firmando  bajo el seudónimo  de “Doña Clarines”.

A “Pronósticos”

¿Es cierto que te repudian por no tener gran tamaño? Triste estoy, pobre de mí; ¡Qué pena! ¡Qué desengaño!!

A ti, periódico niño que aún das tus pasitos mal, Y necesitas los mimos y el sustento maternal

A ti que encantas a muchos con tu juvenil gracejo,
Y que tienes ocurrencias que parecen de hombre viejo.

¿Quiénes  son los que te niegan con su apoyo el alimento?
¿Quiénes  son los que no aplauden tu acertado nacimiento?

Con noble y gran sentimiento, que es aliento de mujer, Mujeres: Todas unidas, ayudémosle a crecer.
Como a un niño, que en mantillas con cariño le envolvéis, Cada cual en su fajita. un “Pronóstico” pondréis.

Tú a tu hermano. Tú a tu hijo. Tú a tu novio transmarino. Les sabrán más las noticias, que una copa de “BON VINO”

¿Puede haber algo mejor, más ameno, más sabroso, Que este semanario chico, con sus “plumas” de Coloso?

Hay que evitar el que exclame con sorna algún descreído:
¿Se murió? No era “pa” el mundo, aquel niño tan sabido.

CHONA MADERA (1901-1980)

Colaboradora de “Gánigo” (Tenerife) y “Mujeres en la Isla” (Gran Canaria).
Su novio, el poeta Montiano  Placeres, muere en
1938, Esta desdicha marca trágicamente a Chona, como bien reflejan sus versos.
Traslada por motivos familiares su residencia a
Madrid,  pero regresa a Gran Canaria.
En 1970 viaja a Málaga donde vive hasta 1979 que ya regresa a su isla. Sus obras son El volcado silencio (1944), Mi presencia más clara (1950), Las
estancias vacías (1961), La voz que me desvela (1965), Continuada señal (1970), Mi otra palabra (1977). En 1966 obtiene el Premio de Poesía “Tomás Morales” por su obra Los contados instantes.

En 1954 Carmen Conde la incluye en su Antología de Poesía Femenina.
Chona no habla en sus versos de la guerra civil española, pero refleja en sus poemas la tristeza y desolación que ésta le produce.

Sebastián de la Nuez, que recoge y prologa sus obras completas, la define como “una poetisa esencialmente elegíaca”.

Mujer creyente, la presencia de Dios le da un marcado acento religioso a su poesía. Relata el acontecer diario desde una visión muy personal. Su original estilo hace que no se la compare con los creadores de su generación; temática y estilísticamente mantiene una línea independiente.

Texto 1

Vencidas mis rebeldías

Vencidas mis rebeldías héme toda mansedumbre. De tanta renunciación
llevo el corazón sin lumbre.
¡Ay, la espera
de las horas no llegadas!
¡Ay, los días,

y su yunque, y la verdad que truncó mi fantasía ! Llorando voy por mis sueños, que sólo sueños tenía...

Texto 2

Todo un día sin verte

Todo un día sin verte, como un año, es largo. Todo un día sin verte, no es vivir, siquiera. Como una agonía padezco, de muerte.
No será más triste ni más verdadera
el día que muera...


(Mª del Carmen Reina Jiménez y Colectivo de Mujeres Canarias)

sábado, 28 de marzo de 2015

MUJERES AFRICANAS SINGULARES

 


Nace en La Villa de La Orotava Cecilia Domínguez Luis

Sus primeros pasos en la escritura los da siendo niña, con 6 años y en 1960 obtiene el Primer Premio en el Concurso de estribillos convocado por el Liceo de Taoro de su villa natal y en 1964 el Primer Premio del concurso Literario-eucarístico.


En 1966 comienza a estudiar los cursos comunes de Filosofía y Letras en la Universidad de La Laguna. Ese mismo año muere su padre. En 1968 se traslada a Madrid e inicia la especialidad de Historia del Arte en la Universidad Complutense. Un año después regresa a Tenerife y se ve ante la imposibilidad de seguir estudiando.

Entre 1971 y 1977 nacen sus tres hijas, y en diciembre de ese último año aparece su primer libro de poesía, Porque somos de barro (Ediciones TAIGA-Tenerife) del que hace un análisis crítico el Catedrático Alfonso Trujillo Rodríguez. Ese mismo año se matricula en la Escuela Universitaria de Profesores de E.G.B y ofrece un recital en el Instituto de Estudios Hispánicos del Puerto de la Cruz, junto a Mª Belén Castro, Enrique Lite, Antonio Abdo y Agustín de León. En 1979 participa en un recital con Pedro García Cabrera, Félix Casanova de Ayala, Fernando Garciarramos, Olga Rivero y Andrés Doreste entre otros.

En 1980 finaliza su carrera de Magisterio y ese mismo año obtiene el Primer premio de Poesía “Matías Real”, convocado por el periódico LA TARDE. También ese año comienza a asistir a las tertulias del bar ARKABA, presididas por Rafael Arozarena e Isaac de Vega.

En 1981 obtiene el Primer Premio de Poesía “Pedro García Cabrera”, convocado por la entonces Caja General de Ahorros de Santa Cruz de Tenerife, hoy CajaCanarias y se matricula en la Facultad de Filología Hispánica de la Universidad de La Laguna.
En 1983 es elegida presidenta de la Sección de Literatura del Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, donde organiza diversos ciclos y conferencias. Los escritores Luis Ortega y Alberto Omar, seleccionan algunos de sus poemas en la antología Poetas tinerfeños de ahora (Ed. Centro de la Cultura Popular Canaria). 

En 1985 participa en el II Congreso Internacional de Escritores en Lengua española, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Un año después participa en la organización del DÍA MUNDIAL DEL URBANISMO y en 1987 obtiene el título de Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de La Laguna. Ese mismo año participa como profesora en el curso “La creación literaria: aspectos prácticos y pedagógicos.”

En 1988 obtiene el primer Premio en el 2º certamen de poesía “Garoé”, con un poema al Faro de Orchilla (Hierro) e inicia su labor docente como profesora del Instituto “César Manrique”, e imparte un curso de “Iniciación a la poesía Canaria del siglo XX”, organizado por la Consejería de educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.

El escritor Félix Casanova de Ayala, selecciona, en 1989, uno de sus poemas para su antología Los mejores poemas de ayer y hoy, publicado por el Centro de la Cultura Popular Canaria.

En 1990 trabaja como asesora de la Coordinación de Lengua y Literatura Española del Bachillerato General. Participa, en Lanzarote, en un encuentro con el poeta chileno Gonzalo Rojas.
En 1991 pronuncia una conferencia sobre Pedro García Cabrera en el Instituto de Bachillerato de Telde (Gran Canaria). Ese mismo año es nombrada miembro del comité de redacción de la revista FETASA y participa en “Los jueves Literarios” del Ateneo de La Laguna. También obtiene el primer premio de Poesía “Emilio Algaba Guimerá”, convocado por la Casa de Venezuela en Canarias con el libro Otoño de los dáctiles velos.

En 1992 participa como ponente en el I Congreso Internacional “Miguel Hernández”, celebrado en Alicante, con el trabajo:”Miguel Hernández-Pedro García Cabrera, dos poetas en una guerra”. Entre ese año y 1993 colabora con el suplemento cultural LA GACETA de Canarias, dirigido por Juan José Delgado.

En 1994 pronuncia en el Ateneo de La Laguna una charla-coloquio: “Cenicienta va a la oficina”, sobre una literatura no sexista. Es elegida secretaria de la Sección de Literatura del Ateneo de La Laguna y publica su primera obra narrativa. Así mismo participa en la organización del “II Encuentro de Narrativa Canaria”, en el Ateneo de La Laguna.

En 1995 interviene junto a Pino Betancor, Alicia Llarena y Verónica García, en “Memoria de las Islas”, un programa cultural organizado por la Viceconsejería de Cultura y presentado por Elsa López y Jesús Páez. Ese mismo año participa en el homenaje a Saulo Torón, organizado por el ayuntamiento de Agaete (Gran Canaria) y en las “9 semanas de Poesía” organizadas por el Ateneo de La Laguna. En diciembre es elegida Vicepresidenta del Ateneo y participa en el “II Congreso de Poesía Canaria”.

En 1966 forma parte del comité de redacción de la revista “Cuadernos del Ateneo”.

En 1997, en la Feria del libro de S/C de Tenerife, participa en el homenaje a Rafael Arozarena e Isaac de Vega, y, en diciembre en el III Festival Internacional del Cuento de la Villa de Los Silos, con un taller sobre la enseñanza de la Literatura en las aulas.

En 1998 imparte una conferencia dentro del ciclo “Las Humanidades en la sociedad actual”, con el título La salvación por la palabra, en el Ateneo de La Laguna. En la Universidad de Verano de Adeje, participa en el curso “Mujer y Literatura”, con la conferencia La mujer en la poesía canaria de hoy. También participa en el III Encuentro de Mujeres Poetas, celebrado en Lanzarote, con la ponencia:”¿El canon en la poesía escrita por mujeres?”. En diciembre de ese año es elegida Presidenta del Ateneo de La Laguna.

En 1999 participa, los días 16,17 y 18 de abril en el II Encuentro Internacional de Ateneos iberoamericano-filipino y en el III Encuentro Nacional de Ateneos, celebrados en Gijón. Para el 7 de mayo organiza, junto a la directiva del Ateneo las “24 horas de arte efímera”, una serie de actividades culturales y artísticas que transcurren desde las 17 horas del viernes hasta las 17 horas del sábado. En diciembre hace una lectura de cuentos en el IV Festival Internacional del Cuento de la Villa de Los Silos.
En el año 2000 y con motivo de la tragedia que asola Venezuela, organiza, junto con la directiva del Ateneo, una serie de actividades que, bajo el nombre de “Las noches de Atenea”, se destina a recaudar fondos para dicho país. Participa en la Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife, celebrada durante los días 1 al 9 de abril. En julio participa, con la ponencia Rafael Arozarena, la palabra y la magia, en un homenaje que la isla de Lanzarote hace a dicho escritor.

En 2001 imparte un módulo de poesía erótica en la “Escuela de artes creativas Eduardo Westwrdahl”, así como un taller de poesía.

El año 2002 participa en el ciclo “Uno de los nuestros”, organizado por el Ateneo de La Laguna, con un estudio sobre el poeta Rafael Martín Fernández-Neda. Dentro del curso de “Literatura y territorio” de la Universidad Ambiental de La Palma, imparte la conferencia Así decimos isla. Unos poemas suyos y una poética, traducidos al francés, aparecen recogidos en la revista de Marsella “Autre Sud”. También aparece antologada en Poesía de Canarias en viva voz (Radio ECCA y CCPC) y en la Antología de la Poesía Canaria, coordinada por Frank Estévez (Noceda editores).

En 2003 prologa la antología El viaje, del poeta Coriolano González Montañez y publica un ensayo En torno a los poetas de ”Más que el mar”, incluido en el libro Cuatro propuestas críticas (Ed. Baile del Sol). El Instituto Canario de la Mujer, publica dos poemas suyo en la antología Isla mujeres, coordinada por Elica Ramos. En el año 2005, del 3 al 7 de octubre participa en varios recitales en la “XII Semana Internacional de poesía” celebrada en Caracas (Venezuela). Un mes después participa en un encuentro en torno a la “Antología de literatura rumana”, publicada en la revista “Ateneo” del Ateneo de La Laguna, celebrado en el Instituto Cervantes de Bucarest (Rumanía). Colabora, durante dos años, con artículos de opinión, bajo el título genérico de “Quien piensa pierde”, en el periódico “La Opinión de Tenerife”. 

En el año 2006, publicado por ediciones KA. participa en los encuentros con alumnos de primaria, promovidos por la Consejería de Educación de Gobierno de Canarias, dentro de su programa “Lee Canarias”, con sus libros infantiles y juveniles editados. En octubre ofrece una lectura poética en el “IV Encuentro de ciudad y literatura (sostenibles)”.

En el año 2007 continúa con los encuentros con alumnos de primaria y secundaria, visitando 180 colegios de las islas de Tenerife, La Palma, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. Del 27 al 30 de noviembre participa en el “VII seminario de Poesía” organizado por la Universidad de Córdoba. También aparecen sus poemas en la antología En voz alta, publicado por la editorial HIPERIÓN.

En el año 2009 interviene en varios homenajes tributados al escritor Rafael Arozarena, con motivo de su fallecimiento. Aparecen poemas suyos en la antología de poetas canarios, Poetas Canarios en Buenos Aires, coordinada por Juan Carlos de Sancho. En diciembre participa en el Congreso sobre “Mujer y Literatura”, organizado por la Facultad de Filología de la Universidad de La Laguna, con la ponencia Las poetas y el mar. Ese mismo año el colectivo “Artes y Letras” e IDECO, le conceden el Almendro de las Artes y las Letras. También el catedrático de Literatura, Miguel Martinón recoge una muestra de su obra en su antología Poesía canaria contemporánea (1940-1990).

Durante el año, 2011, participó en el Proyecto de la Dirección General de Patrimonio y Cultura del Gobierno de Canarias, en el proyecto “Leyendo por Canarias”, visitando una treintena de institutos de todas las islas, en donde ha impartido charlas-coloquio sobre sus novelas Mientras maduran las naranjas y Aquel verano, con alumnos de tercero y cuarto de la ESO y Bachillerato. También visitó la ONCE, ya que su novela Mientras maduran las naranjas, fue transcrita al sistema Braille.

El 24 de noviembre de ese mismo año nace su primera nieta y, al día siguiente lee su discurso de ingreso, como numeraria, en la Academia Canaria de la Lengua.
Tiene publicados desde 1977, 17 libros de poemas, un libro de relatos, tres novelas, dos novelas juveniles, una novela corta juvenil, tres libros de cuentos infantiles y un libro de cuentos juvenil.

Actualmente tiene pendiente de publicación tres novelas, dos libros de poemas y un relato infantil y una colección de relatos para adultos, así como una antología de sus poemas destinada a lectores jóvenes.

A lo largo de todos estos años ha publicado, poemas, relatos y ensayos en diversos libros, revistas y periódicos, prologado y presentado diversos libros de autores canarios y peninsulares, y ha formado parte del jurado de los premios de Poesía “Pedro García Cabrera y de Novela, “ Benito Pérez Armas”, convocados por CajaCanarias, del premio de poesía “Julio Tovar”, convocado por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y de los premios literarios “Taramela”, convocados por el Ayuntamiento de San Miguel de Abona.

El contacto con alumnos de Primaria, Secundaria y Bachillerato, no sólo como docente sino como escritora, le ha supuesto una gran oportunidad para que los alumnos valoren como se merece la literatura escrita en Canarias, no sólo en cuanto a creación artística se refiere sino también en la utilización de un determinado lenguaje, propio de las Islas.
(Bruno Juan Álvarez Abreu)



MUJERES AFRICANAS SINGULARES

 


DOÑA SEBASTIANA BRAVO DE LAGUNA Y DEL CASTILLO

Foto y texto del libro de Domingo de Laguna “Personajes en la vida de Canarias”.

El ayuntamiento de la Orotava adquirió a sus herederos su mansión, para fines culturales, aunque fue construida por la familia Suárez, la citada Mansión lleva el nombre de Doña Chana “CASA DE DOÑA CHANA”.


Nació en Las Pal­mas de Gran Canaria, el 27 de noviembre de 1908, hija de Don Jacinto Bravo de Laguna y Manrique de Lara, Diputado Provincial y Diputado a Cortes por Fuerteventura, representante histórico de la Casa de Cabrera, conocida por la de los Coroneles de Fuerteventura, falleció temprana­mente, el 30 de julio de 1923, y de Doña Leonor del Castillo y Matienzo, de la casa de los Condes de la Vega Grande de Guadalupe.

Estudió en el Colegio del Sagrado Corazón, en Ciudad Jardín, edifi­cio actualmente ocupado por los Salesianos, allí destacó por su piedad sincera y por sus méritos escolares y alcanzó la distinción de Hija de Ma­ría.

En 1926, conoció al que luego sería su esposo, Don Mariano de Brier y Ponte, Licenciado en Derecho y Juez Municipal de La Orotava, hijo de Don José de Brier y Casabuena y de Doña Guadalupe de Ponte y Cólogan, hermano de su cuñado Don Conrado, marido de su hermana mayor Doña María de las Nieves, en ese tiempo estudiante de Derecho en Deusto, Vizcaya. Simpatizaron pronto, y tras breves relaciones se ca­saron, el 25 de enero de 1928, en el oratorio de su casa, adjunto a la igle­sia de San Agustín, su parroquia, en Las Palmas. Ese mismo año, fijó su residencia en Tenerife, en la casa que su familia política poseía en la ca­lle Colegio de La Orotava, y allí vivió hasta 1945, año en que se trasladó a su actual morada, "La Viñita", en la Sidrona, magnífica casa, rodeada de espléndidos jardines.

Desde su llegada a la Orotava, Doña Chana, así es popularmente co­nocida, con ese afán que la caracteriza, e impulsada por su espíritu reli­gioso y cristiano, puso sus talentos al servicio del prójimo, y en 1930, formó como vocal en la organización, presidida por su cuñada Doña María Cristina Brier de Machado, y con la inolvidable y meritoria Doña Ma­ría Hernández y Díaz Flores, la Catequesis y las Conferencias de San Vi­cente de Paúl, destinadas a dar instrucción religiosa y a visitar y atender a los enfermos y necesitados.

El entonces Párroco de la Concepción y Arcipreste de Orotava, Don Manuel Díaz Llanos y Bautista, ejemplar sacerdote, de tan grato recuerdo, nece­sitó entonces una casa que sirviera de sede a la Acción Católica y para la obra parroquial, y en 1935, Doña Julia Llarena y Lercaro,  Condesa del Palmar, cedió en arriendo gratuito su edificio, sito en la esquina, en frente a la puerta principal del templo, y posteriormente, por su testa­mento, legó la casa inmediata a la parroquia, con el fin de que fuera la Acción Católica inquilino preferente. Poco después, ya presidenta Doña Sebastiana, con ayuda de las otras señoras feligresas, adaptó el edificio, que reparó y dio su actual aspecto.

La Acción Católica no solo fue, y es, lugar de proselitismo religioso, allí cumpliendo el precepto evangélico, se enseñan conocimientos, teóri­cos y útiles, clases para adultos, nociones de economía doméstica, y las jóvenes aprenden cocina, corte, etc., todas materias tan necesarias, y más en aquellos años en que las necesidades del País, no permitían llegar a ese tipo de enseñanzas; a ese menester, dedicó Doña Chana gran parte de su esfuerzo.

Presidenta de la Asociación de Lucha Contra el Cáncer, desde su creación y durante más de treinta años, hasta ser sustituida, por motivos de salud, por Doña María Remedios de Ponte y Cullen, presidió también Manos Unidas, asociación destinada a paliar las más urgentes necesida­des en el Tercer Mundo.

Con Don Mariano, su esposo, compartió siempre sus inquietudes, quiso con él, fundar un centro religioso, instituto que auxiliara a los en­fermos y desvalidos, siempre tan numerosos. Por Don Leandro Medina Pérez, entonces Arcipreste y Párroco de la Concepción, de ejemplar memoria, su­po de las hermanas de La Cruz, de severa regla, dedicadas exclusiva­mente a la ayuda y asistencia de los enfermos menesterosos y a la cate­quesis, y en contacto con ellas, y la Madre Corazón que les allanó difi­cultades, se decidieron al fin a fundar un convento en La Orotava.

Falleció Don Mariano Brier, en Madrid, el 13 de Mayo de 1973, y Doña Sebastiana, llenando el vacío de su pérdida con más trabajos, co­menzó los preparativos inmediatos para construir el convento.

Por un buen amigo supo que se vendía una casa grande y bien situa­da en la calle de Salazar; puestos en contacto con su propietario, Don Alonso de Ponte y Llarena XIII Conde del Palmar, y enterado este de la finalidad de los compradores, primero quiso regalar la casa, pero para evitar más gastos, vendió a Doña Chana la casa por el simbólico precio de quince mil pesetas, que luego donó a los Hermanos de San Juan de Dios. La casa fue reformada, restaurada y modernizada, de modo que en 1974, pudo ser inaugurado un magnífico edificio, cuya construcción y dirección fue graciosamente dirigida por Don Antonio de Zárate y Cólogan.

Este Convento de Nuestra Señora de la Candelaria, y sus Hermanas de la Cruz, en los años que funciona se han ganado el cariño, la gratitud y el respeto del pueblo de la Orotava y su Comarca.

Doña Chana, esta incansable dama, a quien le fue negada la materni­dad, y desplegó todo su afecto de mujer cristiana y piadosa en su prójimo más necesitado, es hoy desde la otra atalaya ejemplo de inteligencia y de bondad.

Garachico, Villa natal de su esposo, que cono­ce su generosidad, le rindió, en su ayuntamiento, el 15 de diciembre de 1984, homenaje por sus desvelos y servicios. La Acción Católica de Orotava, e 1de octubre de 1988, recordó con una placa su memoria, en emotivo acto, en el que Don Jacinto Barrios Acosta, entonces Párroco Arcipreste de La Orotava, dijo entre otras cosas: "…Por eso desde aquí hago una lla­mada al Excmo. Ayuntamiento ya quien, corresponda para que se le ten­ga en cuenta, y dejen constancia para la posteridad haciéndola hija adop­tiva y dedicándole una de las calles…".
(Bruno Juan Álvarez Abreu)


viernes, 27 de marzo de 2015

MUJERES AFRICANAS SINGULARES


MARÍA LUISA FUENTES MELIAN, EN EL RECUERDO

Aniversario de su fallecimiento. A María Luisa Fuentes Melián, la conocí al final de la década de los años sesenta del siglo XX cuando era jugador de baloncesto en mi juventud del CB. AA. AA. Salesiano de la Villa de La Orotava (actual CB. San Isidro), su hermano Isidro con su señora Ana Rosa acababan de afincarse como médico con despacho en la calle Calvario de La Orotava, después de estar ejerciendo la medicina y viviendo en Madrid algunos años donde nacieron sus hijos mayores.

Estaba en unos de los entrenamiento en la desaparecida Cancha de la plaza de Franchi Alfaro, cuando veo a esta gigante de mujer bajar por las escalera de la plaza en busca de su hermano menor José Luis Fuentes Melián, conocido en el mundo del baloncesto por “EL CHIQUITO”, que era compañero mío en el equipo y en ese momento realizábamos los labores técnicos que nuestro entrenador nos imponía.

Pregunté quién era esa señora tan alta, enseguida me imaginé que era hermana de los amigos y hermanos Isidro, Evaristo y José Luis Fuentes Melián, puesto que tenía un perfil muy parecido con ellos.

María Luisa a partir de entonces hizo una importante amistad con un servidor, me contaba que había jugado al Baloncesto Femenino en el desaparecido Campo Tenis de La Torrita, que le gustaba muchísimos el deporte de la canasta y recordaba aquella bonita y acérrima temporada de baloncesto masculino en La Orotava que comenzó en enero del año 1955 y acabo en junio del mismo año, donde se disputó un campeonato de segunda categoría oficial del norte de Tenerife, en la que participaron ocho conjuntos, cinco eran de la Orotava, el CB. Independiente, CB. Huracán, CB. Acción Católica, CB. Liceo Taoro y CB. Calvario. Dos equipos del Puerto de la Cruz; CB. Santa María, CB. Academia Mercantil. Un solo equipo de Icod de los Vinos el CB. San Fernando. Quedó campeón con un solo partido perdido en la histórica cancha de la calle Hércules de Icod de los Vinos el CB. Independiente de La Orotava que dirigía el recordado Pepe Dorta y jugaba su hermano Isidro Fuentes.

Por aquel tiempo, el CB. Real Club Náutico de Tenerife jugaba en la primera división del baloncesto español. María Luisa siempre me invitaba a ver los partidos en la Cancha de la Avenida Anaga, me acompañaba su hermano José Luis, los domingos al medio día, donde reinaba un ambiente baloncestístico de grande valía.  En los regresos a la Villa, siempre que perdía el encuentro el Real Club Náutico, venía conduciendo su BMW color blanco como los copos de Nieve, encolerizada dando golpe con sus enormes manos al volante del vehículo por la carretera vieja del norte, las autopistas desde la baranda hasta La Orotava  aún no estaban en  activo, repitiendo y repitiendo en alta voz los fallos cometidos por los jugadores nautas y los arbitrajes que hacían presencia en la cancha santacrucera.

Reproduzco las notas que el amigo y convecino Juan del Castillo y León, le dedicó a su prima María Luisa Fuentes Melián, por atribución de su fallecimiento: “...El lector pensará que me estoy refi­riendo a la célebre infanta María Luisa de Borbón, duquesa de Montpensier, que regaló a Sevilla, a la que adoraba, una parte importante de los jar­dines de su palacio de San Telmo: 400.000 metros cuadrados. De ahí el nombre del mundialmente conocido parque hispa­lense. Otros, amiguetes míos pensarán, malévolamente, que voy a escribir de una archivera que padecí, en mi época de Cul­tura. Se creía la virreina de la biblioteca. Por eso, yo bauticé a la dependencia con el nombre de Parque de María Luisa.

No, amigos. Mi María Luisa, de la que escribo temblorosamente casi, más con el sentimiento que con la cabeza, es una prima mía que nos dejó a las puertas del otoño, justo el día del Cristo de La Laguna. Guapa, simpática, sociable, siempre con una palabra amable para quien se trope­zara; que rubricaba con una sonrisa tras­parente. Una de las estampas más recon­fortantes del paisaje urbano de La Orotava, en mi niñez, era aquella chica tan espectacular, del brazo de Eutimia Rodríguez-la Timita de mi generación, la Mima de las niñas - bajando por Los Tostones, con enormes tacones, dando serios trope­zones. Alta de todo: de estatura, de miras, de sensibilidad, de virtud. En suma, res­pondía por el nombre de María Luisa Fuentes Melián (La Orotava, 1933-La Laguna, 2009).

Pertenecía a una familia de la antigua aristocracia local. Los Fuentes venían de Vilaflor; y los González de la Isla Baja, emparentados con los cimeros Bethen­court y Castro (dato facilitado, como tan­tos del artículo, por otro primo, el historia­dor Antonio Luque). Estirpes que han dado al país nombres importantes: Ber­nardino González (+ 1874), uno de mis popes, a quien la memoria popular recuerda todavía con este dicho: "don Bernardino, barbas de macho, por cuatro cuarto, ató a un muchacho"; Cayetano Fuentes, primer ingeniero de Caminos, Cánales y Puertos de la Villa y autor del 'plano del Valle de Orotava'; Fernando Fuentes Acosta, secretario del Ayuntamiento, fac­tótun de la visita a la Villa, en 1864, de don Enrique de Borbón, lo que recogió en una memoria. Su nombre se perpetúa en una recoleta plaza de la Villa de Arriba, donde hoy se ubica el pintoresco busto de Rómulo Bethencourt con su enorme cachimba de quita y pon; Saturio Fuentes

González, patriarca de una saga de botica­rios que continúa con el mismo nombre­ su oficina de farmacia funciona desde 1879 - , y consejero del primer Cabildo, en 1913; su abuelo materno, el acaudalado Pedro Melián Hernández (La Habana, 1879-La Orotava, 1962) que compró a Gabriel Pimienta y Ríos, en 1908, la Casa Azul, la casona más emblemática del entorno; y en fin, su padre, Isidro Fuentes Perdigón (La Orotava, 1899-1962), juez de Adeje e Icod de los Vinos, dejando en ambos sitios una estela de caballerosidad, como me comentaba, recientemente, mi amigo el doctor Pedro de las Casas. Y con sabrosa anécdota.

La tertulia nocturna del Casino de los Caballeros necesitaba, a diario, tocar la luz del patio central para que se encendiera. Sólo alcanzaban a la bombilla los herma­nos Fuentes: Isidro y Pedro. Una vez al lle­gar el Vizconde pregunta al tío Isidro: ¿Te toca encender? y el interpelado contesta: Hoy le corresponde al notario. Éste era ele­gante pero canijo por lo que recrimina al papá de María Luisa: Isidro, ¿Le he ofen­dido yo a usted alguna vez?

María Luisa estudió en el Colegio de la Milagrosa. Luego la pusieron interna en La Asunción donde duró tres días. Moraba a La Orotava y a sus inseparables amigas: las primas María del Carmen y Conchita, Paquita, Loreto, Lolita, Vilita... Sus atracti­vos eran un imán para los pretendientes. Recuerdo a dos. Guillermo Olózaga que luego se casó con la hija del general Mez­zián. Esa es otra historia. Y el pintor grana­dino Carlos Jiménez Herrera. Vino por un mes y se quedó un año.

Arrastrada por la tía, la guapetona de la familia se fue a Madrid de secretaria de Pedro de la Barreda, en la Clínica de la Concepción. En la Villa y Corte conoció al que fue su marido, José Luis Díez Taladriz (La Magdalena, León, 1931). Un vocacio­nal estudiante de arquitectura y antiguo alumno de los jesuitas, en Areneros, lo que imprime carácter. Se casaron, en 1962, por todo lo alto. Es decir, en el Parador de Las Cañadas. Tuvieron tres hijas - Mavi, María Josefa y Victoria - ayer brillantes estudiantes y hoy competentes farmacéu­ticas, siguiendo la tradición familiar por ambas ramas.
Después de estar de aquí para allá, por fin y despacito Taladriz levantó su casa en los llanos de la Paz. Tiene algo de construcción romana de  columnas de hórreo, rodeada de escaleras de caracol. La nota autóctona es la cubierta: simula un som­brero de paja del traje típico de La Orotava.

Dos botones de muestra del señorío de María Luisa. Mis tíos, los Barreda lucían en su casa madrileña un soberbio óleo sobre lienzo, de la alfombra orotavense de los Monteverde, datado en 1951, obra del pin­tor gaditano Ángel Romero Mateos (Cádiz-1875-Santa Cruz de Tenerife, 1965), discípulo de Sorolla. Los due­ños siempre me decían que el cuadro seria para mí: Juan Antonio, la pintura debe estar en Canarias y tú eres pintiparado el ade­cuado para conservarla. Al morir los tíos, se lo dije a los familiares más cercanos y se limitaban a fruncir el ceño. Hasta que un día, en la piscina del "Tigaiga", le saco el tema a María Luisa. Me comenta que se acordaba perfectamente de la promesa: la repetían los dos siempre que ibas a comer allí. A los pocos días, el cuadro estaba en mi casa. Tras ser restaurado por Silvano Acosta, hoy enriquece mi modesta pinaco­teca. Por supuesto, lo colgué en el corre­dor.

El otro detalle es cercano. La última salida de mi prima fue a mi casa a la última Romería. Apenas podía caminar, veía con dificultad, en fin la muerte ya había hecho presa en su corazón. Pero fue tan prudente al saber que yo, este año, con la que está cayendo, quería pocos invitados, que no me dijo que la trajo su hija Fefa para que se quedara, sino que la dejó recogiéndola al anochecer. Eso es prudencia, discreción, clase. Contrapunto de lo que me ocurrió con un ex ahijado - el ex está de moda: ex novio, ex pareja, ex compañera sentimen­tal- que allanó -en sentido penal-la casa con una comparsa de rondones... En fin, el niñato treintón presume de tener muchas campanillas; yo no le conozco otras que las de la perrita de la abuela...

Volviendo a María Luisa, tuve esporádi­cos contactos con ella en los últimos días. Una tarde del julio marinero del Puerto de la Cruz que bajé a La Paz a acompañar a María Rosa Alonso - vive el siglo casi en una residencia vecina - me acerqué a su casa. Le llevé unas frutas pues la diabetes que padecía le impedía comer dulces. Y el 25 de agosto, festividad de San Luis, rey de Francia, como todos los años, la felicité. Estaba ya yo malo y la llamé haciendo de tripas corazón. En suma, la añoro desde que se fue profundamente. Ejercía tam­bién de fan literaria mía, pendiente siempre del corredor. Y muchas Noches hablá­bamos largamente por teléfono. De lo divino y de lo humano. Ella me contaba desde los ficus trenzados que le habían regalado sus yernos, los Martínez, hasta de los chismorreos de sus nuevas amigas portuenses: la eternamente joven y guapa Julita Ríos, Lola la de "Tobogán", como ella la bautizó -: apasionada de la fe Bahai. El punto final de la charla, casi siempre, era una maldad mía. Como ésta: "¿Qué tal tu cuñado Ángel? ¿Te amenaza con venir?

A los amigos, los escoge uno, a la familia no, es el adagio como dicen en Cuba - isla a la que, familiarmente, tan vinculada estaba -, María Luisa Fuentes no era mi prima, ni mi confidente. Era mi hermana.

Acaso, por eso, me siento, ahora, desarropado, inseguro, solo...”
(Bruno Juan Álvarez Abreu)