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jueves, 16 de abril de 2015

El plato de madera



¡Pobre abuelo! Había pasado la vida trabajando de sol a sol con sus manos; la fatiga nunca había vencido la voluntad de llevar el sueldo a casa para que hubiera, comida en la mesa y bienestar en la familia, pero tanto trabajo y tan prolongado se había cobrado un doloroso tributo: las manos del anciano temblaban como las hojas bajo el viento de otoño. A pesar de sus esfuerzos, a menudo los objetos se le caían de las manos y a veces se hacían añicos al dar en el suelo.

 Durante las comidas, no acertaba a llevar la cuchara a la boca y su contenido se derramaba sobre el mantel. Para evitar tal molestia, procuraba acercarse el plato, y éste solía terminar roto en pedazos sobre las baldosas del comedor. Y así un día tras otro.
Su yerno, muy molesto por los temblores del abuelo, tomó una decisión que contrarió a toda la familia: desde aquel día, el abuelo comería apartado de la mesa familiar y usaría un plato de madera; así, ni mancharía los manteles ni rompería la vajilla.

El abuelo movía suavemente la cabeza con resignación, y de vez en cuando enjugaba unas lágrimas que k resbalaban por las mejillas; era muy duro aceptar aquella humillación.

Pasaron unas semanas y una tarde, cuando el yerno volvió a su casa, encontró a su hijo de nueve años enfrascado en una misteriosa tarea: el chico trabajaba un pedazo de madera con un cuchillo de cocina. El padre, lleno de curiosidad, le dijo:

— ¿Qué estas haciendo, con tanta seriedad? ¿Es una manualidad que te han mandado hacer en la escuela?                    
— No, papá -respondió el niño.  
— Entonces, ¿de qué se trata? ¿No me lo puedes explicar?                                                 - Claro que sí, papá. Estoy haciendo un plato de madera para cuando tú seas viejo y las manos te tiemblen.

Y así fue como el hombre aprendió la lección y, desde entonces, el anciano volvió a sentarse a la mesa como toda la familia.


Debemos estar plenamente convencidos de que educamos en el 90% por lo que hacemos, y en el 10% por lo   que decimos.

domingo, 15 de marzo de 2015

EL ÁRBOL DE CASANDRA



En la zona central de la isla de Gran Canaria, por la zona de la Presa de la niñas, se cuenta aún uno de los mitos mas antiguos del lugar, que se narra desde que existe conociemiento de dicho lugar, la historia del árbol de Casandra.



La leyenda, pasada de boca en boca a través del tiempo de generación en generación, narra la desgracia de una joven, maldita y bruja, que acaba su vida atada y quemada por el pueblo y su familia en uno de los árboles mas legendarios de toda Canarias.

Existen varias versiones de la historia de Casandra, si bien es cierto que el final en todas ellas es el mismo; la joven, acaba consumida por las llamas que buscan la purificación de su alma, en ocasiones por parte del pueblo, en otras versiones por su padre, para limpiar el pasado incierto de la joven.

Una de las versiones mas extendidas cuenta que Casandra era una niña llegando a la adolescencia, que fruto de esta edad, pasaba mucho tiempo con un niño que poco a poco se convirtió en un primer novio. El padre de Casandra no consentía que su hija, aún para él una niña, "su niña", tubiera novio con su edad, por lo que asesinó al niño para acabar con esa situación. La niña juró venganza hacia su padre y toda su familia e hizo un pacto con el demonio para maldecirlos a todos. Su familia pues no vió otra salida que encadenar y quemar a la niña maldita en el árbol para acabar con sus maldiciones.

Otra de las vertienes cuenta que Casandra, ya adolescente, se quedó embarazada y trajo al mundo 2 niños. La joven, siempre preocupada por si el padre de sus hijas la abandonara por otra, rogó al diablo que le concediera la eterna juventud, y éste le pidió a cambio de su juventud el sacrificio de sus bebés, a lo que ella aceptó. La noche de luna llena que sse reuniría con el demonio para entregarle a sus hijos, el compañero sentimental de ésta la descubrió, y en defensa de su progenie mató a la bruja al árbol y la quemó para acabar con ella. 

Por último, otra versión bastante extendida, que busca a su vez dar nombre a la presa donde se encuentra el árbol es la siguiente. La leyenda cuenta que un colegio fué de excursión a la presa de las niñas (lugar muy pintoresco donde se encuentra dicho árbol) como muchos grancanarios hemos ido de niños con nuestros respectivos colegios. Todo transcurría tranquilamente entre juegos y risas de niños, hasta que llegada la noche, uno de los profesores se parcató de que Cansandra, una de las niñas a su cargo, había desaparecido. Los niños pensaron que no se habría enterado de que habían acabado el tiempo de los juegos y ahora estaban todos en las hogueras haciendo asaderos y demás, por lo que seguiría escondida; pero por mucho que la buscaron no apareció. Entrada la noche, a lo largo de la esplanada se escucharon gritos y llantos de una niña, en dirección de un gigante árbol solitario. al día siguiente, todos se dirigieron al lugar de donde provenían los gritos, y encontraron el cuerpo sin vida carbonizado de la niña, atado a dicho árbol, con señales de haber sido torturada. 

Ése fué el primero y el génesis de la historia del lugar. Casandra fué la primera, pero no la última niña desaparecida, ya que en posteriores excursiones al lugar fueron varias las niñas que desaparecían las noches de plenilunio, y siempre que ocurría se escuchaban llantos y risas escalofriantes de una niña a lo lejos de la esplanada bañada por la luna, una niña que arrastraba unas cadenas. 

Años después, y tras dejar de visitar por un tiempo los colegios la zona, un grupo de jóvenes aficionados de la investigación fueron al lugar para conocer de cerca la historia, y la pareja que se atrevió a acercarse al árbol jamás fue vista, quedando de ellos tan solo su caseta de campaña, rasgada por unas "supuestas" enormes garras a lo largo de la lona de la caseta, garras que no correspondían ni a un animal ni persona. 

Muchos son los lugares en España que el ejército y demás cuerpos de las fuerzas armadas dejaron abandonados por todo el país. Lo que antiguamente fueron cuartales, barracones, puestos de vigilancia o centros de investigación, hoy son centros de educación, clínicas o centros de acogida para los más necesitados. Pero un gran número de estas grandes edificaciones han sido víctimas del olvido y el abandono, donde ya solo se escucha el eco del tiempo pasar por sus desgastadas paredes, extraviándose años de servicio, historia y vida.

 Algunos de estos centros cuentan grandes leyendas de misterios que ocurrieron en su interior y que aún hoy se sienten, haciéndose notar para no pasar al olvido. Uno de estos lugares es el cuartel de la Marina “Manuel Lois”, en Las Palmas de Gran Canaria.

Orgullo de la marina y base militar durante varios años, el actual cuartel Manuel Lois ha sufrido un gran espectro de cambios a lo largo de los años. Según cuentan, pasó de ser uno de los puntos estratégicos mas importantes, tanto por su gran dimensión y capacidad para albergar tropas y armamento, como por encontrarse en la capital de Gran Canaria en un momento histórico en el que era esencial como punto estratégico como era la guerra civil, ha ser un punto de decadencia donde enviaban soldados enfermos, malheridos y con una pesadumbre psicológica causada por la guerra y el abandono en medio del desierto barranco. El mal estado de las tropas internas por esos motivos sumado a que uno de los barracones se usó para confinamiento de republicanos arrestados por sus ideologías (y la clara confrontación entre éstos y los militares enfermos y heridos) acentuó el mal ambiente, dando lugar a una serie de numerosos y, en ocasiones, extraños suicidios en este edificio de la marina. A pesar de que éste hecho se ha mantenido hasta día de hoy sin una confirmación oficial, permaneciendo su imagen pública y “legal” como un cuartel impoluto digno de admiración y orgullo, los secretos a voces de lo acontecido en su interior por parte de las familias de los afectados, tiende un velo negro de amargura sobre el lugar.

Años después, y sin explicación oficial, el cuartel fue abandonado. El conflicto acabó y las fuerzas armadas no consideraron práctico ni rentable mantener este complejo de edificios que en el pasado fue testigo de un orgullo ya extinto por el paso del tiempo.

 Poco a poco, el frío y solitario barranco fue engullendo en el olvido toda la grandeza pasada del lugar. Donde antes habían tropas de maniobras o disfrutando de sus momentos de ocio en la piscina o campo de fútbol del cuartel lleno de vitalidad, comenzó a sobar el triste y frío aire del olvido, comenzando los rumores de los ecos del pasado que aún se escuchan en el lugar. Según cuentan, entre sus laderas, casas, trincheras y barracones pueden escucharse por las noches los delirios y gritos de aquellos que se suicidaron en el lugar, además de los quejidos y pesadumbre de los enfermos que vieron acabar sus días en maltrechas camillas en la enfermería del cuartel, trasladados hasta la isla por su imposible incorporación al cuerpo activo del ejército. Este rumos se acrecentó cuando el cuartel fue escogido para la práctica de Airsoft, (deporte de simulación militar con un fin lúdico, sin tener nada que ver con fines bélicos ni violentos) por lo que fueron muchos los testimonios de jugadores que, en sus partidas nocturnas, pudieron sentir el renacer del dolor que había visto aquel lugar, escuchando y sintiendo toda una serie de fenómenos y presencias.

No pocos fueron los curiosos que, tras escuchar lo que ocurría en el interior del cuartel, decidieran inspeccionar por el terreno. Aparte de varios graffitis, tags y pinturas sin sentido, los improvisados investigadores encontraron en uno de los túneles que se adentran a cerca de 50 metros bajo el barranco restos de rituales satánicos y misas negras, tales como velas, huesos, pentagramas, inscripciones de índole amenazador como la “no saldréis vivos de aquí” e incluso el número 666 escrito por todas las paredes, testigo mudo de lo que ocurría en su interior.

Los hallazgos de brujería no hicieron mas que acrecentar la leyenda de fenómenos paranormales acontecidos en su interior, provocando que mas de uno se lo pensara dos veces antes de quedarse por la zona cuando el sol se ocultaba y daba paso a la oscuridad de la noche.

 Posteriormente, en el año 2007 hubieron problemas debido a que en la zona cercana a los barracones se haya un gran pozo del que no se conoce la distancia hasta el fondo, ya que son muchos metros hacia el interior de la tierra, en el cuál casi ocurre una tragedia al estar a punto de caerse un joven en su interior, lo que provocó la intervención de los cuerpos de seguridad para tapiar el pozo. Ya en el año 2008 el cuartel de la marina se cierra bajo vigilancia debido a un programa del gobierno de canarias para habilitar las instalaciones y construir un centro de acogida para emigrantes en espera de repatriación, proyecto que misteriosamente se canceló sin saber porqué, mas aún en la época de grandes movimientos migratorios ilegales hacia la isla, lo que sumaba aún más necesidad a la creación de un centro de este tipo.

Actualmente en el año 2009 el recinto sigue cerrado bajo vigilancia ya que hace poco lo a adquirido la delegación general de tráfico para habilitar en su interior una zona de circuitos donde se examinarán en un futuro los alumnos de cualquier carnet de conducir que necesita de examen práctico en circuito.


 Los guardias de seguridad no han querido de momento prestarnos declaración alguna en las pocas ocasiones que hemos intentado hacerle cualquier pregunta, pero sí es cierto que, al rebelarles hacia qué tema estábamos interesados que nos hablaran, un cierto titubeo y nerviosismo nacía de sus rostros, a la vez que nos invitaban a abandonar el lugar. ¿Serán los guardias testigos del eco del sufrimiento pasado del lugar?¿Qué provocaba ese nerviosismo en sus miradas? (Tomado de: http://kevxox.blogspot.com.es/2012/07/el-arbol-de-casandra-gran-canaria.html)

LA LEYENDA DE LA VAQUERÍA ABANDONADA

 

 

Múltiples son los lugares que, de boca en boca, divagan por los años inmersos en su propia leyenda, como la Vaquería de los Giles en Gran Canaria. En los años posteriores a la guerra civil española, ésta vaquería servía a muchas familias con una maltrecha economía por la dictadura como punto de distribución de leche y queso a gran parte del noreste de la isla. Desde todas partes de la capital de Gran Canaria, e incluso Tamaraceite antes de convertirse en un núcleo urgano importante, se encaminaban las madres de muchas familias en una larga travesía hasta llegar a la vaquería para comprar a muy buen precio leche de calidad y fresca. Pero el boom económico, y el posterior paso de las pequeñas tiendas a los supermercados y grandes superficies hicieron que la vaquería perdiera su clientela y función, llegando a su actual estado de abandono.

la zona, que consta de múltiples edificios, consta de grandes abrevaderos y bebederos para el ganado, así como una amplia zona de pasto cercado (que hoy en día es cuna de pulgas y demás insectos), varios aparcamientos para los antiguos trabajadores, varios edificios de 2 plantas donde recidían las familias de trabajadores, y una gran casa de 2 pisos con almacén donde vivían los propietarios y dueños de la vaquería.

Su estado de abandono ha sido aprovechado durante muchos años por los jugadores de airsoft para la práctica de ése deporte en un lugar íntimo y donde no molestasen a los demás ciudadanos, por lo que el suelo de la vaquería se encuentra totalmente lleno de bolas de las réplicas de armas que se emplean en éste deporte. A pesar de ello, los jugadores de airsoft se han concienciado muchas veces en el mantenimiento de la zona sin ánimo de lucro, reuniéndose varios equipos en ocasiones para limpiar de escombros y limpiar las paredes de graffitis para conservar la zona, (además de hacer batidas voluntarias de rastreo en las épocas que desaparecieron varios de los niños de la isla que dieron un gran impacto mediático); porlo que el lugar está medianamente bien conservado para la cantidad de años que lleva abandonado.

Pero no sólo los jugadores de airsoft usan éste lugar para realizar sus actividades, ya que varios testimonios de jugadores hablan de que en ocasiones se han encontrado gallinas y dversas aves colgadas con las tripas por fuera en la zona, lo que podría interpretarse como sacrificio en rituales de santería y misas satánicas. Además, en partidas nocturnas hablan de presencias y sombras que sienten que les vigilan a altas horas de la noche, testigos mudos del transcurso de los años de abandono del lugar.

No se sabe si es mito o realidad los sucesos de presencias y sentimientos de que hay alguien más dentro del abandonado recinto de edificios, pero lo que sí es cierto es que varias fueron las familias que vivieron en el lugar, familias que desaparecieron de la noche a la mañana en el abandono repentino de la vaquería, y quién sabe si quién mora aún por el lugar tiene relación con ellas, o si las misas de brujería que se han realizado han sido en su nombre.


LA LUZ DE LOS CHARCOS (LAS CANALES)



Volvemos hacia arriba y tomamos el camino del túnel que conduce a los puebles de El Tanque, etc., atravesamos dicho túnel y mis cicerones me hacen ver una pequeña cruz de madera entre las piedras de una pared de una huerta. Me cuentan que cerrada la noche y muy oscura, caminaban por aquella vereda un caballero y su criado; éste alcanzando a ver la cruz a la luz de un relámpago dijo: “debe ser de tea”, a lo que respondió el caballero: “toma este cuchillo y míralo”, visto que efectivamente era de tea, cortaron los dos brazos e hicieron hachos para alumbrarse hasta llegar a su destino. Habiendo ya fallecido relatan las gentes de Icod, que aparecen por entre aquellos riscos dos sombras con hachos encendidos, las que varias noches vagan arriba y abajo, causando a los transeúntes el pavor consiguiente.
(Miguel Edmundo Delgado López)


sábado, 14 de marzo de 2015

La Casa del diablo, Gran Canaria y otras



Éstas son dos anécdotas que sucedieron en una famosa casa situada en el barrio Teldense. Esta casa lleva mucho tiempo abandonada por eso ha sido  un lugar de reunión para las brujas, sesiones de quija, pero sobre todo para rituales satánicos. Es por esto que actualmente el ayuntamiento ha cerrado todas sus puertas y ventanas. Generación tras generación se ha oído hablar de escalofriantes historias contadas por personas que han entrado en la casa.
Dos de ellas son las siguientes:
  • Un grupo de chicas del colegio de las monjas, una tarde decidieron entrar a la casa para descubrir si era verdad las historias que se contaban sobre ella, todo iba bien, hasta que subieron al segundo piso. Mientras caminaban por un pasillo una de las chicas vio una especie de bola luminosa, que se dirigió hacia ellas y la cual impactó contra una de las ventanas, provocando que se proyectaran contra ellas los cristales y no hacia el exterior.
Seguidamente las chicas salieron despavoridas de la casa sin darse prácticamente cuenta de que estaban sangrando a causa de los cortes producidos por los cristales que se les proyectaron. 
  • Todo comenzó una calurosa tarde veraniega de domingo del año 1996, época en la cual tenía 16 años. Unos amigos y yo atraídos por las numerosas historias contadas, decidimos entrar en esta casa cuando aún no habían sido precintadas como se encuentran actualmente. Quedamos justamente en frente del muro de piedra que daba a la casa, el cual ya no existe, puesto que han levantado uno mucho mayor de cemento y barrotes de unos 5 ó 6 metros de alto; en aquella época solo medían unos 3 metros, pero nosotros entramos por el acceso principal de la casa.
Cuando comenzamos a subir las escaleras que daban al jardín, se nos pasó por la mente el desistir de nuestra aventura, puesto que mi amigo Javier nos dijo que había visto cómo se movía una de las cortinas de las ventanas del piso superior, y afirmaba que creyó ver a una persona. Aunque miramos hacia las ventanas mi otro amigo, Alejandro, y yo, no logramos ver nada. Por eso continuamos avanzando hacia la puerta verde y deteriorada de la casa, la cual estaba cerrada con un candado.
Dimos una vuelta por sus alrededores y dimos con una ventana que estaba entreabierta, y que daba justamente a la cocina de la casa. El primero en entrar fui yo, después lo hizo Alejandro y por último Javier. Mientras íbamos atravesando la cocina podíamos ver numerosos utensilios de cocina por el suelo, tales como platos rotos, cubiertos etc; tras la puerta de la cocina se encontraba el comedor que conectaba directamente con el hall de la casa en el cual se situaban las escaleras de madera de acceso al piso superior, la iluminación era prácticamente diáfana, aún así quería continuar y subir al piso superior.
He de decir que me dio mucho miedo el subir al segundo piso de la casa, sobre todo por las escaleras de madera, las cuales parecían que se iban a caer, y que al pisarlas rechinaban. Al llegar al piso superior ya mi miedo se intensificó mucho, más aún, pude ver en la pared del pasillo unas marcas de sangre realizadas con manos ; no sé si la sangre era humana o animal, aunque creo que más bien sería por lo segundo, puesto que nos encontramos una serie de plumas y esqueletos de gallinas y palomas.
Al ver esto un escalofrío no recorrió el cuerpo y Javier dijo de marcharnos, pero aún no me podía marchar tenía curiosidad por ver una habitación situada a la derecha, y en cuyo umbral de la puerta se encontraban los cuerpos de estos animales. Poco a poco me acerqué a mirar de refilón y pude ver que era un baño, pero un baño cuya bañera estaba sucia de polvo y de lo que parecía ser sangre seca, al mirar a un lado, pude ver el lavamanos en el cual habían una serie de velas ya utilizadas y consumidas del todo, al levantar la vista pude ver el espejo picado y estropeado por el paso del tiempo, pero eso no tenía importancia, lo que me impactó fue el ver en el espejo el número 666 realizado con lo que parecía ser sangre , la cual tenía la misma característica de la encontrada en la bañera.
Fue entonces cuando Javier salió corriendo y Alejandro comenzó a gritarme que nos teníamos que marchar. Habían comenzado a oírse unos ruidos de cadenas que se arrastraban por el suelo de madera y que provenían de la esquina que se encontraba al final del pasillo . Fue entonces cuando los dos comenzamos a correr, bajando precipitados por la escalera de madera en dirección la cocina. Tras salir de la casa aún seguíamos corriendo hasta lograr salir del jardín y llegar a la calle. Javier estaba ya en la calle y mirando al piso superior de la casa, al verlo, nosotros desviamos la vista también hacia el piso superior y pudimos ver aún aterrorizados cómo se movían las cortinas de la casa, aquello era imposible, no era normal, todas las ventanas estaban cerradas.
Desde ese día, siempre que paso delante de la casa, puedo sentir el escalofrío y la horripilante sensación de que cierta presencia hostil me observa a mí paso.
La Bruja de Haría

LANZAROTE
En las zonas alejadas de ciudades, siempre han sido mayores las creencias urbanas, véase como ejemplo el mal de ojo o los rituales de cualquier curandero de pueblo. Normalmente en las ciudades, hay más información, la cual nos aclara todo posible acontecimiento extraño, y se hace más difícil creer en brujas, fantasmas y cualquier leyenda urbana.
Hay un pueblo en la zona norte de Lanzarote, en el que a sus habitantes se les debería hacer aún más difícil no creer en brujas, y este es Haría. A lo largo de los años, el pueblo ha ido creciendo, pero siempre que nos situamos en una posisción desde la cual se vea el pueblo desde arriba, podemos notar cómo el contorno del pueblo forma la figura de una bruja. Esta figura, no es que se asemeje a una bruja, sino que es 100% exacta al contorno clásico de una bruja.
Desde luego, los habitantes del norte no creen en brujas ni mucho menos, pero sí le aporta algo de magia al pueblo, famoso por sus 10000 palmeras, sus paisajes y porque su entorno no se encuentra devastado por la mano del hombre. Un hecho que para los más escépticos puede ser fruto de la casualidad, pero que seguro tiene un punto mágico para que cada noche Haría tenga a su brujita particular.
Como punto final, si te gusta la naturaleza, Haría es tu lugar, es un pueblo donde el turismo es genuinamente rural y uno de los pocos lugares de Lanzarote que podría hacerte vivir una noche mágica fuera de lo común.
“Las Brujas de Laguna Grande”
La Gomera

La historia transcurre en La Gomera, una pequeña isla, abrupta y montañosa, y con profundos bosques… una isla que emana misterio, y que guarda un secreto a voces.
Hace muchos años atrás, en la isla no existían aún las carreteras ni ningún tipo de comunicación entre los pueblos, y las gentes vivían del campo y de la pesca. Cada semana un pescador llevaba los mejores pescados al campo para cambiarlos por las mejores carnes, o viceversa. Sin embargo, no era sencillo, pues los pueblos quedaban distanciados entre si, y para hacer el trueque había que atravesar el bosque. La gente siempre había temido el bosque, por la siniestra niebla que lo envolvía, que se deslizaba silbando entre los árboles, por su inquietante profundidad, por los sonidos que allí se escuchaban. Más de una vez la gente tenía que pasar de noche por aquellos parajes para llegar temprano por la mañana a su destino, y esto les inquietaba.
Se cuenta que una noche un campesino, montado a lomos de su burro, atravesaba el bosque. Estaba todo oscuro, hacía mucho frío y las ramas de los árboles golpeaban constantemente contra el hombre. De pronto el burro comenzó a rebuznar y a correr inquieto, y acabó por tirar al suelo a su amo. El campesino, asustado, corrió por el bosque sin parar, tratando de encontrar al animal, hasta que vio un resplandor entre los árboles, y oyó unas voces, como cánticos, a lo lejos….

Se acercó hasta que la luz era cada vez más fuerte y podía escuchar perfectamente voces de mujeres que cantaban, reían y hablaban de manera extraña. Escondido entre las ramas pudo contemplar como en un gran claro del bosque numerosas mujeres mayores, vestidas con túnicas negras y pintadas de manera extraña, corrían alrededor de una gran fogata, levantando y bajando las manos, gritando, cantando extraños ritos satánicos. Eran brujas en un aquelarre. De pronto oyó un rebuznar y vio como una de ellas decapitaba a su burro… La mujer clavó la cabeza del animal en un palo y danzó alrededor del fuego con ella, pasando el palo a las demás, mientras la sangre se deslizaba por el palo, y era absorbida por las hambrientas bocas de las brujas. Finalmente la lanzaron a las llamas y al instante el fuego desapareció absorbido por la tierra. Las brujas se sentaron en doce piedras, dispuestas en círculo alrededor de una piedra central, la de la bruja mayor. El campesino estaba hipnotizado observando el ritual cuando una mano se posó en su espalda. Se giró y vio como una de las bruja le echaba el aliento a la cara. El lo inspiró y sintió como una extraña niebla se metía en su interior, mientras la bruja le decía: “Todo aquel que conoce nuestro secreto, ha de morir”. Asustado echó a correr bosque abajo, y no paró hasta llegar al pueblo.
Una vez allí, cayó al suelo desplomado por el esfuerzo. Los vecinos acudieron a socorrerle, y lo metieron en la cama, mientras el hombre no dejaba de hablar de lo que había visto. Pasadas unas horas el campesino murió.
A partir de entonces las gentes intentaban evitar pasar por el bosque, y cuando tenían que hacerlo siempre llevaban una hoja de laurel para evitar que se aparecieran las brujas.
El bosque de la leyenda aún existe, y el claro donde antiguamente danzaban las brujas, llamado la “Laguna Grande”, también. En el se pueden ver las 13 piedras y una curiosa coincidencia: todo el suelo del bosque está lleno de hierba, excepto el círculo de piedras donde se dice que bailaban las brujas.

La Presa de las niñas
Gran Canaria
A dos horas más o menos de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se encuentra la Presa de las Niñas. Aun no tengo ni idea de porqué se llama así, pero creo que es por ella. Por Kasandra.
Se llama así desde que mis antepasados más lejanos tienen memoria.
Todo empezó aquella noche de lluvia en Valsequillo. Mis primos y yo nos quedamos solos en la gran casa que teníamos. Era invierno y estábamos un poco resfriados, así que hicimos chocolate, apagamos las luces y empezamos a contar historias de miedo. Mi prima Iballa es la que sabe contar historias de miedo ya que es una chica de pueblo y oye bastantes historias urbanas. Yo, como soy chica de pueblo me limito a asustarme y no dormir una noche pensando en esas historias. Como he escrito, todo empezó esa noche, cuando ella se iluminó con la vieja linterna de mi tío Ruyman.
Esta historia la sé yo por mi padre. En esta historia también esta tu madre – me dijo sonriente – es la historia de Kasandra. Alguna vez nos hemos preguntado porque se llama así la presa de las niñas, pues yo tengo la respuesta a esto.
“Hace muchos años había una vieja cabaña donde vivía un señor borracho y su hija Kasandra de catorce años. Siempre le pegaba y la maltrataba, tanto físicamente como psicológicamente. Bien, pues eso se acabó cuando llegó un chico de las afueras y la enamoró. El padre descubrió lo que pasaba, y una noche de lluvia como esta, mató al chico y a su hija. A el lo ahorcó aprovechando que lo había dejado inconsciente con una cadena y a ella la violó en la propia presa mientras la ahogaba. Se dice que muchas noches de verano se escuchan la risa de los dos chiquillos. Y las noches cercanas a esta fecha de la que la estoy contando se escuchan las cadenas con las que el viejo borracho mató al joven.”
¿Y Kasandra?  pregunté yo.
–       
– Kasandra… ? susurró ? se dicen que las personas que se han ahogado en la presa han sido ahogadas por ella misma, para que le hagan compañía en el otro mundo.
Mi primo, el más pequeño me abrazó llorando. Le grité a mi prima que se callase, mi primo siempre ha sido más asustadizo que yo, así que lo llevé a su cama. Cuando fui a ver a mi prima estaba mirando la lluvia en la ventana. Mañana te voy a demostrar que tengo razón….
Al día siguiente el cielo amaneció despejado y fuimos en guagua a la presa. Había un árbol con hojas secas alejado de los otros árboles. Nos acercamos y era verdad. En el árbol estaba tachado Kasandra & Yeray.
Me quedé helada, no podría ser verdad. Ahora, como mi prima creo en lo inexplicable.

(https://tamaragr.wordpress.com/author/tamaragr/)

viernes, 23 de mayo de 2014

LEYENDAS URBANAS DE LAS ISLAS CANARIAS




Tamarant (Gran Canaria)
 Éstas son dos anécdotas que sucedieron en una famosa casa situada en el barrio Teldense. Esta casa lleva mucho tiempo abandonada por eso ha sido  un lugar de reunión para las brujas, sesiones de ouija, pero sobre todo para rituales satánicos. Es por esto que actualmente el ayuntamiento ha cerrado todas sus puertas y ventanas. Generación tras generación se ha oído hablar de escalofriantes historias contadas por personas que han entrado en la casa.
Dos de ellas son las siguientes:
  • Un grupo de chicas del colegio de las monjas, una tarde decidieron entrar a la casa para descubrir si era verdad las historias que se contaban sobre ella, todo iba bien, hasta que subieron al segundo piso. Mientras caminaban por un pasillo una de las chicas vio una especie de bola luminosa, que se dirigió hacia ellas y la cual impactó contra una de las ventanas, provocando que se proyectaran contra ellas los cristales y no hacia el exterior.
Seguidamente las chicas salieron despavoridas de la casa sin darse prácticamente cuenta de que estaban sangrando a causa de los cortes producidos por los cristales que se les proyectaron. 
  • Todo comenzó una calurosa tarde veraniega de domingo del año 1996, época en la cual tenía 16 años. Unos amigos y yo atraídos por las numerosas historias contadas, decidimos entrar en esta casa cuando aún no habían sido precintadas como se encuentran actualmente. Quedamos justamente en frente del muro de piedra que daba a la casa, el cual ya no existe, puesto que han levantado uno mucho mayor de cemento y barrotes de unos 5 ó 6 metros de alto; en aquella época solo medían unos 3 metros, pero nosotros entramos por el acceso principal de la casa.
Cuando comenzamos a subir las escaleras que daban al jardín, se nos pasó por la mente el desistir de nuestra aventura, puesto que mi amigo Javier nos dijo que había visto cómo se movía una de las cortinas de las ventanas del piso superior, y afirmaba que creyó ver a una persona. Aunque miramos hacia las ventanas mi otro amigo, Alejandro, y yo, no logramos ver nada. Por eso continuamos avanzando hacia la puerta verde y deteriorada de la casa, la cual estaba cerrada con un candado.
Dimos una vuelta por sus alrededores y dimos con una ventana que estaba entreabierta, y que daba justamente a la cocina de la casa. El primero en entrar fui yo, después lo hizo Alejandro y por último Javier. Mientras íbamos atravesando la cocina podíamos ver numerosos utensilios de cocina por el suelo, tales como platos rotos, cubiertos etc; tras la puerta de la cocina se encontraba el comedor que conectaba directamente con el hall de la casa en el cual se situaban las escaleras de madera de acceso al piso superior, la iluminación era prácticamente diáfana, aún así quería continuar y subir al piso superior.
He de decir que me dio mucho miedo el subir al segundo piso de la casa, sobre todo por las escaleras de madera, las cuales parecían que se iban a caer, y que al pisarlas rechinaban. Al llegar al piso superior ya mi miedo se intensificó mucho, más aún, pude ver en la pared del pasillo unas marcas de sangre realizadas con manos ; no sé si la sangre era humana o animal, aunque creo que más bien sería por lo segundo, puesto que nos encontramos una serie de plumas y esqueletos de gallinas y palomas.
Al ver esto un escalofrío no recorrió el cuerpo y Javier dijo de marcharnos, pero aún no me podía marchar tenía curiosidad por ver una habitación situada a la derecha, y en cuyo umbral de la puerta se encontraban los cuerpos de estos animales. Poco a poco me acerqué a mirar de refilón y pude ver que era un baño, pero un baño cuya bañera estaba sucia de polvo y de lo que parecía ser sangre seca, al mirar a un lado, pude ver el lavamanos en el cual habían una serie de velas ya utilizadas y consumidas del todo, al levantar la vista pude ver el espejo picado y estropeado por el paso del tiempo, pero eso no tenía importancia, lo que me impactó fue el ver en el espejo el número 666 realizado con lo que parecía ser sangre , la cual tenía la misma característica de la encontrada en la bañera.
Fue entonces cuando Javier salió corriendo y Alejandro comenzó a gritarme que nos teníamos que marchar. Habían comenzado a oírse unos ruidos de cadenas que se arrastraban por el suelo de madera y que provenían de la esquina que se encontraba al final del pasillo. Fue entonces cuando los dos comenzamos a correr, bajando precipitados por la escalera de madera en dirección la cocina. Tras salir de la casa aún seguíamos corriendo hasta lograr salir del jardín y llegar a la calle. Javier estaba ya en la calle y mirando al piso superior de la casa, al verlo, nosotros desviamos la vista también hacia el piso superior y pudimos ver aún aterrorizados cómo se movían las cortinas de la casa, aquello era imposible, no era normal, todas las ventanas estaban cerradas.
Desde ese día, siempre que paso delante de la casa, puedo sentir el escalofrío y la horripilante sensación de que cierta presencia hostil me observa a mí paso. (cefer, 2013)
Erbania (Fuerteventura)
Pocos saben que en la costa de Fuerteventura, un barco observa a los majoreros mientras se oxida con el devenir de los años. Se trata del American Star.
En su día fue el trasatlántico más lujoso e importante del mundo. Comenzó a zurcar los mares allá por el año 1939, hace siete décadas. Fue bautizado por la Primera Dama estadounidense Eleanor Roosevelt, esposa del entonces Presidente Franklin Roosevelt.
Su primer nombre fue S.S. America. Fue militarizado y rebautizado durante la Segunda Guerra Mundial como U.S.S. Westpoint. Posteriormente se le llamó S.S. Australis, S.S. Italis, S.S. Noga y S.S. Alferdoss, cada dueño quería darle su nombre. Fue en 1993 cuando la compañía Chaophraya lo adquirió y lo llamó American Star. Quién iba a decir que tras 54 años, sólo navegaría un año más para plantarse definitivamente en aguas o tierras canarias, según como se mire.
El 15 de enero de 1994, un fuerte temporal hizo que el barco perdiera el control. La tripulación luchó durante dos días para que no encallara, pero el 17 de enero tuvieron que abandonar la embarcación en helicóptero. Un día después, el barco atracó para siempre en la Playa de Garcey, en el municipio de Pájara.
Mientras los dueños y las compañías de seguro se peleaban, el casco del barco se partió por la mitad, su popa se hundió en el mar y los saqueadores se hicieron con prácticamente todo lo que había en su interior. Algunos incluso murieron en el intento. Finalmente el histórico trasatlántico fue declarado siniestro total y abandonado a su suerte.
Hoy día, después de doce años, el gigantesco derrelicto sigue siendo un foco de atracción para turistas y curiosos, que se acercan después de atravesar largos caminos polvorientos. Desgraciadamente, el barco se ha cobrado la vida de varias personas que intentaban explorar sus entrañas, lo que ha provocado que algunos lugareños se refieran a él como “el barco fantasma”.
Hoy día, después de doce años, el gigantesco derrelicto sigue siendo un foco de atracción para turistas y curiosos, que se acercan después de atravesar largos caminos polvorientos. Desgraciadamente, el barco se ha cobrado la vida de varias personas que intentaban explorar sus entrañas, lo que ha provocado que algunos lugareños se refieran a él como “el barco fantasma”. Hoy día, después de doce años, el gigantesco derrelicto sigue siendo un foco de atracción para turistas y curiosos, que se acercan después de atravesar largos caminos polvorientos. Desgraciadamente, el barco se ha cobrado la vida de varias personas que intentaban explorar sus entrañas, lo que ha provocado que algunos lugareños se refieran a él como “el barco fantasma”. (cefer, 2013)
Titireygatra (Lanzarote)
En las zonas alejadas de ciudades, siempre han sido mayores las creencias urbanas, véase como ejemplo el mal de ojo o los rituales de cualquier curandero de pueblo. Normalmente en las ciudades, hay más información, la cual nos aclara todo posible acontecimiento extraño, y se hace más difícil creer en brujas, fantasmas y cualquier leyenda urbana.
Hay un pueblo en la zona norte de Lanzarote, en el que a sus habitantes se les debería hacer aún más difícil no creer en brujas, y este es Haría. A lo largo de los años, el pueblo ha ido creciendo, pero siempre que nos situamos en una posisción desde la cual se vea el pueblo desde arriba, podemos notar cómo el contorno del pueblo forma la figura de una bruja. Esta figura, no es que se asemeje a una bruja, sino que es 100% exacta al contorno clásico de una bruja.
Desde luego, los habitantes del norte no creen en brujas ni mucho menos, pero sí le aporta algo de magia al pueblo, famoso por sus 10000 palmeras, sus paisajes y porque su entorno no se encuentra devastado por la mano del hombre. Un hecho que para los más escépticos puede ser fruto de la casualidad, pero que seguro tiene un punto mágico para que cada noche Haría tenga a su brujita particular.
Como punto final, si te gusta la naturaleza, Haría es tu lugar, es un pueblo donde el turismo es genuinamente rural y uno de los pocos lugares de Lanzarote que podría hacerte vivir una noche mágica fuera de lo común. (cefer, 2013)
Esero (El Hierro)
San Borondón es una de las leyendas más arraigadas en el pueblo canario y particularmente en el herreño. Una leyenda que habla de una isla que aparece y desaparece.

San Borondón es la forma canaria de Saint Brendan o Saint Brandan de Clonfert (480-576 d.C.), un monje irlandés protagonista de una de las leyendas más famosas de la cultura celta: el viaje de San Brendano o Brandano a la Tierra Prometida de los Bienaventurados, las islas de la Felicidad y la Fortuna.
Saint Brendan partió a surcar el Atlántico junto con otros 14 monjes en una frágil embarcación. Parece que Brendan y compañía se toparon, un buen día, con una isla en la que decidieron desembarcar. Ésta, según narra la historia, estaba llena de árboles y otros tipos de vegetación.
Los monjes, a su llegada, decidieron celebrar misa tras tomar tierra y parece ser que fue en ese preciso instante cuando el suelo empezó a temblar. La isla, que parecía tener vida propia, comenzó a moverse. La leyenda relata que, en lugar de un islote, Brendan y compañía se encontraban encima del lomo de una gigantesca criatura marina.
A partir del siglo XV, a lo largo del cual las Islas Canarias son conquistadas, comienzan a oírse los relatos de una octava isla, que a veces se divisaba al oeste de La Palma, El Hierro y La Gomera. Cuando los navegantes intentaban aproximarse a ella, y se encontraban cerca de sus costas, la isla era envuelta por la bruma y desaparecía completamente.
Evidentemente, la isla fue rápidamente identificada con la mítica isla-ballena de San Brendan, cuyo nombre se convirtió, en Canarias, en “San Borondón”.
Los historiadores la mencionan desde el siglo XVI. Existen numerosos testigos a lo largo de la historia que aseguran haberla visto.
El historiador Abreu Galindo fue un paso más allá y se aventuró a dar sus coordenadas: diez grados y diez minutos de longitud y veintinueve grados y treinta minutos de latitud. Es decir, al noroeste de la isla de El Hierro. (cefer, 2013)
 Ghumara (La Gomera)
Las Brujas de laguna grande
La historia transcurre en La Gomera, una pequeña isla, abrupta y montañosa, y con profundos bosques… una isla que emana misterio, y que guarda un secreto a voces.
Hace muchos años atrás, en la isla no existían aún las carreteras ni ningún tipo de comunicación entre los pueblos, y las gentes vivían del campo y de la pesca. Cada semana un pescador llevaba los mejores pescados al campo para cambiarlos por las mejores carnes, o viceversa. Sin embargo, no era sencillo, pues los pueblos quedaban distanciados entre si, y para hacer el trueque había que atravesar el bosque. La gente siempre había temido el bosque, por la siniestra niebla que lo envolvía, que se deslizaba silbando entre los árboles, por su inquietante profundidad, por los sonidos que allí se escuchaban. Más de una vez la gente tenía que pasar de noche por aquellos parajes para llegar temprano por la mañana a su destino, y esto les inquietaba.
Se cuenta que una noche un campesino, montado a lomos de su burro, atravesaba el bosque. Estaba todo oscuro, hacía mucho frío y las ramas de los árboles golpeaban constantemente contra el hombre. De pronto el burro comenzó a rebuznar y a correr inquieto, y acabó por tirar al suelo a su amo. El campesino, asustado, corrió por el bosque sin parar, tratando de encontrar al animal, hasta que vio un resplandor entre los árboles, y oyó unas voces, como cánticos, a lo lejos….
Se acercó hasta que la luz era cada vez más fuerte y podía escuchar perfectamente voces de mujeres que cantaban, reían y hablaban de manera extraña. Escondido entre las ramas pudo contemplar como en un gran claro del bosque numerosas mujeres mayores, vestidas con túnicas negras y pintadas de manera extraña, corrían alrededor de una gran fogata, levantando y bajando las manos, gritando, cantando extraños ritos satánicos. Eran brujas en un aquelarre. De pronto oyó un rebuznar y vio como una de ellas decapitaba a su burro… La mujer clavó la cabeza del animal en un palo y danzó alrededor del fuego con ella, pasando el palo a las demás, mientras la sangre se deslizaba por el palo, y era absorbida por las hambrientas bocas de las brujas. Finalmente la lanzaron a las llamas y al instante el fuego desapareció absorbido por la tierra. Las brujas se sentaron en doce piedras, dispuestas en círculo alrededor de una piedra central, la de la bruja mayor. El campesino estaba hipnotizado observando el ritual cuando una mano se posó en su espalda. Se giró y vio como una de las bruja le echaba el aliento a la cara. El lo inspiró y sintió como una extraña niebla se metía en su interior, mientras la bruja le decía: “Todo aquel que conoce nuestro secreto, ha de morir”. Asustado echó a correr bosque abajo, y no paró hasta llegar al pueblo.
Una vez allí, cayó al suelo desplomado por el esfuerzo. Los vecinos acudieron a socorrerle, y lo metieron en la cama, mientras el hombre no dejaba de hablar de lo que había visto. Pasadas unas horas el campesino murió.
A partir de entonces las gentes intentaban evitar pasar por el bosque, y cuando tenían que hacerlo siempre llevaban una hoja de laurel para evitar que se aparecieran las brujas.
El bosque de la leyenda aún existe, y el claro donde antiguamente danzaban las brujas, llamado la “Laguna Grande”, también. En el se pueden ver las 13 piedras y una curiosa coincidencia: todo el suelo del bosque está lleno de hierba, excepto el círculo de piedras donde se dice que bailaban las brujas. (cefer, 2012)
 Benahuaare (La Palma)
Pedro el Joven del Bar
Daniel, es un joven natural de Tenerife que se encuentra en La Palma por motivos laborales. El 29 de Junio de 2002, día de la festividad de San Pedro, se encuentra almorzando en un conocido restaurante de Santa Cruz De La Palma. Mientras da buena cuenta de los platos servidos por un joven camarero se percata de que un chaval, de unos treinta años aproximadamente y que va ataviado con un traje “pasado de moda” para su edad, lo observa fijamente desde hace varios minutos. La insistencia de su mirada es tal, que Daniel llega a encontrarse realmente incómodo hasta el punto de levantarse de su asiento e increparle educadamente su actitud. Ante tal hecho el extraño personaje le pide disculpas y a continuación le proporciona información muy íntima sobre él, detalles y nombres de su familia que sólo los miembros de ésta podían conocer. Daniel se queda perplejo ante lo absurdo de la situación y lo único que se le ocurre es preguntarle su nombre, ante lo que él responde que Pedro y que si desea saber más sobre su persona que acuda a una dirección muy cercana a un terrero de Lucha Canaria situado en San Pedro. Tras esto el enigmático muchacho sube a un coche y desaparece.
Daniel llama a su madre para contarle todo lo sucedido apenas unos minutos. La madre le aconseja que visite la dirección dada por el joven, ya que, podría tratarse de algún familiar puesto que, según su madre, hacía tiempo que habían perdido el contacto con algunos primos nacidos en la isla bonita. Daniel no pierde el tiempo y al día siguiente se traslada a la dirección descrita. Se encuentra con una pequeña casa de aspecto humilde y llama a la puerta en varias ocasiones, no obteniendo respuesta en ninguna de ellas. Cuando se disponía a volver sobre sus pasos un anciano le abre el pórtico y le pregunta que desea. El joven tinerfeño pregunta por Pedro, ante lo cuál el anciano responde que él es Pedro. Daniel le explica que debe haber un error que la persona que busca es mucho más joven y lo describe físicamente. El viejo, visiblemente afectado, le comenta que la persona que busca es su hijo y que había fallecido hacía varios años en un trágico accidente. Daniel sin dar explicación alguna, se despide del anciano y huye confuso con lo sucedido. ( tanartagr, 2012)
 Tamarant (Gran Canaria)
 La Presa de Las Niñas
A dos horas más o menos de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se encuentra la Presa de las Niñas. Aun no tengo ni idea de porqué se llama así, pero creo que es por ella. Por Kasandra.
Se llama así desde que mis antepasados más lejanos tienen memoria.
Todo empezó aquella noche de lluvia en Valsequillo. Mis primos y yo nos quedamos solos en la gran casa que teníamos. Era invierno y estábamos un poco resfriados, así que hicimos chocolate, apagamos las luces y empezamos a contar historias de miedo. Mi prima Iballa es la que sabe contar historias de miedo ya que es una chica de pueblo y oye bastantes historias urbanas. Yo, como soy chica de pueblo me limito a asustarme y no dormir una noche pensando en esas historias. Como he escrito, todo empezó esa noche, cuando ella se iluminó con la vieja linterna de mi tío Ruyman.
Esta historia la sé yo por mi padre. En esta historia también esta tu madre – me dijo sonriente – es la historia de Kasandra. Alguna vez nos hemos preguntado porque se llama así la presa de las niñas, pues yo tengo la respuesta a esto.
“Hace muchos años había una vieja cabaña donde vivía un señor borracho y su hija Kasandra de catorce años. Siempre le pegaba y la maltrataba, tanto físicamente como psicológicamente. Bien, pues eso se acabó cuando llegó un chico de las afueras y la enamoró. El padre descubrió lo que pasaba, y una noche de lluvia como esta, mató al chico y a su hija. A el lo ahorcó aprovechando que lo había dejado inconsciente con una cadena y a ella la violó en la propia presa mientras la ahogaba. Se dice que muchas noches de verano se escuchan la risa de los dos chiquillos. Y las noches cercanas a esta fecha de la que la estoy contando se escuchan las cadenas con las que el viejo borracho mató al joven.”
-         ¿Y Kasandra? ? pregunté yo.
-        
- Kasandra… ? susurró ? se dicen que las personas que se han ahogado en la presa han sido ahogadas por ella misma, para que le hagan compañía en el otro mundo.
Mi primo, el más pequeño me abrazó llorando. Le grité a mi prima que se callase, mi primo siempre ha sido más asustadizo que yo, así que lo llevé a su cama. Cuando fui a ver a mi prima estaba mirando la lluvia en la ventana. Mañana te voy a demostrar que tengo razón….
Al día siguiente el cielo amaneció despejado y fuimos en guagua a la presa. Había un árbol con hojas secas alejado de los otros árboles. Nos acercamos y era verdad. En el árbol estaba tachado Kasandra & Yeray.
Me quedé helada, no podría ser verdad. Ahora, como mi prima creo en lo inexpiable.
(tamaragr, 2012)
 Chinech (Tenerife)
Barranco de Badajoz
Actualmente, si visitamos el barranco podemos encontrar un inmenso paraje de vegetación y unas viejas minas abandonadas incluso con la maquinaria aún montada.
Las leyendas del barranco son varias,  la más conocida habla sobre los seres o entes blancos, enigmáticas figuras de apariencia y forma humana que desprenden un intenso color blanco y han sido vistas cerca de este lugar, varias personas son las que han visto ya, estos seres. Pero no hemos de olvidar, que la leyenda mas comentada es la de “La niña de las peras”.
La primera de ellas:
“LA MINA”
Cerca del año 1912, dos mineros trabajaban en una de las galerías de agua del barranco más próximo a Izaña, cuando la pared de la galería en la que estaban trabajando se les derrumbó, dando paso a un pasaje bastante extenso, donde pudieron observar a tres seres completamente blancos que comenzaron a acercarse a ellos.
No hace falta decir que las carreras de los mineros debieron ser también bastante extensas.
La segunda de estas historias del Barranco de Badajoz es:
“LA NIÑA DE LAS PERAS”
Nos remontamos a los primeros años de 1900. Se cuenta que los padres de una niña enviaron a su hija al barranco en busca de fruta pero ésta desapareció y no volvió a su casa. La zona fue rastreada completamente por vecinos y amigos de los padres, los cuáles desesperados buscaban a su hija sin encontrarla por ningún lado. Finalmente, desanimados, la dieron por desaparecida.
Varios años más tarde, la niña regresó a su casa, asombrosamente con el mismo aspecto que tenía al marcharse aquel día a buscar fruta, como si los años no hubieran transcurrido para ella. La niña contó a sus atónitos padres que había llegado al barranco buscando la fruta que sus padres le habían encargado y se quedó dormida al pie de un peral. Allí fue despertada por un ser muy alto vestido de blanco.

Contó la niña que este ser no le inspiró ningún miedo, y accedió a seguirle cuando se lo pidió. La niña acompañó al ser blanco hasta el interior de una cueva en la que habían unas escaleras por las que descendieron hasta llegar a una especie de jardín en el que habían más seres como él.
Finalmente el ser la acompañó de nuevo a la entrada de la cueva y se despidió de ella, que recogió las peras y fue camino a su casa. Ella pensaba que sólo habían pasado unas horas, sin embargo habían pasado más de 20 años.
Actualmente se escuchan muchas historias de gente que ha pasado noches en el barranco o ha entrado a la gruta que existe en el barranco y ha escuchado la voz de la niña en forma de murmullos.
En tercer lugar tenemos la leyenda conocida como:
 ”LOS SERES ALADOS”
La noche del 1 de julio de 1991 un grupo de personas se adentraron en el barranco curioseando por haber oído sobre sus misterios. Se cuenta que ascendiendo por el barranco, llegaron a un punto donde escucharon una especie de aleteo bastante cerca, poco más arriba de sus cabezas. Casi en un acto reflejo, uno de ellos que tenía la cámara en la mano, aunque no veía nada empezó a disparar la cámara. Aunque se quedaron asustados y no vieron nada, no dieron mayor importancia al suceso, al menos hasta que revelaron la foto y vieron, de forma bastante borrosa a una especie de persona alada.
Finalmente, la última de las historias:
“LA ISLA DE CRISTAL”
A mediados de los 90 hubo una avalancha de avistamientos de OVNIS en el Barranco de Badajoz. Se cuenta que desde la parte interior del barranco y mirando hacia el mar podía verse una isla que parecía de cristal y que no encajaba con ninguna de las otras islas Canarias.
De esta isla despegaba verticalmente una luz en forma de nave y cuando la luz había alcanzado cierta altura se precipitaba a gran velocidad hacia el barranco y acababa estrellándose contra una de las paredes de este, desintegrándose y desapareciendo. (tamarag, 2012)


martes, 18 de junio de 2013

LEYENDAS E HISTORIAS DE BENAHUARE (LA PALMA)-VI





OVNIS EN EL NORTE DE LA PALMA:

 
El turismo ufológico, que despunta en varios países, se practica en La Palma desde hace tiempo. El avistamiento de objetos voladores no identificados (ovnis), aseguran aficionados a este fenómeno, es frecuente en la Isla. A ella arriban viajeros con la esperanza de poder contemplar esas extrañas luces que surcan el cielo.
En el barrio de Las Tricias, en Garafía, «hasta los gatos han visto ovnis», comenta Oriol Pérez Calero, vecino del municipio y un gran conocedor de estos fenómenos paranormales.«Tengo 50 años, y desde que era pequeñito estoy viendo cosas raras por aquí», afirma. En marzo del año pasado, entre Puntagorda y Las Tricias, presenció el último avistamiento. «Las luces estaban encima del agua, como si fueran barcos pescando, pero no lo eran», explica. «Si observas durante una o dos semanas entre Tijarafe y Barlovento, ves luces a tutiplén», asegura. El tema de los ovnis sigue siendo tabú y por ello muchos de los lugareños -la mayoría pescadores- que afirman haberlos visto, son reacios a contar la experiencia.

Para Oriol Pérez, que regenta el bar El Rincón de Las Tricias, los ovnis han pasado a formar parte de la más absoluta normalidad, por lo que el mundo ufológico ha dejado de interesarle. «Suelo colaborar en estos temas, pero ya no me preocupo de ellos, porque siempre ha sido así», dice. Pero lo que para Oriol entra dentro de la cotidianidad, para otros mortales es objeto de deseo: viajeros de diferentes latitudes se desplazan a la Isla con la esperanza de poder contemplar esas extrañas luces circulares que, supuestamente, cruzan el firmamento a una velocidad de vértigo.

El turismo ufológico, asegura Oriol, «no es nuevo en La Palma; desde hace años viene gente a observar, y algunos, incluso, han fijado su residencia aquí», asegura. Recuerda que en la época del programa de Jiménez del Oso, visitaron la Isla varios investigadores, a los que acompañó a las zonas calientes. En la actualidad, el flujo de personas interesadas por la ufología, no ha decaído. «Por mi bar llegan turistas de todos lados preguntándome dónde se pueden ver»
.
Rutas. Las rutas ufológicas se están imponiendo con éxito en países como Estados Unidos, Perú, Brasil, Argentina, México, Rusia o Chile. En este último país, concretamente en el famoso desierto de Atacama, donde finalmente se instalará el Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT) que disputó La Palma y cuya finalidad es buscar vida extraterrestre, se ha creado una ruta ufológica. Oriol Pérez reconoce que en La Palma el recurso de los avistamientos de ovnis no está oficialmente explotado, aunque es un reclamo que «vende». De cualquier forma, lo cierto es que la Isla está en la ruta mundial ufológica.Unas luces rojas entre la tierra y el mar.
Colores. Oriol Pérez explica que «el patrón de los ovnis es bien definido: siempre son luces que brillan en forma de disco y que salen del mar y van hacia tierra o, al contrario». La luminosidad es similar. «Es una luz que brilla en forma de disco, y esa luz, a su vez, se divide en dos o tres más que se alejan unas de otras, se vuelven a juntar y luego se disparan hacia el firmamento o se pierden en el mar». El color, asimismo, se repite en todos los casos. «Es una luz roja intensa, que cambia a violeta o a azul pálido cuando se empieza a alejar».

Horario. Los avistamientos de ovnis, según el seguimiento de este testigo, «se producen frecuentemente a primeras horas de la mañana y al atardecer, aunque también se han visto a altas horas de la madrugada». Recuerda que «en dos ocasiones se observó la presencia de discos luminosos en el cielo a plena luz del día». La población, sostiene Oriol, ya no se toma a guasa el tema de los ovnis. «Sólo algún desinformado, porque está claro que el fenómeno existe, como lo atestiguan miles de vídeos y fotografías», concluye.
Ciencia. El físico Stephen Hawking declaró hace unos meses que es lógico aceptar la existencia de vida inteligente fuera de la Tierra, aunque considera que los humanos deberían evitar el contacto con visitantes de otros planetas. De estos seres se ha trazado un perfil imaginario: dos piernas, color amarillo y forma de lagarto. Oriol asegura que nunca ha sentido miedo ni ha contemplado figuras extrañas en sus avistamientos. «Lo que sí puedo decir es que en varias ocasiones los he visto bastante cerca y, realmente, es increíble».
Un leve zumbido en el aire.

Los ovnis que han tenido la oportunidad de observar tanto Oriol Pérez como otros testigos en varios puntos del litoral norteño, se desplazan por el espacio sigilosamente. «Ruido no hacen, pero sí un leve zumbido», explica Oriol. «Los pescadores que los han contemplado bastante cerca, a menos de cien metros de distancia, cuentan que lo que escucharon, antes se presenciar el disco en el cielo, fue como un zumbido», insiste.
Control aéreo de la zona

Oriol Pérez recordó a este periódico lo que ya hizo público hace tiempo en relación al seguimiento aéreo de los objetos voladores no identificados. «Cuando hay avistamiento de luces, los aviones F14 y F18 de la base militar de Gando, en Gran Canaria, están aquí en poco rato», sostiene. Afirma que «he comprobado que a los 22 minutos de yo ver una luz, aparecieron dos cazas para inspeccionar la zona».

Narrador Martín Nacho. Evolución de la nube ovni de Garafía. Foto tomada en mayo de 1994 desde Garafía, en la isla de La Palma por T. Jordan.

viernes, 4 de enero de 2013

POEMA A LA LEYENDA DE LOS DOS HERMANOS





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¡Ay, piedra partida en dos,
Risco de los dos Hermanos!
tragedia oscura que cuentan
los viejos a los muchachos.
Historia de boca en boca;
historia de amor y llanto.
El cayó donde la mar;
Ella, al fondo del barranco.
Un rayo los separó,
para siempre de un zarpazo.
Ellos subieron al monte
pues pronto se enamoraron,
bellos de luz y de noche,
en un beso ya amarrados,
sin saber que eran sus sangres
hijas de un mismo regazo.
La roca después habló
y eso fue comentado,
y hasta el abismo llegó
la noticia de este caso.
Hasta los Roques de Anaga
llegó la voz del picacho
lo supo la playa negra.
No hubo dios que no supiera
este hecho desgraciado.
Así es la historia que cuentan
a los niños los ancianos,
historia que escuché un día
en la Punta del Hidalgo.
¡Hay piedra partida en dos,
Risco de los dos Hermanos!
¡El cayó donde la mar!
¡Ella, al fondo del barranco!


jueves, 22 de noviembre de 2012

La leyenda del Barranco de Badajoz (Barranco de Chamaco)



Cuenta la leyenda varias historias referentes al Barranco de Badajoz famoso lugar situado en Güímar -en la isla de Tenerife- donde también son muy famosas las pirámides de Güímar.
Este lugar es bastante conocido a nivel nacional e incluso internacional por la cantidad de fenómenos extraños que cuentan que ocurren en él, desde apariciones de misteriosos seres hasta avistamientos de OVNIS. Actualmente, si visitamos el barranco podemos encontrar un inmenso paraje de vegetación y unas viejas minas de agua (Galerías) incluso con la maquinaria aún montada.
La primera de ellas -y la más conocida- habla sobre los seres o entes blancos, enigmáticas figuras de apariencia y forma humana que desprenden un intenso color blanco y han sido vistas cerca de este lugar:
Cerca del año 1912, dos mineros trabajaban en una de las galerías de agua del barranco más próximo a Izaña, cuando la pared de la galería en la que estaban trabajando se les derrumbó, dando paso a un pasaje bastante extenso, donde pudieron observar a tres seres completamente blancos que comenzaron a acercarse a ellos.
No hace falta decir que las carreras de los mineros debieron ser también bastante extensas. La segunda de estas historias del Barranco de Badajoz (Chamaco)  es la de la niña de las peras:
Nos remontamos a los primeros años de 1900. Se cuenta que los padres de una niña enviaron a su hija al barranco en busca de fruta pero ésta desapareció y no volvió a su casa. La zona fue rastreada completamente por vecinos y amigos de los padres, los cuáles desesperados buscaban a su hija sin encontrarla por ningún lado. Finalmente, desanimados, la dieron por desaparecida.

Varios años más tarde, la niña regresó a su casa, asombrosamente con el mismo aspecto que tenía al marcharse aquel día a buscar fruta, como si los años no hubieran transcurrido para ella. La niña contó a sus atónitos padres que había llegado al barranco buscando la fruta que sus padres le habían encargado y se quedó dormida al pie de un peral. Allí fue despertada por un ser muy alto vestido de blanco.

Contó la niña que este ser no le inspiró ningún miedo, y accedió a seguirle cuando se lo pidió. La niña acompañó al ser blanco hasta el interior de una cueva en la que habían unas escaleras por las que descendieron hasta llegar a una especie de jardín en el que habían más seres como él.

Finalmente el ser la acompañó de nuevo a la entrada de la cueva y se despidió de ella, que recogió las peras y fue camino a su casa. Ella pensaba que sólo habían pasado unas horas, sin embargo habían pasado más de 20 años.
Actualmente se escuchan muchas historias de gente que ha pasado noches en el barranco o ha entrado a la gruta que existe en el barranco y ha escuchado la voz de la niña en forma de murmullos.
Existen dos historias más sobre el barranco de badajoz, como la de los seres alados:
La noche del 1 de julio de 1991 un grupo de personas se adentraron en el barranco curioseando por haber oído sobre sus misterios. Se cuenta que ascendiendo por el barranco, llegaron a un punto donde escucharon una especie de aleteo bastante cerca, poco más arriba de sus cabezas. Casi en un acto reflejo, uno de ellos que tenía la cámara en la mano, aunque no veía nada empezó a disparar la cámara. Aunque se quedaron asustados y no vieron nada, no dieron mayor importancia al suceso, al menos hasta que revelaron la foto y vieron, de forma bastante borrosa a una especie de persona alada.
Recuerdo haber oído sobre este tema en un programa de televisión de madrugada hace algunos años, tercera dimensión o algo así, no recuerdo el nombre ya que no suelo ver mucha televisión. También he encontrado este relato en un faro. Aunque pueda ser poco creíble, es bastante curioso.
Finalmente, la última de las historias: La isla de cristal:
A mediados de los 90 hubo una avalancha de avistamientos de OVNIS en el Barranco de Badajoz. Se cuenta que desde la parte interior del barranco y mirando hacia el mar podía verse una isla que parecía de cristal y que no encajaba con ninguna de las otras islas Canarias.
De esta isla despegaba verticalmente una luz en forma de nave y cuando la luz había alcanzado cierta altura se precipitaba a gran velocidad hacia el barranco y acababa estrellándose contra una de las paredes de este, desintegrándose y desapareciendo. (Tomado de: Emezetaglog)

miércoles, 4 de julio de 2012

El fantasma de Catalina Lercaro


El fantasma de Catalina Lercaro
Una de las leyendas más llamativas y misteriosas que encierra la ciudad de La Laguna es la del fantasma de Catalina Lercaro, una joven que falleció a finales del XVI y que según afirman varios testigos sigue presente en su casa (La casa Lercaro), el actual Museo de Historia de Tenerife. Son varias las personas que afirman haber oído voces o haber visto un espectro circular por las dependencias de las instalaciones, aunque quizás el suceso más extraño es  las reiteradas escuchas de pasos en el piso superior del edificio, cuando no se encuentra más que un único empleado haciendo la guardia en el recinto.
Pero esta historia nace hace ya varios siglos, a finales del siglo XVI, cuando el noble Antonio Lercaro vivía en esa casa con su familia y su hija Catalina. Tal y como era costumbre en la época, le obligaron a contraer matrimonio con un hombre de avanzada edad, por lo que, al ver que su futuro no podía ser cambiado, decidió quitarse la vida arrojándose el mismo día de su boda a un pozo de la parte trasera de la vivienda, el cual se encuentra en la actualidad tapiado. La leyenda apunta a que el cuerpo de Catalina está enterrado en una de las estancias de la casa, debido a que, al haberse suicidado, la Iglesia se opuso a que recibiera cristiana sepultura en un cementerio. Es por ello que muchos afirman que su alma aún se encuentra deambulando por la casa.
Afirma la historia que estos hechos motivaron que la familia Lercaro se trasladara a vivir a La Orotava, lo que se debió, según el comentario popular, al deseo de huir de la vergüenza de no llevarse a cabo la boda, a la pena por la muerte de la joven y a los comentarios que se levantarían en la ciudad. Es probable que hasta huyeran por el alma atormentada de Catalina, según ha destacado un estudioso de los fenómenos paranormales como Héctor Pérez Fajardo.