jueves, 19 de marzo de 2015

DOCUMENTOS RELATIVOS A LA HISTORIA COLONIAL DE CANARIAS-XII


Recopilados por Eduardo Pedro García Rodríguez

LAS DATAS DEL MENCEYATO DE GÚÍMAR

1500 Febrero 27.

Con la Data concedida por el Adelantado a los hermanos Plombino se inicia en el Valle de Güímar el negocio del azucar.


La caña de azúcar procede originariamente de la India y son los árabes quienes, después de la conquista de Persia en el año 640 y su expansión por todo el Oriente Próximo y el Mediterráneo, extenderán su conocimiento por los territorios ocupados, entre ellos,  la península ibérica. Su cultivo estaba muy extendido hacia finales de la Edad Media por el litoral del Levante, Andalucía y el sur de Portugal. Al principio, los persas y los árabes le daban un uso medicinal, al emplearse como remedio para las inflamaciones internas, las desinterías biliosas, la estranguria y la gonorrea, por eso durante el siglo XV el azúcar en Europa era un producto raro y se Durante el siglo XVI y XVII, el azúcar se utilizó incluso como moneda de uso corriente, ante la falta de numerario, y podemos decir que junto con la miel de abeja eran prácticamente los únicos edulcorantes disponibles.

A comienzos de ese siglo, se inicia su cultivo en la isla de la Madera, gracias a la decidida intervención de Enrique el Navegante y desde allí pasó a nuestras islas, en el
momento cuando acaba la conquista de Gran Canaria, empezaron los asentamientos de europeos.

La planta se reproduce con facilidad mediante brotes y rebrotes que se consiguen al plantar tallos de la propia planta. Esta fue la técnica aplicada en Canarias, ya que el conocimiento de su reproducción mediante semillas se conoció más tarde. Los relatos tradicionales sobre la invasión y conquista de Canarias y que fueron recogidos como
«crónicas», nos cuentan la actuación del gobernador Pedro de Vera: «..rrepartió la tierra y aguas, dando a cada uno según la calidad de su persona, y bilo traer de Castilla y de la isla de la Madera muchos sarmientos y otras plantas y semillas y cañas de asúcar con que la isla se ennoblesió en pocos años.»

En los primeros repartimientos de tierras, al terminar la conquista, se otorgaron numerosas datas para cultivar caña de azúcar. Una vez despedregados los terrenos, se procedía, como mencionamos antes, a la plantación de tallos de la propia planta, los primeros brotes dan un cañaveral de boja, tardando en madurar entre uno y dos años para ser cortadas, una vez que se obtenían los primeros frutos, entonces el cañaveral de boja, pasa a ser un cañaveral de soca en un plazo igual y luego en un tiempo similar tenemos un cañaveral de resoca.

Para un buen rendimiento del cañaveral hacen falta unas temperaturas sobre 200 C., con un riego abundante y frecuente. Parece ser que las plantas que están más cerca de la costa se reproducen en tiempo menor que las de medianía.

Los suelos se agotan después de 5 o 7 años, por lo que siempre se van rotando los cultivos. Además necesitan diversos cuidados denominados: escardas, cava, envarado, etc., estas .labores en conjunto se llamaban «cura» y eran responsabilidades de los cañavereros, cuyo trabajo se controlaba por las Ordenanzas del Concejo.

Por otro lado, las plantas también tenían que ser cuidadas de las plagas de gusanos, ratones y conejos, que ocasionaban muchos desastres. Por otro lado, como la actividad ganadera tenía una gran importancia en la isla, las pérdidas producidas por el ganado al
comerse los brotes, son motivo de pleitos entre los vecinos y hacen que el Cabildo tenga que intervenir prohibiendo la entrada de ganados en los cañaverales.

Para la inspección de los cañaverales y la producción de los ingenios se creó la figura del «Lealdador>, dictando normas para que «ninguna persona sea osada de sacar asúcar desta ysla sin ser lealdada..», con ello se buscaba controlar la calidad del azúcar en todo el proceso de producción.

Una vez recolectadas, las cañas se «desburgan», las hojas se empleaban como forraje para el ganado y los tallos se amontonaban en haces para ser transportados por los almocrebes al ingenio.

Los transportes se hacían con recuas de mulas y carretones. Una referencia de cómo lo hacían en el ingenio de Güímar, lo tenemos en un concierto entre Hernando de Alarcón Betancor y el almocrebe Fernando Tejera, donde éste se obliga a traerle y acarrearle con
sus bestias, las cañas cortadas durante la zafra. Las necesidades de comunicación con los ingenios sirvió para que se abrieran caminos, al conectar los pueblos y puertos con las zonas azucareras.

Otro ejemplo que nos sirve para ver las circunstancias del trabajo de los almocrebes la tenemos en un concierto entre Luís Horosco con Antonio de Viana, para que éste le haga el transporte de las cañas con sus bestias y personal desde Chínguaro y Cuaza hasta el ingenio, y cobrará por ello tres doblas por «tarea», además de la solla de la cachaza, que era la bebida de los caballos. La «tarea» se considera la cantidad de caña necesaria para llenar nueve calderas de caldo.

La estructura habitual de un ingenio azucarero durante el siglo XVI, consistía en un conjunto de edificios y máquinas que procesaban la caña con los medios de la época, hasta obtener los azúcares listos para ser comercializados. Estaban formados por varias dependencias construidas con paredes muy sólidas de albañilería, comunicadas entre sí, por amplios portalones con techumbre de madera y tejas, además de una gran chimenea.

Por medio de las escrituras de arrendamiento o venta, pero sobre todo por la partición de la propiedad al fallecimiento de Pedro de Alarcón, sabemos aproximadamente cómo era el de Güímar. Cada aposento cumplía una misión, así había un molino de cañas movido
por agua, una casa de prensas, una casa de calderas para la cocción del caldo, un gran salón donde se purgaban los panes de azúcar y otras dependencias auxiliares: un molino de cereales con dos piedras, dos estanques grandes, aposentos para los trabajadores y esclavos, cuadras para los animales, horno de teja, casa palomar, etc., todo ello en el entorno de la ermita de San Juan de Güímar.

La estructura de funcionamiento del ingenio era la de una economía unificada, pues todo lo que en él estaba contenido tenía los mismos dueños y todo se gestiona por los administradores de la hacienda, y a fuera herramientas, calzado, ropa, comida, etc.

Pensemos que los ingenios no se instalan cerca de la población, sino en los sitios donde hay una fuerza de agua para mover las piedras y donde hay agua y tierras para cultivar las cañas, siendo a partir de la implantación del ingenio cuando se crea el núcleo poblacional.

Para plantar las cañas se utilizarán las tierras de medianía. La línea de división la marcaba el camino que iba del heredamiento a Candelaria hasta la costa. Del camino hacia arriba lo destinan para cereales, hortalizas, viñas y frutales, Con la reserva de una franja que va desde Chacaica y Chacona hasta Araya, para asiento de colmenas, derivado de la concesión de algunas datas desde principios de  siglo, otorgadas preferentemente a canarios:

«Diego de Tot: [Torres] Un c. en Goyma, linderos al barranco del avchón de las cuevas de Ticayca [ Chacaica ] y de la parte de abajo un drago y allí mismo vos doy un asiento para colmenas q. está en el dho. Drago..» [ 13 .6. 1509].
<Alonso de Cartaya y Juan Vizcayno 8 c. en el Reyno de Guymal; linderos Alonso Díaz:.y el barranco de las Colmenas y de abajo el camino q. viene del engeño a la casa de Rodrigo» [45.3.1522]

<El bachiller Pero Fernándes; regidor y a Diego Alvares, vº morador en lgueste. Desde el barranco de Anabigo [ en Chacaica] donde mora Rodrigo Hernándes canario; hasta Irsane e Vocona [Chacona?] que es en el bando de Guymat; en que podaís tener todas las colmenas que querrais» [7.6. 1524]

En relación Con el tipo de molinos utilizados en la trituración de las cañas, no hemos encontrado ninguna referencia exacta para saber como eran, no obstante intentaremos aproximarnos al funcionamiento del ingenio de Güímar, apoyándonos en lo que conocemos de los ingenios canarios de la misma época.

Compartimos la opinión del investigador palmero Jose Pérez Vidal, cuando propone que el tipo de molino utilizado en Canarias era similar a los empleados en la molienda de la aceituna denominada la mola olearia. Este tipo de técnica dio diversas variantes de molino: aceite, azúcar, sidra, etc., y que consiste en un molino hecho con una o dos piedras cilíndricas, unidas por un eje horizontal montado en uno vertical entre las dos muelas. Dice también Pérez Vidal, tomando un texto de Gaspar Fructuoso, que este tipo de molino se usaba en Azores para la caña.

Según el tipo de fuerza empleado para mover las piedras del molino, tenemos dos tipos:
uno los movidos por agua, llamados propiamente ingenios, y otros, movidos por animales o por mano de obra de trabajadores o esclavos, llamados trapiches.

En los ingenios, el movimiento se conseguía por transmisión de una rueda motriz en la que hay insertadas una especie de cucharillas donde va incidiendo el agua, previamente canalizada  factores muy importantes para conseguir el movimiento necesario: uno, es la altura de caída del derivado de la cantidad de agua acumulada en ese punto alto también denominado cubo del n”

En el ingenio de Güimar se empleaba el agua como fuerza para mover las piedras de los molinos, pues disponían de un caudal importante cerca de la hacienda, como eran las que proporcionaba el barranco del Río, canalizadas por acequias de madera directa-mente al ingenio. Las aguas después de pasar por la rueda del molino a través de un estanque de cantería, se distribuían las aguas canalizadas para las cañas del Mocanal y Sabinal, y desde éste primer estanque, en pendiente, a un segundo situado en el lugar de la actual iglesia de San Pedro, que regaba las tierras que llamaban «el cercado del centeno» (que correspondería a lo que hoy es S. Pedro Abajo y el Calvario) y las cañas plantadas en Chinguaro.

Otro elemento de primera necesidad era la madera. El ingenio, sólo podía subsistir con una masa arbórea cerca de donde extraer leña para el cocimiento del azúcar, maderas para la construcción de los edificios y elementos articulados que formaban las máquinas, (ejes, rondanas, clavetas, prensas, etc. ) canales para la conducción de las aguas y cajas para envasar los panes de azúcar, Son numerosos .los conciertos para traer leña al ingenio, un ejemplo lo tenemos en un contrato entre Hernando de Alarcón y J uan Gómez, mallorquín, donde éste dice que: «se obliga a cortar toda la leña que fuere menester para hacer la zafra y molienda de las cañas de azúcar de Hernando..».

El material de las prensas debía de ser revisado y repuesto al final de cada zafra, en especial los husillos y rondanas, Conocemos las características que debían tener por un concierto entre Arguenta de Franquis y el carpintero Francisco González, para hacer dos
prensas, donde dice:

«han de ser y son de tea pura, fina, limpia, sin hormiga, ni bezero, ni nudos perjudiciales, ni vetas ...y tener de frente 3 palmos y medio de alto por una parte y 1 palmos de ancho, y de largo y cumplido 12 varas de la medida con que se miden los paños y lienzos en esta isla..».

El proceso de elaboración del azúcar comenzaba depositando los haces de caña en unos cubos por donde caían a las muelas para su trituración. Así sacaban un primer jugo luego éste se pasaba por las prensas para obtener el resto del sirope. Como resultado de esta labor se obtiene, por un lado, el jugo prensado, y por otro, unos residuos llamados «bagazo», empleado como forraje para el ganado.

A continuación, el producto obtenido de las cañas se llevaba a la casa de las calderas y en unos recipientes de cobre de tamaño considerable se cuece el jugo. De esta labor el siguiente paso consiste en hacer cristalizar el producto y convertir el sirope en panes de azúcar, para ello se empleaban unos  recipientes de barro de forma cónica llamados «formas», con un agujero en la parte inferior. Estos elementos eran de varios tamaños; grandes, medianas y pequeñas.

Las grandes son para el azúcar de una sola cocción, o sea en bruto, y las medianas y pequeñas para sucesivos refinados. Hay que tener en cuenta que a medida que se refinaba el azúcar disminuía, su tamaño. El cristalizado tardaba entre varios días y una semana para lo cual se colocaban las «formas» en lugares soleados, de manera preferente en balcones habilitados al efecto.

Antes de terminar la labor se procedía a purgar el azúcar, y esto se hacía en la casa de purga. El procedimiento era situar las «formas» introduciendo la parte inferior, quitando previamente el tapón, en unas jarras o tinajas, y por el agujero se va eliminando la miel que no ha cristalizado, que nuevamente se vuelve a cocer varias veces para obtener la «remiel».

A veces para mejorar el aspecto del producto era necesario blanquear los azúcares. Para ello por la boca ancha de la «forma» se introducía un poco de cal o lejía y, en ocasiones, añadían un poco de «barro de las acequias que sea blanquisco...».

Del refinado se extraen varios productos; Azúcar moreno, el primer resultado que se obtiene, basto y oscuro, Azúcar blanco, el de mejor calidad y mayor, precio y el que preferentemente se exportaba a Europa, si los pilones obtenidos no eran perfectos, eran rotos con un martillo, de lo cual viene el «azúcar quebrado» y se destinaba al consumo local. Azúcar de escumas o también de espumillas, es el azúcar que sacaban de las calderas con impurezas.

Mieles y remieles, son restos líquidos que no cristalizaban procedente de la purga. Además se obtenían otros tipos de azúcar de calidad inferior llamados «nietas» y «renietas».

Como hemos dicho, el control final de la calidad del azúcar correspondía a funcionarios y estaba encomendada al «Lealdador» y éste, cuando no se cumplía el nivel de  calidad exigida en el producto, quebraba los pilones, que iban aparar a la red de consumo
local por los confiteros y no podía ser exportado.

Siempre está presente el interés de las autoridades coloniales en el control del azúcar en todo el proceso de producción, por medio de normas y leyes, realizando inspecciones periódicas al ingenio y los cañaverales, para evitar los fraudes y que el producto que se exportaba fuera de la más alta calidad.

Una vez obtenidos los pilones o panes de azúcar de buena calidad, se colocaban en cajas de madera y el producto estaba preparado para ser exportado. Esa labor correspondía a los almocrebes, que se encargaban de situarlo en los barcos que los llevarían a diferentes puertos europeos.

La orografía de la zona sur dificultaba las comunicaciones por vía terrestre, por eso al principio de la actividad azucarera, el embarque de la producción del ingenio se hacía por el puerto de Güímar, de ello hay varios documentos que lo confirman. En uno de ellos, fechado en 1506, se menciona este puerto al gestionarse un flete del mercader Juan Jacome Carminatis. Aunque el uso del embarcadero no se limitaba solamente al azúcar, sino que desde la primera mitad del siglo, será la salida natural a las otras producciones agrícolas del valle. Conforme pasan los años la producción será comprada en conjunto por mercaderes, embarcándose por el puerto de Santa Cruz sin embargo no quiere decir que el puerto de Güímar quede inactivo, ya que por los acuerdos del Cabildo, sabemos que sigue teniendo un uso continuado.

Los puertos de destino eran los del Mediterráneo español e italiano:Valencia, Barcelona, Génova, etc. y los de Amberes, Rouen, Lille, etc., donde pasaba el producto el último refino antes de ser puesto a la venta.

No es extraño que el negocio del azúcar; por los beneficios que se obtenían, atrajera rápidamente a los capitales de genoveses, catalanes, flamencos, etc., corresponsales o factores de otros mercaderes que estaban instalados en los puertos del sur de la Península Ibérica.

Estos comerciantes, y sobre todos los genoveses, eran en realidad quienes manejaban los ejes económicos de los ingenios, ya que sus inversiones se volcaron en el negocio azucarero. En la mayoría de los casos financiaban la producción por adelantado, al prestar dinero a los dueños de la hacienda y en no pocas ocasiones compran ellos mismos los ingenios o montando sus propias industrias.

La afluencia de capital europeo en la producción azucarera comienza con la propia historia del azúcar canario. Pese a tener un mercado europeo asegurado, se necesitaba un gran capital para traer maestros y especialistas en azúcar, comprar esclavos, construir el ingenio, calderas, molinos y. demás utensilios para su fabricación. Así se constata que aún prescindiendo del valor de la tierra, era necesariamente un negocio donde se requerían grandes capitales. Analizando la estructura del ingenio vemos que era una empresa más industrial que agrícola y no vivía en función de su entorno, sino de la venta de su producto a grandes distancias. Un ejemplo de industria capitalista y sociedad patriarcal que fomenta el desarrollo de grupos endogámicos cercanos a los centros del poder económico y político.

1500 Febrero 27.
Data otorgada por Alonso Fernández de Lugo, Gobernador de Tenerife a Blasino y Juan Felipe de Plombino donde se les otorga la posesión de las tierras y aguas usurpadas por los invasores en el valle de Güímar, en Chinech (Tenerife).

 (Fol. 169 r:) (…) es más vos doy en el reino de Güímar todo lo que se pudiere aprovechar con el agua que allí aya, la mitad para vuestro hermano el dicho Blasino e1a otra mitad para vuestro hermano Juan Felipe como a vezino. Esto porque Esto porque vos Blasyoo,  me obligays allí hazer un yngenio de agua si ser pudiere o de bestias e según que la tierra e agua que oviere pidiere, esto sin compañía de otra ninguna persona; las quales dichas tierras de suso declatadas con todo lo a ellas; anexo e perteneciente e con todas sus entradas e salidas, y tenencias e derechos e tenencias e derechos e abciones  cuantas haber puede e debe en cualquier manera syn dexar ni tener ni retener para sus altezas parate e cosa alguna ni parte de ello e hago gracia e donación pura e no revocable que es hecha entre vibos a vos los dichos Blasinode Plombino e Felipe, vuestro hermano, e para que de oy día en adelante_para syemprejamás las dichas tierras e aguas de suso declaradas sean vuestras e de vuestros herederos esubcesores despues de vos de otra qualquier persona que de vosotros oviere con su título o razón que sea  para que podades hazer e hagades dellas como de cosa vuestra propia sin contradición alguna e desde oy día en adelante desapodero a sus altezas de la posesyón real; corporal, e abtual, cevil e natural velar asi las dichas tierras e del de todo lo que dicho es, e os a. podero e entrego e os envisto en todo ello e en la poseyón de ella a vos el dicho Blasino de Plombino e Felipe, vuestro hermano, e vos doy abtoridad, e poder e facultad para, fomar e aprehender tenencia e posesyón de todo ello por vuestra propia abtorid epor esta carta e por su traslado sygnado de escribano público  de parte de sus altezas  exorto e requiero qualesquier justicias de_qualesquiers partes  de los Reynos, e Señoríos de sus altezas e de la mía mucho ruego que cada e quando que por vos [Fol. 169 v] fueren queridos vos defiendan e amparen en la posesión e sy nescesario fuere vos la den e entreguen de su mano e vos guarden e cumplan e hagan guardar e cumplir dación e donación quue yo en nombre de sus altezas en vos el dicho Blasino de plombino e Felipe; vuestro hermano, hago de lo que dichio es, en contra el thenor e forma de ello no vayan ni pasen nin cosyentan yr ni pasar, ni consetýre  agora ni en algún tiempo causa ni razón que sea ni ser pueda, por manera que en todo tiempo y siempre jamás  tengáys lo que dicho es, syn empedimento ruembargo alguno, lo qual todo lo que dicho es sea hecho e cumplido, no embargante  ley en que dize que ninguno no puede hazer donación en mayor cuantia de quinientos sueldos ni en otras cualesquier leyes, fueros derechos e premática sensiones destos Reynos, que en contrario de lo susodicho sea o ser pueda e yo en  nombre de sus altezas renuncio en teslimonio de lo quaf vos doy e hago la presente fyrmada de mi nombre e rogué e ruego al  escribano publico que la firme de su nombre.

Dada en la ysla de Tenerife a veinte y siete días del mes de febrero del año de nuestro Señor Jesucristo de mill y quinientos. Testigos que fueron presentes Mateo Viña, mercader genoovés. Gonzalo Rodrigues, çapatero, vecinos de Tenerife, e Juan Vaquiñas   e PeroGil e Rodrigo Prieto,vezinos de Palos, e Pedro de Vergara, alcalde mayor, e Francisco Benítez, sobrinos del señor Governadorr, para ello llamados e rogados.

Alonso de Lugo e yo Alonso de la Fuente, escribano publico desta ysla de Tenerife, f uy presente a todo en uno con los dichos testigos e de pedimento e otorgamiento del dicho Blasino esta carta escreví e por ende fize aquí este mío signo a tal testimonio de verdad. Alonso de la Fuente. Escribano publico.
(Archivo Municipal de La Laguna. Libro V de Datas originales, fol. 169 y s.s. Transcripción Miguel A. Gómez Gómez)


1500 Febrero 27.
94.- El Licenciado Francisco de Vargas reclama las tierras del Valle de Güímar.

Figuran los siguientes documentos:

Carta de poder del Lcdo. Vargas a favor del bachiller Alonso de Herrera, expedida en la Ciudad de Burgos.

Presentación del Ldo. Herrera.

Contradicción de los repartimientos hechos en el Valle de Güímar, en especial contradice el título presentado por Francisco Mirón, con sendos escritos dirigidos al Reformador Lope de Sosa.

Presentación de escrituras por el Lcdo. Herrera (figuran dos cédulas reales, las datas de Blasino Romano e Juan Felipe).

Sepan quantos esta carta de poder vieren como yo, el Licdo. Francisco de Vargas, tesorero e del Consejo del Rey don Fernando, n. s., que doy e otorgo todo mi poder cumplido... etc. a vos el bachiller Alonso de Herrera, vezino de la ciudad de Toledo, que estáys presente especialmente para que podáys ver la hazienda que yo tengo, así en la ysla de Tenerife como en la de Gran Canaria, e la podáys arrendar e dar a renta, por el tiempo o tiempos, o por el precio o precios, que a vos bien visto fuere e para que podáys otorgar carta o cartas de poder, arrendamiento tan fuertes e bastantes como convengan dichas cartas que les valan e sean tan firmes e vastantes como sy yo mismo las diese e otorgase presente se yendo e para que por mí y en mi nombre podáys tomar e aprehender la posesyón de todos e qualesquier bienes e heredamientos que a mí pertenescan en la ysla de T. e G. C. por merced que de ellas me sea hecha por la Reyna, n. s., o en otra manera qualquiera que me pertenescan o pertenecer puedan e para que podáys pedir e tomar quenta o quentas a García de Cañamares, que tiene a cargo mi hazienda, e a otras cualesquier personas que ayan tenido cargo de ella en cuyo poder esté el qual G. de C. mando que os la dé buena e verdadera, bien e cumplidamente como a mí mesmo me la daría e para que sobre lo susodicho o para qualquier cosa o parte de ello podades parecer e parezcades ante todas aquellas Justicias, así de la ysla de T. e de G. C etc., etc. E porque ésta sea firme e no venga en dubda otorgué esta carta de poder ante el escribano e testigos de yuso escriptos que fue hecha e otorgada en la ciudad de Burgos estando ende la reyna doña Juana, n. s., a 29-X-1506. Testigos: Francisco Caro, Diego de Soto e Antono Vásquez, criados del señor Licenciado. El Licdo. de Vargas. E yo Pedro de Arze, escribano de Cámara de la Reyna, n. s., e su escribano e notario público en la su Corte y en todos los sus Reynos e señoríos, fuy presente en uno con los dichos testigos a todo lo que dicho es e de ruego e otorgamiento del señor Licdo. Vargas, que aquí firmó su nombre, esta dicha carta de poder fiz escrevir e hize en ella este myo sygno a tal en testimonio de verdad. Pedro de Arze.

En 3- VIII-1508 paresció presente el Licdo. Alonso de Herrera, en nombre del Licdo. Francisco de Vargas, del Consejo de su alteza e su thesorero general en Castilla, e el Licdo. A. de H. por sy e por virtud de la compra que hizo de la mitad del valle de Güymar de Juan Felipe Romano, que suçedió en la dicha mitad del dicho valle asy por la data e repartimiento que primero le fue hecho como por cierta contratación e asyento hecha entre él y el dicho Blasyno e por una donación que después le hizo, de lo qual todo hazía e hizo presentación, e en nombre del Licdo. F. de V. por la otra mitad del dicho valle según parescía por el repartimiento primero e por la renunciación que de la mitad del valle de Güymar le avía hecho Blasyno Romano e por la confirmación del señor rey don Felipe, de gloriosa memoria, de lo qual todo hazía e hizo presentación por sy y en el dicho nombre. E dixo que pedía e pidió al señor Lope de Sosa, Govemador e Reformador de la ysla de la Grand Canaria e de estas yslas de Tenerife e señor San Miguel de la Palma, que conforme a los dichos títulos e provisión de su alteza s y neçesario cumplidero le hera por sy y en el dicho nombre le reformase todas las tierras que en cualquier manera se pudieren aprovechar e regar en el valle de Güymar con el agua e aguas que en el dicho valle avía e oviese syn compañía de otra persona alguna según e como en el repartimiento e provisiones de sus altezas de contenía e contiene.

-Otrosy por sy y en el dicho nombre dixo que contradezía e contradixo todos e qualesquier títulos que estuviesen presentados e repartimientos que se oviesen hecho en el valle de Güymar, asy de los que estuviesen presentados como de los que se presentasen, porque aquéllos no se podían ni devían dar ni hacer los tales repartimientos e sy por se aver dado después que se repartió a B. R. e a Juan Felipe, su hermano, en cuyo lugar el Licdo. F. de V. e el Licdo. A de H. avían suçedido e sy algunos títulos parecieren hechos de antes de aquéllos no avrían avido efeto asy por no aver aprovechado lo que les avía sydo repartido como por otras causas que protestava dezir e alegar e por ciertos pregones que se avían dado. En especial dixo que contradezía e contradixo el título presentado por Francisco Mirón de 8 f. de ta. de r., que dize tener en Güymar, que avía pedido que se le reformasen, e dixo que a F. M. no se le podían ni devían dar tierras en el valle de Güymar ni a otra persona alguna por ser de Blasyno e Juan Felipe e avérseles dado a ellos primero e tomado la poseysón e labrádolo e hedificádolo e desmontádolo e despedregádolo e hecho yngenio en cuyo lugar, como dicho avía, avía suçedido el Licdo. F. de V. e él, e el dicho F. M. nunca avía tenido posesyón y aunque la tuviera hera de poco efeto porque no se le podía ni devía dar ni repartir tierras algunas en el valle de Güymar por el Adelantado ni por otra persona alguna. E demás de lo susodicho dixo que el dicho F. M. aunque se le pudieran dar las dichas tierras, que no se le pudieron dar, no las avía labrado ni hedificado, ni hera vezino, ni casado, sino un mercader estranjero, ni aquí ni en su tierra no tenía muger, e el poder que el Adelantado tenía sería para repartir a los que viniesen a poblar e no para dar a los estranjeros e conforme a los pregones aunque se le pudieran dar 1o tenía perdido e no podía gozar de ello ni de otras tierras que tuviese asy por lo susodicho como por ser su data después, aunque fuera antes por lo que dicho avía.

-Porque pidió por sy y en el dicho nombre desechase el título de Francisco Mirón y amparase a defendiese al Licdo. F. de V. e a él en la tenencia e posesyón del valle de Güymar con toda el agua dél e sy alguna cosa de lo susodicho no se avía poseydo diese su mandamiento para tomar la posesyón syn embargo del título de F. M. e de otras qualesquier datas que se oviesen dado conforme a los repartimientos e provisyones de sus altezas e dixo que ynplorava e ynploró el oficio de su merced e pidió e protestó las costas. El Lcdo. Alonso de Herrera.

-El señor Governador mandó dar traslado al dicho Francisco Mirón y que responda al tercero día.

-Fuéle notyficado al dicho Francisco Mirón en honze de setyembre por mí el dicho escribano.

Francisco Mirón lo presentó en l2-IX-1508.

Muy noble e generoso cavallero Lope de Sosa, Governador e Justicia mayor de la ysla de Grande Canaria e Jues de Residencia destas yslas de Tenerife e San Miguel de la Palma e Reformador de todas ellas por la Reyna, n. s., yo Francisco Mirón, mercader, ante vuestra merced paresco e digo que ami noticia es venido como el licenciado Alfonso de Herrera, en nombre del licenciado Francisco de Vargas, del Consejo de su alteza de la Reyna, n. s., ante una merced ha hecho cierta contradición contra los vecinos y pobladores de esta ysla que tyenen tas. de r. en el valle de Güymar por la qual contradición, o qualquier que es por el señor licenciado, presente contradiga 8 f. de ta. de buena medida que yo he e tengo en el dicho valle de Güymar con el agua que les pertenece para se regar, las quales me fueron dadas en repartimiento e me las dio el señor Adelantado don A. F. de L. por virtud de los poderes que de sus altezas tyene, la qual contradición por el señor Licenciado rhecivida, aquí ynserta e repetida, digo que vuestra merced no debe confirmar ni reformar al dicho licenciado las dichas mis tierras ni haga cosa alguna de lo su altes desto pedido por lo siguiente:

Lo uno porque el licenciado A. de H. no sería ni es parte para hacer la dicha contradición por el señor Licdo. F. de V. ni por ello la anpararía ni ampara oy en ación alguna e specialmente porque no tenía ni tyene poder bastante para ello.

Lo otro porque las 8 f. de ta., contenidas en mi título e data, que ante vuestra merced tengo presentado, son mías y las tengo e poseo, e he tenido e poseydo, e aprehendí e tomé la posesión de ellas con el agua que les pertenesçe de quatro años a esta parte, poco más o menos tiempo, que entré pacíficamente syn contradición alguna.

Lo otro porque al tiempo que yo tomé e aprehendí la posesión de las dichas mis tierras, por virtud de la data e repartimiento que de ellas me fue hecho, estavan salvajes e montuosas e por romper e yo las rompí e desmonté, e limpié, e benefiqué, e puse en labra para poner de cañas de azúcar continuando mi posesión y propiedad que de mis tierras tengo y lo otro porque por esto que el señor Lcdo. tenga data de tierras o título alguno en el dicho valle aquel sería o se he de mitad, syn perjuicio de mis tierras, porque no se presume que se le avía de hacer repartimiento y data de las tierras agenas ni de derecho se le podía ni pudo hacer.

Lo otro porque mi título e data es primero en tiempo y mejor en derecho e qualquier título que el señor Lcdo. tenga en el dicho valle de tierras e aguas.

Por ende pido a vuestra merced que syn embargo de la contradición por el dicho Lcdo., hecha me mande reformar e confirmar mis tierras contenidas en mi título, que presentado tengo ante vuestra merced, en cantydad de 8 f. de buena medida, según que me fueron dadas e repartidas en repartimiento, ymponierido perpetuo cilencio al señor Lcdo. para que no me inquiera ni moleste en la thenencia y posesión e propiedad e señorío de mis tierras, pues que son mías e yo su verdadero señor e poseedor de ellas como dicho tengo, por lo qual y en lo a su señoría imploro el noble oficio de vuestra merced y pido cumplimiento de justicia. El bachiller Alonso de las Casas.

 El señor Governador mandó dar traslado a la parte y que responda al tercero día.

El Licdo. Alonso de Herrera lo presentó en 25-IX-I508.

Muy noble e generoso señor Lope de Sosa, Governador e Justicia mayor de la ysla de la
Grand Canaria e Juez de Resydencia destas y slas de Thenerife e de San Miguel de la Palma por la Reyna, n. s., e Reformador de estas yslas, yo el Licdo. Alonso de Herrera, por mí y en nombre del Lcdo. Francisco de Vargas, ante vuestra merced paresco en el pleyto que trato con Francisco Mirón sobre las 8 f. de ta. de r. que pide en el valle de Güymar , e digo que vuestra merced deve hazer e cumplir en todo e por todo segund que por mí y en el dicho nombre lo tengo pedido e contradicho syn embargo de lo dicho e alegado por Francisco Mirón que no consy... en hecho ni a lugar de derecho ni el señor
Adelantado le podía dar tierras algunas en el valle de Güymar ni te(nía) poder para ello, pues que ya lo avía dado, de manera que no a lugar la confyrmación e reformación que F. M. pide, e respondiendo a ello digo que yo soy parte, por mí y en el dicho nombre, e tengo poder del señor Licdo. Vargas, e las tierras que F. M. pide no son suyas ni le pudieron ser dadas ni tal posesyón a tenido ni tiene e aunque la tuviera hera de poco efecto, e sy alguna posesión tomó, que no afirmo, aquélla sería clandestina e ascondidamente, la qualle estaría contrad... antes o después, ni avía desmontado las dichas (tierras) ni labrádolas e aunque lo hiziera, que no hizo, labrando o hedeficando en suelo ageno el que lo labra o hedefica lo pierde e queda con el señor del suelo, e la data e títulos yo tengo por my y en el dicho nombre son primeras e confirmadas por su alteza, e la data de F. M. es con perjuizio de tergero e por quanto no ge la pudo ni devió
(dar) ni tuvo poder para ello segund e como dicho tengo (aunque) tuviera que no tenía a F. M. no se lo podía dar ni repartir tierras algunas por ser, como es, estranjero e tratante en esta ysla e no vezino, ni casado, ni poblador, e no guardó ni cumplió lo hordenado e pregonado e fue contra ello, por lo qua! e por lo que de ello baste e por lo que protesto decir y alegar en la prosecución de esta causa, pido a vuestra merced no reforme tierras algunas a F. M., dexando todo el valle de Güymar a mí e al señor Licdo. F. de V. según e como se contiene en las provisyones de su alteza e títulos que tengo presentados, por lo qual el oficio de vuestra merced ynploro e las costas pido e protesto. El Licdo. Alonso de Herrera.

El dicho escripto presentado en la manera que dicha es, luego el señor Governador e Reformador dixo que lo manda va e mandó notificar ala parte e que responda al terçero día.

En 22- VIII -1508 ante el dicho señor Governador pareció presente el Licdo. Alonso de Herrera e presentó syete escrituras, las dos de ellas de su alteza selladas con su sello real en las espaldas e las otras cinco signadas de escribano público según que por ellas parecía su thenor de las quales es éste que se sygue:

Manifiesto sea a todos los que la presente carta vieren como yo Afonso de Lugo, Governador de estas y slas de Tenerife e la Palma e Repartidor de las tierras e casas e heredades de las dichas yslas segund se contienn en la carta de poder e facultad a mí dada por el Rey e la Reyna, n. s., para hazer el repartimiento en los conquistadores e en las otras personas que fueren a poblar las dichas yslas, su tenor del qual dicho poder e facultad a mí dado por sus altezas es éste que se sygue:

-Poder de los Reyes Católicos dado en la ciudad de Burgos en 5-XI-1496. Yo el Rey. Yo la Reyna e yo Fernando Alvarez de Toledo, secretario del Rey e la Reyna, nuestros señores, la fiz escrevir por su mandado, e en las espaldas de esta carta dezía registrada doctor en forma Rodericus, doctor Francisco Díaz, chanciller.

-Por ende yo Alfonso de Lugo, Repartidor susodicho... etc., etc. e por quanto vos Blasyno de Pomblino, mercader, venistes a ser vezino en esta dicha ysla e a ser vasallo de sus altezas e porque se espera que le serviréys en otros muy más crecidos servicios de cada un día de que soys digno de remuneración e gualardón e hasta agora en re-muneración de lo susodicho non se vos a dado ni hecho merced de ningunas tierras ni heredamientos de la dicha ysla e la yntención e voluntad de sus altezas es de hazer gracias e mercedes a aquéllos que bien e lealmente les syrven e aman su servicio, en especial a los que asy vienen de luengas tierras a poblar las tales tierras ea ser sus vasa- llos, porque syempre vos o los que de vos sucedieren tengan mayor deseo al servicio de sus altezas, por ende digo que en remuneración e gualardón de lo susodicho, husando del poder de sus altezas a mí dado, que de suso va encorporado, hago repartimiento de las tierras e aguas e otras cosas que de yuso se dirán en vos B. de P ., mercader que soys presente, en Taoro, debaxo del Agua Grande, que se ha de sacar tierras para en que se pongan cañas para 4.000 arrovas de açúcar que ayáys en cada un año 2.000 arrovas de açúcar, lo qual se ha de regar con la dicha agua de veynte en veynte días por su dula, e más vos doy tierra para que podáys poner una latada de parral para 10.000 sarmientos que se armen en alto, e más para en que podáys hazer un jardín, esto porque vos, B. de P. os obligáys de hazer un ynjenio de agua dando vos herido para él, el cual ha de ser tal con todos sus aparejos que a bueltas del açúcar que para vos moliéredes, moleréys otras 2.000 arrovas de açúcar de los vezinos que oviere en Taoro, esto por su maquila, asy como es huso e costumbre en estas , yslas de Canaria. E más vos doy en Taoro 300 f. de sequero para en que sembréys pan o lo que vos quisyerdes, e más vos doy en el Río de Güymar todo lo que se pudiere aprovechar con el agua que allí aya, la mitad para vos, Blasino, e la otra mitad para vuestro hermano Juan Felipe, como a vezino. Esto porque vos, Blasyno, me os obligáys de allí hazer un ynjenio de agua si ser pudiere o de bestias e según que la tierra e agua que oviere lo pidiere, esto sin compañía de otra ninguna persona; las quales tierras de suso declaradas con todo lo a ellas anexo e pertenencientes e con todas sus entradas e salidas, pertenencias e derechos e abciones quantas ha e aver puede e debe en qualquier manera syn dexar ni tener ni retener para sus altezas cosa alguna ni parte de ello e hago gracia e donación pura e no revocable que es dicha entre bivos a vos, B. de P ., e Felipe, vuestro hermano, e para que de oy día en adelante para syempre jamás las tierras e aguas de suso declaradas sean vuestras e de vuestros herederos e susosores después de vos o de otra qualquier persona que de vosotros oviere con su título o razón que sea e para que podades hazer e hagades dellas como de cosa vuestra propia sin contradición alguna e desde oy día en adelante desapodero a sus altezas de la posesión real, corporal e abtual, cvil e natural vel casy de las dichas tierras e de lo que dicho es, e apodero e entrego e envisto en todo ello e en la posesyón de ella a vos B. de P. e a F ., vuestro hermano, e vos doy abtoridad, e poder e facultad para tomar e aprehender la tenencia e posesyón de todo ello por vuestra propia autoridad e por esta carta e por su traslado sygnado de escribano público de parte de sus altezas exorto e requiero a qualesquier justicias de qualesquier partes de los Reynos e señoríos de sus altezas e de la mía mucho ruego que cada e quando que por vos fueren requeridos vos defiendan e amparen en la posesión e s y nescesario fuere vos la den e entreguen de su mano e vos guarden e cumplan e hagan guardar e cumplir esta dación e donación que yo en nombre de sus altezas en vos, B. de P ., e Felipe, vuestro hermano, hago de lo que dicho es, en contra el thenor e forma de ello no vayan ni pasen nin consyentan yr ni pasar, nin consentyré agora ni en algún tiempo causa ni razón que sea ni ser pueda, por manera que en todo tiempo e syempre jamás tengáys lo que dicho es syn empedimento ni embargo alguno, lo qual todo que dicho es sea hecho e cumplido, no embargante la ley en que dize que ningu- no no puede hazer donación en mayor contía de 500 sueldos ni en otras qualesquier leyes, fueros e derechos e premáticas sanciones de estos Reynos que en contrario de lo susodicho sea o ser pueda e yo en nombre de sus altezas lo renuncio, en testimonio de lo qual vos doy e hago la presente fyrmada de mi nombre e rogué e ruego al escribano público que la fyrme de su nombre. Dada en la ysla de Tenerife a 27-II-1500. Testigos que fueron presentes: Mateo Viña, mercader genovés, Gonçalo Rodrigues, çapatero, vecinos de Tenerife, e Juan Vaquiñas, Pero Gil, e Rodrigo Prieto, vezinos de Palos de Moguer, e Pedro de Vergara, alcalde mayor, e Francisco Benítez, sobrinos del señor Governador, para ello llamados e rogados. Alonso de Lugo. E yo Alonso de la Fuente, escribano público en la ysla de Tenerife, fuy presente a todo lo susodicho en uno con los dichos testigos e de pedimento e otorgamiento del dicho Blasyno esta carta escreví e por ende fyz aquí este mío sygno a tal en testimonio de verdad. Alonso de la Fuente. esc. Pub.

-Todo lo qual avéys de dar moliente e corriente, conviene a saber lo del Ryo de Taoro desde oyen tres años primeros syguientes de esta manera que para sacar el agua de la dicha acequia hasta encima de las tierras de los vezinos a quien se dieren allí tierras que yo, el Governador, tomare, que yo el dicho governador me obligo de vos hazer dar otros tantos peones como el dicho Blasino diéredes hasta poner el agua en el dicho lugar e as y puesta vos prometo que todos los que allí tomaren tierras nos pagarán cada uno sueldo por libra el gasto que allí oviéremos hecho según que la parte allí tuviere. Otrosy vos prometo de dar un pedazo de tierra en el Río de Agensyo para que pongáys toda la planta que quisyéredes para la primera e segunda posturas e que después la soca de ella la podáys vender a quien quisyéredes e quede la dicha tierra para quien yo quisyere e lo del Ryo de Güymar vos doy plazo de quatro años primeros syguientes para que los hagáys el dicho ynjenio, según e de la forma que dicha es, so pena que sy asy no lo hiziéredes ni cumpliéredes que todo lo susodicho ayáys perdido e sea para lo que sus altezas quisyeren mandar. Testigos: Matheo Viña, Diego de Mançaneque, Juan de Alm~
dóvar e otros. Alonso de Lugo. E yo el dicho escribano en testimonio de verdad fyrmé aquí mi nombre junto con lo susodicho.

Sepan quantos esta carta vieren como yo, Blasyno Ynglesco de Plonbino, por mí de una parte, e yo Juan Felipe, su hermano, hijos legítimos de Ynglesco de Plonbino e de doña Ysabel, su muger, estantes al presente en esta ciudad, vezinos que somos de la ysla de Thenerife, por mí de otra parte, la una parte de nos e la otra e la otra otorgamos e conosemos que por quanto al tiempo que se hizo el repartimiento en la ysla de T. Alonso de Lugo, en nombre del Rey e de la Reyna, n. s., e por virtud de su poder especial, nos ovo dado e dio en el dicho repartimiento un valle con sus aguas manantes e estantes e con todo lo que al valle pertenescía hasta la mar , que se llama Valle de Güymar. El qual valle yo, Blasyno, por mí e en nombre  de vos, mi hermano, e con mis esclavos e gente e con mis propios, maravedís hedifiqué e hize un ynjenio de moler e hazer azúcar, con todos sus bastimentos e calderas apunto, moliente e corriente, e puse e planté ciertas viñas e parrales, e cañaverales e cañas e azúcar, que agora está hecho e plantado e aderezado, e porque agora yo e vos, mi hermano, hezimos nuestra quenta de todo lo que yo avía gastado en el dicho valle, que asy nos fue repartido, e hecha la quenta, vos, mi hermano, me distes e pagastes e yo de vos recebí la mitad de todos los maravedís que yo gasté e son en mi poder, de que so e me otorgo de vos por muy bien contento e pagado e entregado a toda mi voluntad e renunçio que no pueda dezir ni alegar que los no reçebí de vos, como dicho es, e sy la dixere o alegare que me no vala, e a esto espeçialmente renunçio,la açebçión de los dos años que ponen las leyes en derecho de la pecunia no contada, ni reçebida, ni pagada; e porque yo, Blasyno, esto ya contento e pagado de la mitad de todo la que asy gasté en el dicho valle, porque la otra mitad a mí pertenesçe pagar por ser, como es, el valle de ambos a dos hermanos, porque asy nos fue repartido para ambos y dos. Por ende nos agora ambos a dos hermanos, de nuestro grado e propia, e libre, e agradable e libre e espontánea voluntad, syn premia e syn fuerça, e syn otro costreñimiento ni ynduzimiento alguno que nos sea hecho ni dicho, otorgamos e conoscemos que el dicho valle, que asy está hecho engenio, con todo la que en él se hedificare, e plantare, e pusyere, e con todas las viñas, e parrales, e cañaverales de cañas de açúcar, que agora está hecho e plantado, e otros qualesquier bienes rayzes, e muebles e semovientes que dicho nos diere, e tenemos e tuviéremos, asy en la dicha ysla como en otras partes, e lugares, e Reynos e señoríos qualesquier que sean, en qualquier manera o por qualquier razón que sea, que todos sean de ambos a dos hermanos, tantos de uno e tantos de otro, e los ayamos para nos como cosa nuestra propia por bienes de ambos y dos, no devidos ni partidos, e s y no que los ayamos tanto el uno como el otro, e rentas e multiplicamientos de ellos; todos los días de nuestra vida que no nos podamos partir ni apartar de esta hermandad de ser todos los bienes que oy día tenemos e tuviéremos de aquí adelante para syempre jamás de ambos y dos, tanto del uno como del otro, e llevar e llevemos las rentas de ellos tanto el uno como el otro, asymesmo se entienda entrar e que entre por bienes de ambos y dos el otro ynjenio de moler e hazer açúcar, e tierras, e cañaverales, e viñas e parrales, e molinos de pan moler, que yo, Blasyno, tengo en la ysla de la Gomera, para que asymismo la ayamos para nos como cosa nuestra propia, tanto del uno como del otro, porque asy es nuestra determinada voluntad e queremos que esta declaración e acuerdo que asy hazemos vala e sea firme para syempre jamás, con tanto que s y qualquier de nos que en algún tiempo o por alguna manera quisiéremos vender la mitad de todos nuestros bienes que asy al presente tuviéremos que lo podamos hazer con tanto que nos lo hagamos saber el uno al otro e el otro al otro porque sy lo quisyéremos aver el uno lo del otro e el otro lo del otro que lo ayamos antes que otra persona alguna e sy de otra guisa se hiziere que no vala. E otorgamos e prometemos la una parte de nos a la otra, etc. E sy nos o alguno de nos, o otra por nos o por qualquier de nos, contra este contrato sobredicho o contra lo que en esta carta dize, o contra alguna cosa o parte de ello fuéremos o viniéremos por la remover o por lo deshazer en alguna manera, o no tuviéremos e guardáremos e cumpliéremos todo quanto en esta carta dize e cada cosa de ello según dicho es, que dé e pague e peche a la otra parte de nos obediente que por ello estuviere e la oviere por fyrme dos quentos de maravedís de esta moneda por pena e por postura, etc. Hecha la carta en Sevilla 2- XII -1504 e lo firmaron de sus nombres en el registro. Yo Fernando de Berres, escribano de Sevilla, so testigo. Yo Gonzalo Martín, escribano de Sevilla, so testigo. E yo Juan Suárez, esc. públ. de Sevilla, fiz escrevir esta carta e fiz aquí myo sygno e so testigo.

Doña Juana por la gracia de Dios Reyna de Castilla, de León, de Toledo, de Galizia, ...etc. a todos los Governadores, corregidores, alcaldes, concejos, justicias, regidores, cavalleros y escuderos, oficiales y hombres buenos de la ysla de Tenerife e de todas las otras y slas de Gran Canaria e de estos mis Reynos e señoríos, ante quien esta carta paresciere o su traslado sygnado de escribano público salud e gracia.

Sepades que por parte de Blasyno Panplino Romano, vezino de la ysla de T., presentada ante mí una donación que el Adelantado don A. de L., Governador de la dicha ysla de T ., le hizo de ciertas tieirras e sytios de yngeni s e aguas y otras cosas el tenor de la qual es éste que se sygue. Yo el dicho escribano doy fe que paresce en el registro de Alonso de la Fuente, esc. púb., en 27-1I-1500, do dize as y en este día el señor Governador Alonso de Lugo dixo que dava e dio a Blasino de Pamplino, mercader, vo de esta ysla, vasallo de sus altezas que hera presente, ansy como a vezino e persona que quiere venir a poblar la ysla, por virtud del poder de sus altezas que será aquí encorporado, en Taoro debaxo del Agua Grande que se ha de sacar tierras para en que se pongan 4.000 arrovas de azúcar en que aya en cada un año 2.000 arrovas de a~úcar, que se han de regar de veynte en veynte días e más poner una latada de parral en que aya diez mil sarmientos que se armen en alto, e más para que hagáys un jardín, esto porque el dicho Blasino se obliga de hazer allí un ynjenio al señor Governador dándole herido para él, el qual sea tal que pueda moler el ynjenio a bueltas con su azúcar que allí hiziere 2.000 arrovas de azúcar de los vezinos que oviere en Taoro por su maquila como es uso e costumbre en estas y slas de Canaria y más le da 300 f. de ta. de s. para sembrar pan e lo que él quisyere. E más le da en el Ryo de Güymar todo lo que pudiere aprovechar con el agua que allí ay, la mitad para Blasino e la otra mitad para su hermano Juan Felipe, esto porque Blasino se obligó de hazer un ynjenio de agua, s y ser pudiere, o de bestias segund que la tierra e agua lo pidiere, entendiéndose que sea syn compañía de otra ninguna persona, para lo qualle dio e otorgo su carta de donación fuerte e firme con renunciación de leyes. Testigos que fueron presentes: Matheo Viña, mercader genovés,
Gonçalo Rodrigues, çapatero, e Juan Vaquiñas e Pero Gil e Rodrigo Prieto, vezinos de Palos, e Pedro de Vergara, alcalde mayor, e Francisco Benítez.

Todo lo qual avéys de dar moliente e corriente conviene a saber lo del Río de Taoro de oyen tres años primeros syguientes de esta manera que para sacar el agua por la acequia hasta encima de las tierras de los vezinos a quienes se dieren allí tierras que yo, el governador, tomare e me obligo de vos dar otros tantos peones como vos, Blasyno, diéredes hasta poner el agua en el dicho lugar, e as y puesta vos prometo que todos los que allí tuvieren tierras nos pagarán cada uno sueldo por libra el gasto según que la parte tuviere. Otros y vos prometo de dar un pedazo de tierra en el arroyo de Acencio para que pongáys toda la planta que quisyéredes para la primera e segunda postura e que después que esté la dicha tierra, por quanto no ha de ser vuestra, que podáys vender la soca della a quien vos quisiéredes, pero no la tierra, e lo del Ryo de Güymar vos do de plazo que de oy en quatro años ayáys de hazer el ynjenio según e de la forma e manera que dicha es, lo qual no haziendo ni cumpliendo lo susodicho que todo lo avréys perdido e será para lo que sus altezas de ello quisieren hazer e mandar .

E por su parte me fue suplicado e pedido por merced que le aprovase y confirmase la donación de los dichos bienes que don A. de L. le hizo para que le fuese guardado e cumplida en en todo e pot todo según que en la carta se contiene o declara o colo la mi voluntad fuese o como la mi merced fuese. E yo túvelo por bien e por hazer bien e merced a Blasino Romano, por la presente confirmo e apruevo la carta de donación que
don A. de L. le hizo de los dichos heredamientos e tierras e aguas e sytios de molinos según que en ella se contiene que suso va encorporada, e por esta mi carta e por su traslado sygnado como dicho es, mando a vos las justicias e otras personas susodichas que le amparéys e defendáys a B. R. en la posesyón de los bienes como en cosa suya propia, libre e quita desembargada e le hagáys acudir con todas las cosas de los dichos bienes contenidas en la donación, no emba gante que hasta agora no le ayan sydo entregadas o que después que le hizieron la donación aya sydo despojado de ellos por cualquier persona o personas o por qualquier razón que sea, que sy necesario es yo por esta mi carta o por su traslado sygnado como dicho es le hago merced nuevamente de todos los dichos bienes contenidos en la donación suso encorporada syn embargo de la sentencia que contra el dicho Blasino fue dada por el alcalde de la ysla de Tenerife porque no aya cumplido ciertos hedeficios que hera obligado a hazer en los heredamientos, el efecto de la qual sentencia por la presente repongo e alargo e prorrogo el término en que aya de hazer los hedeficios B. R. en los heredamientos por quatro años que comienzan desde la data de esta mi carta, asymismo syn embargo de qualquier efecto que oviese avido en el poder que el governador tuvo para hazer la donación a Blasyno o en la persona de Blasyno para la recibir syn embargo de qualesquier previllejos e hordenanzas o cartas o provisiones que la dicha ysla tenga que en contrario de esto sean que en quanto a esto yo dispenso con ellas e con qualquier de ellas quedando en su fuerza e vigor para adelante con tanto que se entienda que por esta confirmación que asy hago a B. R. de la donación que le hizo don A. de L. no se entienda aprovar ni aver por buenas otras donaciones que el Adelantado ha hecho a otras personas de heredamientos en las yslas ni les dar ni atribuyr más derecho del que de justicia tuviere. E los unos ni los otros no hagades ende al so pena de la mi merced e de diez mil maravedís para la mi Cámara a cada uno que lo contrario hiziere e demás mando al ome que vos esta mi carta mostrare que vos emplaze e parescades ante mí en la mi corte do quiera que yo sea del día que vos emplazare hasta quinze días primeros syguientes sola dicha pena, por la qual mando a qualquier escribano público que para esto fuere llamado que dé ende al que vos la mostrare testimonio sygnado con su sygno porque yo sepa en cómo se cumple mi mandado. Dada en la ciudad de Toro 20-IV-1505. Yo el Rey. Yo Fernando de Çafra, secretario de la Reyna, n. s., la fiz escrevir por
mandado del señor Rey, su padre, administrador e governador de estos sus Reynos. Registrada Licdo. Polanco. Acordada Licdo. Çapata. Francisco Díaz, Chanciller.
Sepan quantos esta carta de donación ynrevocable vieren como yo Blasyno Romano, estante en la ysla de T., otorgo e conosco por esta presente carta que hago gracia e donación de mi propia e buena e agradable voluntad syn premia ni fuerça ni otro constreñimiento que me sea hecho ni dicho ni cometido por ninguna ni algunas personas a vos Juan Felipe, mi hermano, estante en la dicha ysla, que soys absente bien asy como si fuesedes presente al recibimiento del otorgamiento e estipulaciones de esta carta, conviene a saber, toda la mitad del valle de Güymar, que es en la ysla de T., tierra e agua asy como me pertenesce e puede pertenecer en qualquier manera con todos los cañaverales de azúcar, jardín e bienhechorías en él hechas e la mitad del ynjenio, casa de purgar con todo lo que me pertenece de mi parte así del dicho ynjenio, casa de purgar, bienhechorías e esclavos todos quantos tengo. Otros y vos hago gracia e donación pura e no revocable en todo lo que dicho es de todos los bienes que yo tuve en la ysla de la Gomera, así muebles como rayzes según que lo tengo yntentado e pedido a el Adelantado don A. F. de L. e a doña Beatrys de Bovadilla, su muger difunta, que dios aya, ea Guillén Peraça, su hijo, e a doña Ynés Peraça, su hermana. Otrosy vos hago gracia e donación con todo lo que dicho es unas casas de mi morada que yo e e tengo en la villa de San Cristóval, que son en la ysla de T., que a por linderos de la una parte casas de Batista Escaño, alguacil mayor de la dicha ysla, e de la otra parte casa de Rajel Luys, portugués, barvero, con más todos los cavallos e asnos que yo he e tengo en la dicha ysla, e no se entienda hazer donación de una esclava yndia que yo he e tengo porque es mi voluntad que ésta no entre en la donación porque es de Ysabel, mi esclava que fue y es, y ahorran la dicha yndia con una criança que tiene dexo a Ysabel y para ella. Otrosy no se entienda hazeros donación de una mi esclava que se dize Beatriz con sus hijas e más un esclavo que se dize Juan, porque esta esclava y crianças e el esclavo quiero para mí e de estos esclavos no vos hago donación. Otrosy no se entienda haceros donación de 50.000 maravedís que de estos bienes mando que se saquen, e vos, Juan Felipe, dexe a Isabel los 50.000 mrs. con su cama de ropa, vistiduras, e caxa e cofre, la qual dicha donación de todo lo suso dicho vos hago con tal condición que vos, J. F., paguéys todas las deudas que yo, Blasyno, soy obligado a pagar en la ysla de T. e en los reynos de Castilla porque por vos me obligué a pagallas e todas las que vos, J. F., devéys con las quales dichas ecbciones e condiciones vos hago la donación de todos los bienes muebles e rayzes e semovientes, la qual donación yo vos hago conociendo e otorgando e asy conosco e otorgo porque es todo de vos, J. F ., e a vuestra costa e con vuestro dineros aver hecho las bienhechorías, cañaverales, tierras de romper, sacas de acequias, hacer mitad de yngenios e toda la hazienda y de la ysla de la Gomera de suso nombrada, e por esto ser e pasar así en verdad yo vos hago la donación de los dichos bienes muebles e rayzes e semovientes para agora e para syempre jamás, dada e entregada luego de mano a mano syn condición alguna e de oy día en adelante para syempre jamás me desapodero, parto e quito, etc. E por esta presente carta vos do todo mi libre llenero cumplido poder según que lo yo e e tengo para que por vos mismo o otro por vos en vuestro nombre o quien vos quisiéredes e lo vuestro eredare sin mí e syn licencia ni autoridad de alcalde, ni de juez, ni de otra persona alguna syn pena e sin calunia alguna podades yr e tomar e prehender la tenencia e corporal poseción, real e abtual, cevil e naturalmente de la forma e manera que vos quisiéredes etc. E vos do todo mi poder cumplido según que lo yo e e tengo para que podades vender, trocar, cambiar e henajenar e hazer de ellos e en ellos e en cada cosa e parte de ellos todo lo quisiéredes e por bien tuviéredes como de cosa vuestra propia libre o quita o desembargada como ésta es, etc. E a mayor firmeza la firmo de mi nombre en el registro del dicho escribano donde está asentada esta carta don dize Blasino Romano mano propia. Hecha la carta en la villa de San Cristoval, que es en la ysla de Tenerife, en el Oficio de Antón de Vallejo, esc. público y del Concejo de la dicha ysla de T., a 24-XII-1505. Testigos que fueron presentes que vieron e oyeron otorgar esta carta a Blasino Romano e la firmar de su nombre en el registro do está asentada: Batysta Escaño, alguazil mayor de la ysla de T., e Francisco de Medina, Diego Fernández e Blas González e otros muchos vecinos estantes en la dicha ysla de T., e yo Antón de Vallejo, esc. púb. e del Concejo de la ysla de T., presente fuy en una con los testigos a los otorgamientos de esta carta e de ruego e pedimento de Juan Felipe la escreví de la qual queda otro traslado en mi poder firmada del nombre de Blasino Romano en el registro de mí el dicho escribano e por ende hize aquí este mío sino a tal en testimonio de verdad. Antón de Vallejo, escribano publico y del Concejo.

Éste es traslado bien e fielmente sacado de una carta del Rey don Felipe, n. s., que aya santa gloria, escripta en papel e sellada con su sello de cera colorada e en las espaldas refrendada de Pero Ximenes, su secretario, según que por ella parescía su thenor de la qual es éste que se sygue :

Don Felipe por la gracia de Dios Rey de Castilla, de León, de Toledo, etc., etc., por quanto por vos el Lcdo. Francisco de Vargas me fue mostrada una petición e renunciación de Blasino Romano, vezino de la ysla de Thenerife, que en vos hizo de ciertos bienes según que en ella se contiene, que es firmada de su nombre e sygnada de escribano público hecha en esta guisa: Muy poderosa Señora, Blasino Planplino, mercader, beso las manos de vuestra alteza a la qual plega saber como entre el Licdo. Francisco de Vargas, vuestro chanciller y contador, y yo, el dicho Blasyno, pasó cierto asyento e concordia en un debate e diferencia que entre nosotros avía sobre cierta hazienda que a mí fue dada por el Adelantado don Alonso de Lugo en la ysla de Thenerife, como governador de ella, de la qual dicha hazienda por vuestra alteza fue hecha merced al dicho Licenciado y en el asyento de concordia se contiene un capítulo hecho en esta guisa:

Otrosy que Blasyno ceda e, traspase en el Licdo. Vargas e sus herederos la mitad de toda la hazienda que as y le fue dada por el Adelantado a Blasyno e a su hermano e le ha de ser confirmada por su alteza de todo lo qual B.P. tiene hedeficado e plantado en la dicha hazienda e de los frutos e rentas que rentare desde oy día de la fecha de este asyento en adelante para que en todo ello aya la mitad el Licenciado, como dicho es, e por la presente él renuncia e traspasa en el dicho Licenciado la mitad de toda la hazienda elabores e edificios e plantas e frutos de todo ello, as y lo que pertenesce a él como de lo que pertenesce a su hermano e que se obliga por sy e por sus bienes que será cierto e sano e que su hermano lo aprovará e avrá por bueno, cierto e firme e que lo contenido en este capítulo se dé por Blasyno por petición aparte para que su alteza lo confIrme, e yo queriendo guardar e cumplir el dicho asyento e concordia, por la presente suplico a vuestra alteza que lo mande asy aprovar , e guardar e cumplir , como en el capítulo de suso contenido se contiene e declara, e para ello mande dar vuestra alteza al Licenciado sus cartas e provisiones e cédulas fuertes e firmes que les al caso convengan e sean menester e porque de esto vuestra alteza sea cierta, certificada, firmé en esta renunciación mi nombre e la otorgué ante el escribano e testigos de Yuso escriptos que es hecha e otorgada en la ciudad de Toro a 11-IV -1505.

Testigos que fueron presentes que vieron firmar aquí su nombre a B. R. e otorgar lo susodicho: Francisco de Vargas, continuo de la Reyna, n. s., Diego Maldonado, continuo asy mismo de su alteza, e Juan Çapata, hermano de Francisco de Vargas. Basino (sic) Romano mano propia. E yo Martín Sanches de Arayz, escribano de la Reyna, n. s., e su notario público en la su corte y en todos los sus Reynos e señoríos presente fuy en uno con los dichos testigos quando B. R. fyrmó aquí su nombre e otorgó lo susodicho e lo escreví e por ende fiz aquí este mío sygno a tal en testimonio de verdad. Martín Sanches.

E por vuestra parte me fue suplicado e pedido por merced que confirmase e aprovase la carta de confirmación que de suso va encorporada e todo lo en ella contenido e por quanto yo vos ove hecho merced de toda la hazienda que a B. R. fue dada en la ysla de T. por el Adelantado don A. de L. en que fue condepnado en cierta sentencia B. R. e después avía suplicado por cierto asiento e concordia que heziste con él le confirmé la donación, tóvelo por bien por hazer bien e merced a vos el Licenciado, por la presente vos apruevo e confirmo la renunciación e traspasación que asy vos hizo B. R., por sy e por su hermano, que de suso va encorporada e quiero que vos vala e sea guardada en todo e por todo segund que en ella se contiene e que vos sea acudido con la mitad de toda la hazienda contenida en la donación que fue hecha (a) B. R. e su hermano por el Adelantado don A. de L. asy de lo que a B. R. e su hermano les fue entregado como de lo que no han poseydo, de todo ello bien e cumplidamente en guisa que no vos mengüe ende cosa alguna, no embargante que después de la dicha sentencia el Adelantado don A. de L. aya hecho donación de los dichos bienes o de alguna parte de ellos a otra perso-
na alguna, lo qual mando que se haga e cumpla no embargante que vos, el Licenciado, seáys vezino de la dicha ysla e no embargante que B. R. que asy os haze la renunciación por alguna cabsa o razón no pudiese tener la hazienda de que asy os haze la renunciación e traspaso e syn embargo de qualesquier previllejos e hordenanças e cartas
e mercedes e provisiones que la ysla e vezinos de ella tenga que en contrario de esto sean con las quales e con cada una de ellas yo dispenso quedando en su fuerça e vigor para adelante e por esta mi carta o por su traslado sygnado de esc. púb. mando a mi Adelantado don A. de L. e a todos los capitanes, concejos, governadores, alcaldes, regidores, cavalleros, escuderos, oficiales e omes buenos de todas las villas e lugares de la ysla de T. e de todas las otras yslas de Gran Canaria e de todas las otras villas e lugares de estos mis Reynos e señoríos que vos amparen e defiendan a vos, el dicho Licenciado, o a quien vuestro poder oviere para ello en la posesyon de la hazienda e heredamientos en esta mi carta contenidos e que no vayan ni con- sientan yr ni pasar contra lo en ella contenido ni contra cosa alguna ni parte de ello que yo por esta mi carta vos defiendo e amparo en la posesión de todos los dichos bienes para agora e para syempre jamás.

E los unos ni los otros no hagades ende al so pena de la mi merced e de 10.000 maravedís para la mi .Cámara a cada uno que lo contrario hiziere e demás mando al ome que esta mi carta mostrare que vos emplaze que parezcades ante mi corte doquier que yo sea del día que vos emplazare hasta quinze días primeros syguientes so la dicha
pena so la qual mando a cualquier escribano público que para esto fuere llamado que dé ende al que vos la mostrare testimonio sygnado con su sygno porque yo sepa en cómo se cumple mi mandado. Dada en la villa de Valladolid a 30- VII -1506. Yo el Rey. Yo Pero Ximenes, secretario del Rey, n. s., la fiz escrevir por su mandada. Registrada Pedro La Laguna, Castañeda, Chanciller.

Hecho e sacado fue este traslado de la carta de su alteza original en la ciudad de Burgos estando ende la Reyna, n. s. a 31-X-1506.

Testigos que fueron presentes al leer e concertar de este traslado de esta carta original: Diego de Soto, criado del señor Licdo. Vargas, Pero Fernández Rebuelto, testamentario del tesorero Alonso de Morales, ya difunto, Francisco d'Escalante, criado del Licdo. Vargas, e yo Alonso de Aguilar, escribano de la Reyna, n. s., e su escribano e notario público en la su corte e en todos los sus Reynos e señorios, en uno con los testigos, presente fuy al concertar de este traslado con la carta de su alteza, oreginal e la hize escrevir e por ende fiz aquí este mi sygno en testimonio de verdad. Alonso de Aguilar.

Doña Juana por la gracia de Dios Reyna de Castilla, de León, de Granada, etc. a vos don A. de L., Adelantado de Canaria, mi gobernador de las y si as de T. e la Palma, e al Concejo, Justicia e Regidores de la ysla de T. e a todas las otras justicias de todas las ciudades e villias e lugares destos mis Reynos e señoríos e a cada uno e a cualquier de vos a quien esta mi carta fuere mostrada o su traslado sygnado de esc. púb. salud e gracia. Sepades que por parte del Licdo. Francisco de Vargas, del mi Concejo e mi contador, me es hecha relación que yo le ove hecho merced de cierta hazienda de Blasyno Romano, v.o de la ysla de T ., e que sobre la dicha hazienda él hizo cierto concierto e asyento con B. R. sobre la hazienda de que vos el Adelantado don A. de L. avíades hecho donación a B. R. e por mí le avía sydo confirmada asy en el lugar do dizen Taoro debaxo del Agua grande como do dizen el Valle de Güymar , que es en la ysla de T ., y que en el asyento e concierto quedó que el Licdo. F. de V. oviese para sy enteramente todo lo que vos avíades dado a B.R. en Taoro debaxo del Agua grande lo qual es tierras de regadío para 4.000 arrovas de azúcar, para cada un año 2.000, e sytio para un ynjenio de agua para moler el azúcar e 300 f. de tas. de s. e tierra para un jardín e latada de parral de 10.000 cepas que se armasen en alto según en la donación que vos hezistes se contiene y que enviando al Licdo. F. de V. a tomar la posesión de la hazienda por virtud de la renunciación que B. R.le avía hecho e de la confirmación que yo le hize no se lo avyades querido dar diziendo que B. R. avía renunciado el derecho que tenía a la hazienda muchos días atrás que hiziese la renunciación y traspaso al Lcdo. F. de V. según paresció por escritura sygnada de escribano público, la qual renunciación e dexamiento que B. R. hizo de la hazienda al Licenciado dixo que havía hecho forzsa e hecha contra voluntad de B. R., pues no era de creer que él renunciase la hazienda syn causa alguna e que el Licdo. de Vargas avía sydo engañado en el concierto que había hecho con Blasyno porque sy supiera  que avía renunciado Blasyno la hazienda que dicha es, que era en Taoro debaxo del Agua grande, que no tomara el asiento e concierto
con él como le tomó e que pues mi voluntad avía sydo de le hazer merced al Licdo. F. de V. de la hazienda que B. no tenía enteramente ansy del Valle de Güímar como la de Taoro debaxo del Agua grande como dicho es, ya su suplicación del dicho Licenciado yo avía confirmado toda la sentencia a B. R., según se contenía en la dación que vos, el Adelantado, le avíades hecho; suplicóme que se la mandase guardar e cumplir sin embargo de la renunciación e dexamiento que B. R. avía hecho de la hazienda que le avíades dado en Taoro del Agua Grande, e yo por hazer bien e merced al Licdo. F. de V. e por quanto mi yntención e voluntad fue que él oviese toda la hazienda según e como vos la avíades dado a B. R. tóvelo por bien e  vos mando a vos el Adelantado don A. de L. e al Concejo, Justicia,  Regidores de la ysla de T. e al visitador e reformador de los repartimientos de las haziendas de las y slas de Canaria que déys e señaléys luego e dexedes e consyntades al Licdo. F. de V. tener e poseer las tas. de riego para 4.000 arrovas de azúcar, 2.000 arrovas en cada año, en el lugar de Taoro, debaxo del agua grande, e un sytio para ynjenio para moler el azúcar e 300 f. de sembradura de sequero e tierra para un jardín e para una latada de parral de 10.000 cepas que se armen en alto según e como en la donación que vos, el Adelantado, heziste a B. R. se contiene syn embargo de la renunciación e dexamiento que B. R. hizo de la hazienda, según e como le valiera e gozara de ella el Licdo. F. de V. s y B. R. no hiziera la renunciación e dexamiento de la hazienda, e la poseyera dende que vos, el Adelantado, se la distes e señalastes hasta que él la renunció e traspasó al Licdo. F. de V ., lo qual vos mando que as y hagáys e cumpláis syn esperar otro mi mandamiento, ni carta, ni sobrecarta no embargante que el Licdo. F. de V. no sea vezino de la dicha ysla o tenga otro qualquier empedimento para no poder tener la hazienda en la ysla e sin embargo de qualesquier carta, e provisiones e hordenanzas que la ysla tenga en contrario de ésta sean o ser puedan en qualquier manera con las quales yo dispenso en quanto a esto quedando para adelante en su fuerza e vigor e no embargante asymesmo que al B. R. no  aya cumplido lo que hera obligado por la escriptura de donación e señalamiento que vos le hezistes, pues aquello dexó de cumplir e hazer a causa de la renunciación e dexamiento que avía hecho de la hazienda. E los unos ni los otros no hagades ni hagan ende al por alguna manera so pena de la mi merced e de 10.000 mrs. para la mi Cámara a cada uno que lo contrario hiziere e demás mando al ome que vos esta mi carta mostrare que vos emplaze que parescades ante mí en la mi corte do quier que yo sea del día que vos emplazare hasta quinze días primeros syguientes so la dicha pena, so la qual mando a qualquier escribano público que para esto fuere llamado que dé, ende al que vos la mostrare, testimonio sygnado con su sygno porque yo sepa en cómo se cumple mi mandado. Dada en la ciudad de Salamanca a 20-XI-1505. Yo el Rey. Yo Gaspar de Grecia, secretario de la Reyna, n. s., la fiz escrevir por mandado del señor Rey, su padre, como administrador e governador de todos sus Reynos. En las espaldas de la carta do estava el sello real estavan las firmas e nombres siguientes: Licdo. Çapata. Licdo. Polanco. Castañeda, Chanciller.

El Licdo. V argas.

Presentólo el Licdo. Herrera ante su merced en 26 -111-1509.

Escribano público, que presente estáys, daréys por testimonio en manera que haga fe a mí, el Licdo. Alonso .de Herrera, por mí y en nombre del Licdo. Francisco de Vargas, tesorero general de Castilla y del Consejo de su alteza, en como digo, pido e requiero al muy noble señor, el señor Lope de Sosa, governador de la ysla de la Gran Canaria e juez de residencia de estas yslas de Tenerife e San Miguel de la Palma por la Reyna, n. s., e Reformador de estas dichas yslas, en como ya bien sabe en cómo por mí y en el dicho nombre presenté a su merced una cédula de su alteza por la qual manda va que en lo del valle de Güímar viese los que se oponían o avían opuesto a las tierras que avía en el dicho valle e si hallase que las datas e data dada a Blasino e a Juan Felipe Romano por el señor Adelantado en nombre de sus altezas heran primero que los que se ponían o pretendían tener derecho a algunas de las tierras del Valle de Güímar restituyese e diese la posesión de todo el valle al Licdo. F. de V. y su derecho en lugar de B. R. e a mí que suceda en lugar de Juan Felipe que pido e requiero a su merced, segund e como pedido e requerido tengo, haga e cumpla lo contenido en la cédula de su alteza e vea todos los títulos que están presentados en lo del valle de Güímar así por Sebastián Páez e García Páez e por ellos en nombre de Pedro de Vergas e por Juan Benítez e Francisco Mirón e Gonzalo Váez e Antón de Vallejo e Lope de Arzeo e por otras qualesquier personas e hallara ser la data dada a J. F. e B. R. primero que los dichos títulos ni alguno de ellos e hallándolo ser así mande dar luego su mandamiento para que sea restituydo e reyntegrades en la tenencia e posesión de lo que G. P. e S. P., por ellos e por Pedro de Vergara e Juan Benítez e por todos los otros, dizen pretender tener algunas de las tierras del dicho valle, e dado, le ampare e defienda en ello conforme a la cédula de su alteza, e si así lo hiziere hará lo que debe e es obligado, en otra manera protesto de cobrar de su merced todos los daños e menoscabos que sobre esta causa a mí, el Licdo. F. de. V., se recreciere e yntereses que por ello me vinieren, e dé como lo digo e pido juntamente con la cédula e requerimiento e notificación de ella vos pido me lo déys por testimonio e a los presentes ruego de ello sean testigos. El Licdo. Alonso de Herrera.

-El dicho escrito presentado en la manera que dicha es, luego el señor governador e reformador susodicho dixo que mandava e mandó dar traslado a cada una de las partes y que dentro de tres días que les fuere notyficado respondan lo que vieren que les cumple.
Testigos: Pero Ramires, Lope Fernández e Alonso de las Hijas, vecinos de la dicha ysla.

-En 27-I11-año susodicho fue notyficado el escrito a Antón de Vallejo el qual dixo que se desistía e desystió del derecho e abción que tenía a las tierras e aguas del heredamiento de Güímar e firmólo de su nombre. Testigos : Pero Ramírez e Diego de Rojas. Antón de Vallejo, esc. púb. y del Concejo.
-En 27-111 del dicho año fue notificado lo susodicho a sebastián Páez, escr. públ., en su presencia por mí el dicho escribano.

Testigos: Diego Ramires de la Rúa e Fernán Suares.

En 3l-III-1509 ante el señor Governador e Reformador lo presentó Sebastián Páez, por sy, e Alonso Manuel procurador de García Páez.

-Muy noble e generoso cavallero

-Senor Lope de Sosa, Governador e Justicia mayor de la ysla de Gran Canaria e Juez de Resydencia de esta ysla de Thenerife e de la de Sant Miguel de la Palma e Reformador de todas ellas por la Reyna, n. s., nos S. P ., escribano público de esta ysla de T ., e García Páez, ambos vesynos della, parescemos ante v. m., en la mejor vía e forma que de derecho ha lugar , respondiendo a una cédula de su alteza e a un escrito de requerimiento o querella que presentado por el Licdo. Alonso de Herrera por el qual pide en oficio, por sy e por el Licdo. Francisco de Vargas, que le den y entreguen la posesyón de nuestras tierras que nosotros avemos e tenemos e posehemos en el  valle de Güymar e asymismo de las otras tierras de los otros vesynos del dicho valle, so ciertas protestaciones segunt e como más largamemente en su requerimieto se contiene. Desymos que el Licdo. A. de H. no es parte para pedir lo que pide ni tal se a mostrado ante v. m.  ni ha presentado poder del Licdo. F. de V., ni menos del dicho Juan  Felipe, por lo qual su pedimento es ninguno e as y pedimos av. m. lo pronuncie porque proceso festatorio e baldío no se haga, lo otro porque la cédula de su alteza fue ganada por mi parte bastimento qué, poder tuviste para la ganar y la dicha cédula. de su alteza segunt leyes e premátycas de sus Regnos deve ser obedescida e no cumplida porque por ella costa averse ganado callada la verdad porque sy a su alteza le fuera hecha relación no mandara dar la tal cédula e demás de esto por v. m. bien mirada la dicha cédula no estatuye cosa de nuevo, antes exercita e despierta el oficio de v. m., pues de derecho quando el príncipe escribe al ordinario, como es v. m. en la reformación de estas yslas, no le hace delegado, antes exercita su oficio para  que v. m. ordinariamente proceda, como en este caso procede como Reformador de esta ysla sobre lo qual thenemos pleitos pendiente,  pues que es derecho una causa en dos partes no puede ventylarse, no
deve v. m. dar lugar ni consentyr que nosotros seamos vexados ni fatigados indevidamente dividiendo la causa en dos juizios poniendo diversas demandas  por el dicho Licenciado y sygamos nuestra justicia segunt que ante v. m. esta causa entre nosotros pende y que es la verdad que es la ésta la voluntad de su alteza costa de la dicha cédula en quanto dize que demás del poder que v. m. tiene para la reformación de estas yslas, si necesario es, le dan poder cumplido de lo qual resulta que por vía de reformación ordinariamente, como dicho tenemos, deve v. m. proceder en ello e as y lo pedimos a v. m. e sy necesario es lo requerimos oyéndonos e guardándonos nuestros
términos de derecho por lo que su pedimento o querella que es ninguno e de ninguno efecto e vigor, mayormente que los dichos B. e J. F. no les fue dado ni repartydo, ni hecho repartymiento en ellos de tierras algunas del valle de Güymar, ni tal carta de repartimiento ante v. m. ha presentado ni presentará porque no la tienen, porque sy merced alguna los dichos B. e J. F. tuvieran en el valle de Güymar , que no tienen, aquella avía de ser dada e otorgada por persona que poder tuviera para la dar e otorgar, como es el señor Adelantado, e por ante esc. púb., y el poder de su alteza en la tal carta de donación e repartymiento ynserto y el señor Adelantado en nombre de su alteza avía de firmar de su nombre la tal carta de donación e repartymiento Que a B. e J. F. hisyese en el registro del escribano conforme a las premátycas e leyes reales de su alteza e el mismo poder que el señor Adelantado de sus altezas tiene para repartyr las tierras e heredamientos de esta ysla as y lo dize e declara que a las personas en quien hiziere repartymiento de tierras e heredamientos que les dé e otorgue sus cartas de repartyrniento vesyndades en forma, las quales han de ser ante escribano público e con el poder de sus altezas en ellas ynserto e firmadas de su nombre en el registro del escribano segunt dicho tenemos, por lo qual se escluye que B. e J. F. no tienen carta de repartymiento ni vezindad de tierras ni aguas que en el valle de G. dize averles dado e repartydo, porque la carta que ellos presentan, que entiéndese ser de repartymiento, es un memorial firmado e sygnado de Antón de Vallejo, esc. púb., de cierto auto que dixo hallar en un registro de Alonso de la Fuente escribano que dixo ser de esta ysla, el qual por v. m. bien visto e examinado no nos para perjuyzio porque Alonso de la Fuente negamos ser escr. púb. de esta ysla ni tal poder tenía ni tuvo de sus altezas para usar el dicho oficio e por los otros defectos que del dicho auto por B. e J. F. presentado se obliguen e colegir pueden y sy su alteza alguna confirmación a Blasymo hisyese sería porque le sería hecha relación que tenía su arta de merced, vesyndad e repartymiento de las tierras e aguas que menos bien dar quiso, la qual carta nunca tuvo ni tiene, porque no le fue dada y negamos los dichos B. e J..F. tener posesyón ninguna de ningunas tierras ni aguas en el valle de Güymar y sy el Licdo. F. de V. alguna posesyón en el valle de Güymar tiene, que no afirmamos, aquella fue syn perjuyzio de los vezynos que tienen tierras en el valle de G., por manera que seyendo como es ynvalida la que entiéndese
carta de repartymiento por B. e J. F. presentada, e syendo ynvalida la donación como la confirmación de su alteza e por ellas ningún derecho pudieron ni pueden adquirir, de donde resulta que se yendo el fundamento ynvalido ser asy lo demás, por manera que no pudieron adquirir posesyón alguna, y pues que los susodichos nunca tuvieron posesyon menos ha lugar restytución, porque de lo que no tuvieron posesyón en vano la piden, por lo qual no nos perjudica a las tierras e aguas que nosotros tenemos e posehemos en el valle de Güímar por justos e derechos tytulos de sus altezas quales dichas tierras e aguas tenemos e pose hemos en faz e en paz de B. e J. F., su hermano, syn contradición alguna donde thenemos gastado en las nuestras tierras en las desmontar e despedregar e plantar de cañas para azúcar como las tenemos plantadas mas de 200.000 mrs. por manera que sy B. e J. F. algún derecho o acción pretendieran tener a las dichas tierras, que no tienen ni tuvieron en más tiempo de cinco años que ha que las tenemos e posehemos, nos las ovieran contradicho e porque ningún título ni razón a nuestras tierras tenían ni tuvieron consintyeron e ovieron por bueno que nosotros labrásemos e edificásemos las nuestras tierras como cosa propia que es según que las avemos labra do e edificado como dicho tenemos.

Por las quales razones e por las que tenemos dichas e alegadas en el proceso que ante v. m. pende e por cada una de ellas e por aquella o aquellas que más a nuestro derecho convengan e protestamos desyr e alegar e artyculando declarar en la prosecución de esta
causa ante quien e quando a nuestro derecho convenga, pedimos av. m. nos haga entero cumplimiento de justicia espeliendo e desechando de su juysyo al dicho Licenciado pronunciando e declarando no ser primero ni competerle derecho ni acción alguna e los susodichos B. e J. F. no pretenden thener derecho ni acción alguna en nuestras tierras e aguas ni tener carta de merced ni repartymiento ni vecindad en ninguna parte de tierras ni aguas en el valle de Güymar ni aver tenido ni thener posesyón alguna en ningunas tierras ni aguas del dicho valle, nos mande reformar e confirmar nuestras tierras e aguas
que as y justamente tenemos e posehemos por justos e derechos tytulos que ante v. m. en esta causa thenemos presentados como a vecinos e pobladores de esta ysla e pedimos e requerimos av. m. e al escribano de la causa que mande poner e acumular estas escripturas en el proceso que ante v. m. sobre esta causa pende entre nosotros e el Licdo. A. de H. poniéndole perpetuo silencio, que sobre esta causa más no nos ynquiete ni moleste ni demande cosa alguna condepnándole más en todas las costas que pedimos e protestamos para todo lo qual e en lo demás necesario a nuestro derecho cumplidero el noble oficio de v. m. ynploramos, e todo lo demás dicho e alegado, pedido e demandado por el dicho dicho Licenciado lo negamos en todo e por todo como en él se contiene. Sebastián Páez, esc. públ. El Bachiller Núñez.

El dicho escrito presentado en la manera que dicha es, luego su merced dixo que lo mandava e mandó notyficar a las partes e que dentro de tres días digan e concluyan. (Datas de Tenerife, libro V de datas originales).




No hay comentarios:

Publicar un comentario