jueves, 19 de marzo de 2015

DOCUMENTOS RELATIVOS A LA HISTORIA COLONIAL DE CANARIAS-0


Recopilados por Eduardo Pedro García Rodríguez

1490. por los colonos Maldonado gobernador de colonial de Tamarant (Gran Canaria) y Saavedra señor consorte de Titoreygatra (Lanzarote) deciden acometerla la empresa de la invasión de Chinech (Tenerife) y madurado el proyecto, se acordó convocar las tropas mercenarias reclutadas en Tamaránt (Canaria) y Erbania (Fuerteventura) y embarcarlas en el puerto de las Isletas, para caer con ellas por sorpresa  sobre las poco pobladas costas de Añazu (hoy Santa Cruz de Tenerife) en el Menceyato de Güímar.

Así se verificó en la primavera de aquel año y, como la travesía era de pocas horas, se hallaron los buques fondeados en aquella rada antes de que los guanches pudieran advertir su presencia.

Sin embargo, aquella soledad no se prolongó largo tiempo, pues los guanches estaban siempre alerta sabiendo, tal vez, que la isla vecina había pasado ya a poder de sus enemigos. El mencey de Güímar, rey de aquel Menceyato, al ver los buques reunió al momento un buen número de guerreros, gente dispuesta y ágil, y apostándose con ellos en la Cuesta de Arguijón esperó en una buena posición el ataque de los invasores.

El inexperto e impaciente Maldonado, después de desembarcar sin dificultad sus tropas, compuestas de 150 soldados entre castellanos y canarií, sin esperar a Saavedra que con las milicias coloniales de Erbania (Fuerteventura) se hallaba todavía a bordo, se alejó de la playa y principió a trepar la cuesta por la zona de Ufru (Ofra), llena entonces de matorrales y difíciles pasos, esperando con esta precipitación llegar al llano antes que pudieran oponerse los guanches; pero éstos, saliendo de su emboscada en el sitio más peligroso y 1anzando sus piedras y dardos en medio de sus acostumbrados ajijides , detuvieron la marcha del gobernador colonial, quien, a pesar de la sorpresa, pudo sostener el choque y esperar a Saavedra que oportunamente vino a socorrerlo.

Con este auxilio, y aunque en sitio tan desventajoso, pudo prolongarse la lucha y dar lugar a que los jefes acordasen una prudente retirada que se verificó en buen orden y con lentitud, llevándose sus heridos y embarcándose todos sin dilación, no siendo hostilizados por los guanches quienes no acostumbraban a perseguir a los enemigos derrotados, satisfechos con haber obtenido aquella fácil victoria, la cual sería conocida como la batalla de Ufru (Ofra).

Los invasores, dejando cien hombres muertos en la cuesta de Arguijon y un número considerable de heridos, regresaron a Tamaránt (Canaria) avergonzados de su derrota y dispuestos a no repetir tan inútiles y costosas aventuras. En esta batalla Arafunche tagorero de Tinzer se distinguió como uno de los mejores guerreros de su tiempo.
(Eduardo Pedro García Rodríguez)

Desde Afur a Punta Hidalgo por Sabino Berthelot

Fue precisamente en los riscos de Afur donde recogí, junto a lo mejor de la flora canaria, especies raras que hubiesen constituido el orgullo de nuestros invernaderos, en especial esa bella malvácea de flores de un rojo de fuego que Josefina gustaba cultivar en la Malmaison. Descendimos por una lomada cuyos ribazos estaban guarnecidos de jazmines y lavandas, el arrebol elevaba sus soberbias ramas hasta la altura de los arbustos, las digitales y las salvias, mostraban sus flores abiertas a los primeros rayos del sol; las floridas ramas de las retamas, agitadas por una suave brisa, se balanceaban en el aire.

El angosto valle de Afur pertenece a una familia noble. Su actual propietario es el coronel D. Tomás de Castro. El caserío está constituido solamente por seis viviendas rurales. Los medianeros que allí viven pagan en calidad de uso de la finca un arrendamiento, consistente en una pequeña parte de la cosecha de trigo, una gallina y un ramo de flores. Este tributo varía según los términos del contrato, pero el señor coronel, dueño de siete mayorazgos, no es demasiado exigente y se conforma con lo que le llevan. Don Tomás vive en La Laguna; nunca a visitado sus propiedades de Afur, las que solo conoce por referencias.

La angostura de Taborno, que cruzamos después de haber dejado Afur, nos pareció lugar más ameno y mucho mejor cultivado. Nos quedaban tres valles más antes de llegar a La Punta del Hidalgo, donde nos detendríamos. Nuestro guía nos condujo por la orilla del bosque, a la sombra de laureles y hayas, mientras descendíamos a los talwegs para después remontar las aristas que separan esta serie de valles colaterales. Al Oeste de Taborno se yergue un roque colosal que se eleva, amenazante en lo alto del valle y como si intentara sepultarlo. Es el Roque de Chinamada, al que el mas osado orchillero en vano intentaría escalar. Las oquedades de sus paredes sirven de refugio a las aves de presa, y en la cima, desafiando el hacha de los leñadores, un bosque centenario.
Formidables escarpes cierran el paso a este enorme cipo, al que desde la lejanía se confundiría con un monumento ciclópeo. Su aspecto sorprende y sobrecoge. El risco de Chinamada está suspendido sobre el abismo, y el caserío esta en lo hondo, al borde del barranco y al pie de la montaña. ¡Que espantosa catástrofe si este gigantesco frontón se desprendiera de su base y se precipitara de golpe en el valle!.

Después de pasar las degolladas del Batán descubrimos a lo lejos La Punta del Hidalgo. El barranco es menos fragoso, el relieve es más suave según se desciende hacia la costa y las laderas menos abruptas, dejan abiertos espacios más anchos. Todo cambia a nuestro alrededor a medida que nos acercamos al mar; el cielo, la tierra, el aire cobran un aspecto distinto. El oloroso tomillo, los brillantes inciensos y la algodonosa salvia sustituyen al bosque y a los frescos helechos. Vamos a través de esta olorosa región que un vivo sol ilumina y descendemos por las lomadas del litoral. La naturaleza cambia; aquí los balos, tristes y desmadejados como pequeños sauces llorones; los cardones, formados por múltiples fustes sin hojas, y del que mana un látex cáustico. Más allá, cactus erizados de picos, plantas monstruosas de hojas sin tallos, con los bordes llenos de frutos y de flores.

Los acantilados de Adaar, que debemos bordear para llegar a la Punta del Hidalgo, tienen más de quinientos pies de altura, y se prolongan hasta la desembocadura del Barranco del Batán. El mar, en días de temporal, viene a romper violentamente contra estos baluartes basálticos. Pero no advertimos señales de tempestad mientras descendemos por la escabrosa orilla del barranco. La ola llega tranquila a las cuevas submarinas que llenan de oquedades la orilla rocosa. Y de un modo intermitente oye bajo nuestros pies un sordo fragor.

Estábamos sobre la saliente plataforma o promontorio de la Punta del Hidalgo y nuestro guía nos conduce hasta una gran edificación campesina, la mayor del lugar, que se encuentra apartada del caserío. Se trata de la casa del alcalde. Nuestra súbita aparición puso en movimiento aquella granja aislada; los perros nos seguían, ladrando, los niños nos huían cuando nos acercábamos a ellos, y al llegar a la puerta de la rústica vivienda el dueño pareció sobresaltarse ante nuestra visita. Lo sorprendimos en el momento de sentarse a la mesa, con tres compadres a los que tenía como invitados. Después de diez horas de marcha, sí que llegábamos en momento oportuno.

Texto extraido del libro: Sabino Berthelot, Primera Estancia en Tenerife (1820-1830)

Aula de Cultura del Excmo.Cabildo Insular - Instituto de Estudios Canarios
Santa Cruz de Tenerife. 1980.
Sabino Berthelot. 1794-1880

LAS DATAS DE LOS IBAUTE DE ANAGA


Diego de Ibaute era de los guanches notables de Anaga, posiblemente un chaurero (Jefe de un Auchon, o familia civil) de la zona de Ibaute de donde tomó el apellido.

Desde antes de la invasión y ocupación de la Isla Chichech (Tenerife) por la hueste mercenarias castellanas, los Ibaute mantenían relaciones “comerciales” con los esclavistas y negreros que pululaban por las costas isleñas a la captura de esclavos y ganados, especialmente con el negrero portugués afincado en Titoreygatra (Lanzarote) Lope de Salazar a quien acompañaban como guías en la captura y esclavización de guanches de otros menceyatos, este Lope de Salazar participo en la invasión y por ello fue datado precisamente en los antiguos dominios de los Ibaute, con lo que estrecharon mas su amistad y actividades depredatorias.

Estos Ibaute continuaron trapicheando con otros piratas europeos después de la ocupación de la isla según se desprende una orden de aislamiento expedida por el Cabildo colonial, al haberse contagiado los Ibaute de peste. Como curiosidad digamos que el actual presidente del Gobierno Autónomo de Canarias, desciende por vía materna de los Ibaute aunque con el apellido ya transformado en Baute.

Sesión del Cabildo colonial del domingo 21 de mayo de 1508, entre otros acuerdos se tomó el siguiente:

San Lazaro. “Se platicó de cómo se avido noticias e información que en algunas partes de Castilla mueren e se pican de pestilencia asi como Calis, el puerto de Santa Maria, Sant Lucar, e por esto se devía poner remedio porque todos los navios o la mayor parte dellos vienen de los dichos puertos.” Mandaron que no haya comunicación con los navios de Castilla hasta que sea determinado por la Justicia y los dos diputados. Y que los maestres no osen echar gente en tierra.

“Ovieron plática en cabildo que hay cierta noticia que en Anaga, en las moradas de Diego de Ibaute e Guanicas e Fernando de Ibaute e sus hermanos  a avido e ay mal peztincial de manera que en poco dias  an fallecido muchos dellos e por remediar el daño que del comunicar con ellos se podria recrecer mandaron dar un mandamiento contra los susodichos para que esten en sus moradas e sitio donde moran e se entiende en todo el valle donde moran y no vengan a comunicar con las otras personas desta isla, ni salgan del dicho valle, ni se junteen con ninguna persona otra y si alguna persona inorantemente fuere a hablar con ellos, que le avisen y se aparte dello.”

Acuerdos del Cabildo de Tenerife. Vol.II, 1598-1513. pag. 3.
Elías Serra Rafols y Leopoldo de la Rosa Olivera. Edi. 1996.

Diego de Ibaute
Datas

603-4.-Diego de Ibaute, natural de esta isla. En repartimiento y vecindad, un pedazo ta. a la cabezada del barranco d Ibaute junto con la cumbre en q. puede haber 12 f. q. a nombre a fuer de Tenerife Afardeni. Digo q. vos do el dho. c. en el dho. lugar. 16-1-1517.

609-10.-Diego de Ibaute. Un pedazo de ta. de s. a la cabezada de Ibaute q. se decia en tiempo de los guanches Ama Amautama, en q. puede haber 8 f. de sembradura, dende unas palmas pequeñas a la mano izquierda de parte de abajo para Bicor. Digo al escribano vos asiente 6 f. de sembradura. El Adelantado. Ts. Alº. Lopez, Juan Navarro, Juan Cabello.22 junio 1503.

576-43.- Diego de Bauten, natural  de esta isla y vº. En vecindad en Eneto q. se llama la ta. Açafyo arriba 60 f. de sembradura; entiendese q. cae la  dcha. ta. des un tagoro de  çafyz de Eneto de ahí para arriba. Q. digo q. vos do 2 c. de sembradura. 9-III-1505.

600-1.- Diego de Ybaute, “Yo Alonso Fernández de Lugo, Adelantado de las islas de canaria, Governador e Justicia mayor desta isla de Tenerife y e de la de San Miguel de la Palma por sus Altezas e por virtud del poder que tengo para dar e repartir las tierras e aguas e heredades desta Isla, doy a vos Diego de Baute vecino de esta isla, en repartimiento y vecindad hocho anegas de tierra de sequero que son en Managua en la somada de Ajauga de la banda de haça Abycor que se llamaba, e otro pedazo de tierra que esta en un valle cuesta delante de donde mora Salazar, de la banda de faça Jaula  que avra una cayz de tierra de sembradura e tres cuevas que estan encima de las tierras e del otro cabo del barranco que son las dichas en el barranco de Yancas que es en el lomo, lo cual todo vos doy en vecindad como dicho es e por esto mando a los escribanos del Cabildo que lo asienten en el libro de repartimiento. Fecha xxiii de enero de M dxiii años. E son los nombres de las cuevas estos: Adabitojás, la una; e la otra Daguarca e la otra Choba. Digo que vos do las dichas tierras en el dicho lugar sin perjuicio de terçero con tal que no sean de riego.=El Adelantado. 28-I-1513.

Hijo de Diego.

Pedro de Baute, hijo de Diego de Baute. Un pedazo de tas. de s. en q. puede habger 3 c. q. son en la punta de Naga en el valle de Anosmat, q. han por linderos el lomo de Amazer, el barranco de Aguimar y por abajo el risco de la mar y de arriba la montaña. Digo 2 c. 9-XII-1521.

1447-31.-Diego de Ibaute [en el texto Gonzalo de Ibaute] Un valle que se dice agora el valle de las Yeguas que se decia primero Adouro en q. puede haber un c. de ta. y dos cuevas, la una en el mismo termino, que se llamaTinexa y la otra en el barranco del puerto  de los Caballos, que se dice Benchino y otra cueva arriba de Santa Cruz q. se dice Exineza. Digo q. vos do las dchas tas. y cuevas. 17-III-1525.

1606-12.-Diego de Ibaute. En Hneto 2 c. de s. y medio c. en Anaga de Jaugua. Digo que vos dé Lope Fernandez medio c. de sembradura. 10-XI- 1503.

Son copia literal del libro: Las Datas de Tenerife (Libros I al IV). Elías Serra Rafols.
Instituto de Estudios Canarios, La Laguna-Tenerife, 1978.

Glosario: ta.= tierra. tas.=tierras. q.=que. c.=caiz. f. =fanega. dcho.=dicho.
(
Eduardo Pedro García Rodríguez)

Comentarios:

Valle de Adauro por debajo de Pino de Oro y Chamberi Pino "deoro" pino "adauro" tambien Tio Pino. LLamado valle de las yeguas, en el barranco del hierro o de el ganigo que de Adauro hacia abajo desembocaba en Puerto Caballos (puerto la hondura o puerto de boyas por debajo la refineria)

Diego Baute era el Mas viejo de los Hermanos Ibaute se dedicaron a criar caballos y ganaderia mayor como bueyes.

Cueva de Exineza, en el ancon del bco del hierro
10 de marzo de 2015.
PRIMER ESTABLECIMIENTO COLONIAL EN TAGANANA

1501 Mayo 16.
390-46.-Grygorio Tabordo y otros pobladores de Taganana. «Don Alonso de Lugo, governador de las islas de Tenerife e de la isla de La Palma, capitán general de Beruería por los Reyes nuestros señores como repartidor de las tas. de la isla de Tenerife e por el poder q. tengo de Sus Altezas do a vosotros los vs. q. estáis en esta isla de q. habéis venido de la isla de Huerteventura e algunos q. vinieron de Lanzarote, los cuales son Grygorio Tabordo e Juan Perdomo e Gyrónimo, vos do e fago mercede de un lugar q. se llama Tagan [sic, pero un signo sobre la primera a] con sus tas. e aguas de la comarca ansí de r. como de s., rebocando qualquier alvalá o alvalaes o carta o cartas de q. yo hobiese dado q. no valan porq. no han edeficado en la dha. ta. e esto se entiende, la data de la ta. para los q. sois casados. Fecha a XVI días de mayo año de mill e quinientos e un años. Son los a quien se da la dha. ta. Pero Hernandes y su fijo Pedro de Vera e Gonzalo Mexía e Francisco Guillama e Pícar e Juan Delgado e Robín e Andrés Sanches e Pero Negrín e Alo Sanches e los dhos. de Lanzarote.

Digo q. vos do el valle de Taganane con el agua e tas. de r. para cañaverales y latadas para todos los de las islas los q. son casados e venidos hasta hoy de la fecha q. son xvi de mayo de mill e quinientos a un años. Alo de Lugo. (Texto ya publicado en «Rev. de Historia», X, 1944, p. 317, si bien tomado de la copia notarial conservada en la alcaldía local y con las alteraciones consiguientes, especialmente del nombre Tagan. Allí se continúan las confirmaciones a ampliaciones posteriores. Cf. también loc. cit., XI, 1945. p. 476.) (Datas de Tenerife, libros I al IV)



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