sábado, 23 de agosto de 2014

FEMINAS SOMETIDAS




Hasta bien entrado el s. XX no comienza la mujer a figurar con nombre propio entre “la intelectualidad” –en su acepción de quien trabaja con la palabra y el espíritus hasta esas fechas su presencia en la vida pública es prácticamente anecdótica, y no porque no existieran las intelectuales, no, que haberlas las había, la explicación está en su opacidad, en su no derecho a una vida propia, en su “ineptitud” decretada para hacer otra cosa que ser descanso del guerrero, parir y cuidar de la casa Pensar y actuar eran verbos vetados para ellas. Lo dijo S. Isidoro de Sevilla, tan Santo él como la Santa Madre Iglesia, “las mujeres no tienen capacidad para razonar por lo tanto deben de estar sometidas al varón”

La mujer era la guardiana del honor familiar pero también la tentación de los hombres, su perdición. Quienes mejor la ponían se refieren a ella como “reina del hogar intuitiva que no inteligente, pasiva reserva moral, sentimental…” y el refranero español tan rico en frases ofensivas, la coloca “con la pata quebrada y en casa”. Pero no sólo le quiebran la pata: le quebraban la lengua, la mano y hasta la vista y el oído si por casualidad intentaba salirse de “la norma”.
Publicado por Maria Gomez Diaz

Agosto de 2014.

No hay comentarios:

Publicar un comentario