sábado, 9 de agosto de 2014

TENESOR Y EL RAPTO DE GUAYARMINA TENESOYA





Debemos recordar que los hechos narrados en torno al secuestro y cautividad de Abenchara que explican la posterior “captación diplomática” de Tenesor (Joaquín Blanco dixit) y sus dos primeros viajes a la península, tuvieron un precedente mejor conocido: el rapto de la guayarmina Tenesoya y su canje posterior, para recuperarla, por un numeroso grupo de rehenes cristianos, hechos que cantaran Cairasco de Figueroa en octavas reales en el siglo XVI y Néstor Álamo en prosa poética en el siglo XX. Esto nos lleva a pensar que la captura de las guayarminas era un objetivo premeditado de las fuerzas invasoras conscientes del papel esencial que jugaban las reinas en la legitimación del poder.

Pero esta vez es el propio guadarteme Tenesor Semidán quien se ofrece a sí mismo en sacrificio de rendición para recuperar a su mujer y su legitimidad como rey lo que dota de una justificable debilidad humana a personaje tan controvertido y coloca en insostenible situación a los métodos de la conquista castellana que frecuentan el rapto y la extorsión como fórmula de ablandamiento de sus contrincantes. En este caso
hablamos de una estratagema urdida para forzar la conquista de Gran Canaria utilizando como rehenes a una mujer y a una niña recién nacida. Ni la crueldad inherente a los tiempos de las guerras de “reconquista” ni el fanático cristianismo de los reyes, para quienes los nativos no serían más que unos bárbaros infieles, permiten dar amparo a tamaña iniquidad histórica.

En cuanto a los presuntos viajes de la segunda mitad de la década de lo ochentaantes de la incorporación de la compañía canaria al ejercito castellano que conquista las islas de La Palma y Tenerife hemos planteado la hipótesis de que la hueste canaria al mando de don Fernando Guadarteme pudo tomar parte en diversas campañas de la
guerra de Granada (1482-1491), teniéndose constancia de la presencia de Tenesor en el Real de Málaga en el verano de 1487 donde fue recibido por los reyes. Asimismo se tiene constancia de otra visita a la corte en fecha indeterminada a la que acude en compañía de sus hijas que no creemos que sea coincidente en el tiempo con el encuentro antes citado y que puede estar en relación con la nueva esclavitud de Abenchara, ahora llamada Juana Hernández. una relectura de la biografía realizada en 1921 por José Rodríguez Moure sobre nuestro personaje nos da pistas relevantes acerca de las andanzas de Tenesor por tierras andaluzas durante la guerra de Granada. Se trata de unas notas extraídas de unos documentos de 1556, que se conservan en el archivo del Museo Canario bajo el título de Proceso contra Don Rodrigo de Acuña.

Dichos documentos publicados por la Revista del El Museo Canario en 1934 nos hablan de la querella presentada ante la Justicia por Ramiro de Guzmán, nieto de Arminda y de Hernando de Guzmán, como curador de los hijos de Bernardino de Carvajal, nieto a su vez de Abenchara y Tenesor, contra el gobernador de la isla, el citado don Rodrigo de Acuña. El motivo de la querella es la exigencia de un resarcimiento por los daños causados a la hacienda de los menores a su cargo por cuanto Bernardino, su padre, había sido injustamente condenado por el gobernador por un delito de lesa majestad como reo del asesinato cometido en la persona de don Hernando de Pineda. En el alegato inicial del proceso Ramiro de Guzmán expresa:

“...consta del dicho don Fernando, abuelo del dicho don Bernardino de Carvajal, haber sido rey y señor de esta isla de Canaria y haberse venido de su libre voluntad a tornar cristiano y haber servido a los Católicos Reyes de gloriosa memoria con gente suya y a su costa en la conquista del reino de Granada de donde sus altezas lo tornaron a enviar a esta isla en su servicio el cual lo hizo como tan buen vasallo que fue principal
parte para que esta isla se acabase de ganar y lo mismo las de Tenerife y La Palma...”
(F. H. B.). Publicado por Maria Gómez Díaz. Agosto de 2014.


1 comentario:

  1. Me encanta esta lectura, se lo agradezco. Tengo mucho que aprender.

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